enemigo del verano

Qué hacer si te pica una medusa. Spoiler: no hagas lo que hizo Monica (de 'Friends')

El verano tiene cosas buenas, pero también alguna mala: los viajes a la playa suponen, en ocasiones, acercarse a un enemigo común que puede estropearte las vacaciones

Foto: Varias medusas en el Acuerio del Pacífico de Los Angeles (EFE)
Varias medusas en el Acuerio del Pacífico de Los Angeles (EFE)

El pasado mes de junio siete personas tuvieron que ser atendidas en Benidorm al haber sufrido picaduras leves de la 'carabela portuguesa', una medusa que en realidad no es tal; también el mes pasado una joven de 22 años vio el estropicio que le provocó una de estas falsas medusas que se le enganchó a un hombro en Murcia, en 2018 las costas del Mediterráneo fueron escenario de la proliferación de algas y la conocida como 'medusa huevo frito' que amenazaban el baño en las playas, y lo mismo ocurrió en la Costa del Sol. Es el pan nuestro de cada verano; sin embargo, no todo el mundo sabe qué hacer cuando se ve afectado por este tipo de picadura.

Los amantes de la serie de televisión 'Friends' recordarán aquel capítulo de la cuarta temporada de la serie en la que los seis amigos viajan a una playa para conocer a la madre biológica de Phoebe; allí, en el mar, Monica y Chandler se acercan a ver el hoyo gigante que ha cavado Joey en la arena, y con una pequeña ola de mar llega este gran enemigo del verano y hace trizas una de las piernas de Monica. "Me picó; me picó mucho. No podía estar de pie; no podía caminar", explicaba a los no presentes la afectada. "Estábamos lejos de la casa, asustados y solos, creíamos que no íbamos a llegar", continúa el relato Chandler. "Y entonces Joey se acordó de algo", añade, antes de dar paso a Joey: "Había visto algo en el Discovery Channel". Ross se da cuenta de que él también había visto ese programa sobre las medudas: "Ugh", grita con asco. "¿Le measte encima?". Este capítulo refuerza uno de los mitos más populares en torno a las picaduras de orina, el de echar orina sobre la misma para aliviar la herida.

No obstante, los expertos desmienten esta opción, ya que contribuye a extender el tóxico inoculado por la medusa e incluso podría agravar la erupción cutánea. Desde el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, en el marco de su Proyecto Medusa, ofrecen una serie de recomendaciones para tratar las picaduras producidas por medusas (y otro tipo de organismos gelatinosos en la costa mediterránea), partiendo de la base de lo que no se debe hacer jamás. Aunque lo mejor es siempre seguir las indicaciones de las autoridades y prevenir, evitando el baño en zonas de concentración de medusas, o incluso optar por hacerse con una de las muchas cremas antimedusas y remedios para las picaduras de este ser.

Prohibido aplicar agua dulce sobre la picadura

► Tampoco se puede aplicar amoníaco ni alcohol, y en general tampoco vinagre

► No se debe frotar

► Ni campoto aplicar vendajes a presión

¿Entonces qué hacemos? Existen varios tipos de protocolo, en función del tipo de medusa que nos haya picado. Siempre y cuando uno no sea capaz de reconocer el tipo de medusa debe optar por el protocolo general; mientras que existen otros tres protocolos específicos para determinado tipo de picaduras. En todos estos protocolos es imprescindible retirar los restos de tentáculos que hayan quedado adheridos a la piel, sin embargo hay que recordar que incluso muerta, la medusa sigue siendo venenosa. Por eso, para retirarlos es conveniente hacerlo protegidos con unos buenos guantes y, en la medida de lo posible, retirar los fragmentos con unas pinzas, para evitar una segunda picadura en las manos.

Protocolo general

Este es el protocolo que hay que seguir en el caso de no reconocer el tipo de medusa, o si se reconoce y se trata de las especies 'Pelagia noctiluca' (medusa luminiscente o clavel); 'Rhizostoma pulmo' (aguamala, aguamar o aclaefo azul), 'Chrysaora hysoscella' (acalefo radiado) o cualquier otro tipo de especie poco urtincante. Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. En primer lugar, hay que retirar los restos de tentáculos o fragmentos de la medusa de la piel.
  2. Seguimos lavando la zona de la herida, pero no con agua dulce, sino con agua de mar.
  3. Una vez limpia la zona, hay que aplicar una solución de bicarbonato (nada de vinagres, ni alcoholes)
  4. El cuarto paso es aplicar hielo seco sobre la herida durante 15 minutos, en lapsos de tres minutos con dos de descanso entre cada uno.
  5. Si el dolor continúa, hay que consultar al médico o cualquier profesional del cuidado de la salud.

Una carabela portuguesa (falsa medusa) en una playa de Australia (Reuters)
Una carabela portuguesa (falsa medusa) en una playa de Australia (Reuters)

Protocolo específico 1, contra la avispa marina

Este es el primero de los protocolos específicos, el que hay que llevar a cabo en caso de que se reconozca que la picadura procede de una 'Carybdea marsupialis' o avispa marina, una cubomedusa con 24 ojos y cuatro tentáculos que puede llegar a medir hasta cuatro centímetros y que reside en la zona del Mediterráneo. Este protocolo es muy diferente al general, por lo que es importante sólo llevarlo a cabo en el caso de que uno sea capaz de reconocer al 100% que la especie que le ha picado es, concretamente, esta avispa marina.

  1. El primer paso es el mismo que en el protocolo general: hay que retirar los restos de tentáculos o fragmentos de la medusa en la zona.
  2. Una vez retirado todo, hay que lavar la zona con vinagre comercial.
  3. Después, aplicar 'hot packs' en la herida o hacer una inmersión en agual caliente (entre 40º y 45º) durante 15 minutos

Si después de todos estos pasos el dolor aún persiste, es vital ponerse en contacto con los servicios sanitarios.

Protocolo específico 2, contra la 'Olindias phosphorica'

Este tipo de medusa, con una picadura que provoca un dolor similar al de la picadura de una avispa, reside en la zona del Atlántico central y del Mediterráneo; puede alcanzar los 20 centímetros y llega a tener hasta 120 tentáculos. En el caso de reconocer a esta medusa, el procedimiento para tratar la picadura es el siguiente:

  1. En primer lugar, quitar los restos de tentáculos o fragmentos de la medusa en cuestión.
  2. Lavar con vinagre comercial.
  3. Aplicar hielo seco durante 15 minutos (del mismo modo que en el protocolo general, es decir, en lapsos de tres minutos con descansos de dos).

Protocolo 3, contra la 'carabela portuguesa'

Un ejemplar de 'Physalia physalis' o 'Carabela portuguesa' (EFE)
Un ejemplar de 'Physalia physalis' o 'Carabela portuguesa' (EFE)

Lo cierto es que esta medusa no es una medusa realmente. La 'Physalia physalis' o carabela portuguesa, frecuente en las costas españolas, pertenece al grupo biológico Cnidaria, pero no es una medusa, sino un hidrozoo sifonóforo y su peligro reside en los numerosos filamentos de potentes células urticantes que penden de su vejiga, capaces de segregar un veneno que no solo produce un dolor intenso sino que genera consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas. En el caso de que sea una carabela portuguesa la que pique, hay que seguir las siguientes indicaciones:

  1. Quitar los restos de fragmentos o tentáculos que hayan quedado adheridos a la piel
  2. Lavar la zona con agua de mar
  3. Aplicar 'hot packs' o hacer una inmersión de la zona afectada en agua caliente, de 40º a 45º, durante 15 minutos.

Si nada de esto funciona y el dolor continúa, es el momento de llamar al médico.

¿Y si ves una medusa pero no te pica?

En ocasiones, uno se libra de la dolorosa picadura de medusa pero es capaz de avistarla cerca de la orilla de la playa en la que pretende pasar un tranquilo rato de verano. En estos casos también hay una serie de recomendaciones que seguir, para evitar daños a otros bañistas de la zona sin ponerse uno en peligro. Desde el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC recomiendan:

  • No retirar del agua las medusas: éstas pueden liberar células urticantes en la manipulación y lo que empieza siendo una obra por el bien común acaba siendo una odisea para uno mismo.
  • No dejar las medusas en la arena: los restos de la medusa, incluso ya muerta, siguen siendo urticantes durante un tiempo.
  • Informar: esto es lo más importante; hay que acercarse al personal de la playa en cuestión y contarle para que valore la situación

Si lo que te ocurre realmente es que estás nadando y ves una medusa trata de no alterarte: la mejor manera de actuar en esta coyuntura es nadar pausadamente e ir saliendo poco a poco del agua, pero siempre sin movimientos bruscos.

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