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Del hazmerreír del 'tipo fijo' a los Robin Hood de las criptoestafas: la redención de Simón y Silvia
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POCA GENTE APOSTABA POR ELLOS

Del hazmerreír del 'tipo fijo' a los Robin Hood de las criptoestafas: la redención de Simón y Silvia

Hace justo cuatro años, Simón Pérez y Silvia Charro se hicieron infamemente virales, perdieron el trabajo y la cabeza. Sin embargo, internet a veces da segundas oportunidades

Foto: Silvia Charro y Simón Pérez posan para EC. (Joan Mateu Parra)
Silvia Charro y Simón Pérez posan para EC. (Joan Mateu Parra)

Silvia Charro y Simón Pérez no se olvidan del día en que su mundo cambió para siempre. En diciembre de 2017 vieron que de la noche a la mañana su nombre se convertía en uno de los más conocidos de toda España. Protagonizaban un vídeo de análisis sobre un tema no demasiado rompedor, las hipotecas, que apareció en Twitter y explotó como una bomba viral por un pequeño detalle: estaban en un estado de ebriedad delirante. Aquello fue solo el inicio de una espiral descendente hasta los infiernos. Perdieron sus empleos, pasaron como reclamo por innumerables discotecas, se presentaron al 'casting' de 'Supervivientes' y llegaron a tatuarse un logo de Forocoches a cambio de dinero. Definitivamente, tocaron fondo.

"Vivíamos en una nube y no veíamos los riesgos. Tras el vídeo, no teníamos dónde trabajar, era imposible", recuerda Charro a El Confidencial. Sin embargo, a veces internet da segundas oportunidades. Cuatro años después de tirar su carrera por la borda delante de una cámara web, ahora ambos han salido a flote hablándole a otra.

Estos dos asesores financieros certificados —algo que no dejan de repetir durante la entrevista— que perdieron sus trabajos y prácticamente toda su vida anterior con el vídeo y sus reacciones posteriores, han encontrado "una luz al final del túnel", como lo define Charro, que ha dado un giro de 180 grados a su vida. De ser lo más parecido al 'Lobo de Wall Street' a convertirse en una especie de policías financieros de internet. Siempre sin pelos en la lengua. Desde una pequeña ventana 'online', ahora son paladines de la regulación contra la ola de charlatanería que explotó con la pandemia y empapa todo con el 'boom' de las inversiones en criptodivisas. Por el camino, gracias a sus seguidores, han abierto dos nuevas empresas.

Foto: Charro le rapa la cabeza a Pérez en un vídeo retransmitido en directo. (YouTube)

Justo cuatro años después de su peor momento, antes de las navidades de 2017, reciben a El Confidencial en sus propias oficinas en Sant Pere de Ribes, Barcelona. Su vida ha pasado de ser un completo desastre a llenarse de planes empresariales y económicos que no paran de ensalzar, como buenos comerciales, durante toda la entrevista. Todo es posible en internet. "Después de lo del vídeo, no teníamos dónde trabajar y nuestra carrera se hundió. Apenas nos quedaba dinero y nos levantábamos llorando a diario, así que intentamos probar otras cosas. Empezamos con YouTube, hacíamos retos, hasta que un conocido nos llamó y nos dijo que daría un trabajo a Simón, pero teníamos que dejar de hacer esas cosas por internet".

Cuando todo el mundo los daba ya por amortizados, cambiaron el estilo del canal de YouTube y lo centraron en las finanzas porque "es de lo que nosotros sabemos". Y funcionó.

Al observar los últimos vídeos de esta excéntrica pareja, quizás el lector no encuentre demasiadas diferencias estéticas con su vida anterior, pero incluso compartiendo esa base de 'amateurismo', macarrismo 'underground' y finanzas su carrera ha cambiado bastante. Empezaron en el canal con dos patas: por un lado, vídeos sobre ahorro, consejos sobre economía y actualidad política, y por otro, directos sobre 'trading' en los que el propio Pérez movía dinero dando 'tips' para todo el que quisiera iniciarse en este mundo, e incluso se atrevieron con cursos y grupos. Todo, eso sí, con sello propio. Encontraron una comunidad a los que, según la pareja, les daba igual su pasado y decidieron dar un nuevo salto.

placeholder Silvia Charro y Simón Pérez. (Joan Mateu Parra)
Silvia Charro y Simón Pérez. (Joan Mateu Parra)

El despacho donde reciben a este medio pertenece a Neotecalia Credit Consulting SL, una especie de consultoría que compara seguros, electricidad, telefonía, hipotecas y gas con una sede y dos franquicias (Madrid y Tenerife) donde te ayudan, dicen, a ahorrar y que crearon en 2019, en pleno directo. "Hicimos un 'streaming' muy sonado en el que vendimos las acciones de nuestra empresa. Pusimos nuestra cuenta en abierto, creo que nos quedaban como 100 euros o así y cualquiera podía verlo. Pues la gente decidió invertir en nosotros. Vamos, en total fueron unos 25.000 euros sabiendo que es un producto de altísimo riesgo", comenta el economista. Ahora, asegura, están a punto de cerrar su primer año en verde —"hemos llegado al 'break even"— y esperan que en breve puedan empezar a repartir beneficios.

Sin embargo, aún quedaba una vuelta de tuerca más en la ya inusual vida de la pareja. Convertidos en figuras financieras de un submundo dentro del submundo de YouTube, y tocando algo también en Twitch, la gente les empezó a preguntar por otros temas y otras empresas que no les sonaban demasiado bien, y fue ahí cuando comenzaron, sin cortarse un pelo, a denunciar presuntas estafas que, por ahora, han acabado todas en los tribunales. Y lo hicieron mucho antes incluso que medios u otros 'influencers' gracias, dicen, a sus seguidores. "De verdad que no nos queríamos meter, no iba con nosotros, pero la gente insistió y hasta nos donó dinero para que investigáramos, y vimos cada cosa que... nosotros, que somos profesionales, no nos podíamos quedar callados", añade Pérez.

Los inesperados aliados del Estado

Su forma de tratar estos temas también les ha traído problemas. "Hemos recibido muchos burofaxes por llamar a toda esta gente estafadores y demás, pero bueno, nosotros los llamamos 'burofakes' porque no van a ningún lado. Somos asesores financieros certificados y tenemos una larga carrera detrás, sabemos lo que nos hacemos cuando decimos esas palabras porque ya lo hemos visto muchísimas veces, y de momento no nos hemos equivocado en ninguna", aseguran. Nombres como Arbistar, Kuailian, Mind Capital o Ganancias Deportivas, la mayoría presuntos sistemas piramidales relacionados con criptomonedas y que están siendo juzgados, se encuentran en su historial de contenidos, y también de juicios.

Varios de estos proyectos han demandado o lo han intentado a la peculiar pareja, pero no se les ve demasiado preocupados. "Sabemos lo que significa llamar estafador a alguien en público, y cuando lo hacemos es porque estamos seguros. Además, sabemos cómo funciona esta gente, que lo que busca con las demandas no es sacarte dinero, sino que te acojones y o te desdigas o borres lo que tengas. Ellos tienen mucho dinero y lo que peor les viene es que al buscar información sobre el proyecto alguien encuentre algo malo, así que montan campañas para tumbar cualquier cosa contra ellos aunque saben que es cierto", relata Pérez.

placeholder Desde su canal, hablan sin tapujos y defienden a ultranza a los reguladores. (Joan Mateu Parra)
Desde su canal, hablan sin tapujos y defienden a ultranza a los reguladores. (Joan Mateu Parra)

Su espacio en YouTube, SS Conexión, se ha convertido casi sin querer en uno de los mejores aliados del Estado en un lugar que se escapa de la mirada de casi todos. Y, además, lo hacen siguiendo los propios códigos de esta red. La edición y la calidad de los vídeos no es que sea la mejor, ni mucho menos, pero no les hace falta para lo que buscan: influencia, contentar a su comunidad y, también, buscar una redención.

Se han pegado vídeo tras vídeo con gente como Santi Fuentes —líder de Arbistar, una empresa que está siendo juzgada en la Audiencia Nacional por una supuesta estafa con criptomonedas—, el cual les llegó a llamar "yonquis justicieros", e incluso fueron a sus supuestas oficinas a investigar. "Es que somos así", argumentan. No solo no esquivan las discusiones, sino que las buscan y alimentan. Con apenas 47.000 seguidores y unos 1.000 fieles, según datos del propio Pérez, han conseguido que todos estos proyectos que arrastraban a decenas de miles de fans les prestasen atención. Es más, también se han dado a conocer como dos personas contrarias a toda la euforia de las criptomonedas. "Son un activo interesante para el 'trading' por la volatilidad, pero nada más. Además, nadie te protege si esto quiebra ni nada".

Desde el canal, defienden a capa y espada a los reguladores españoles y no paran de hablar, en los vídeos y en las entrevistas, de las bondades de la CNMV, la CNMC o el Banco de España y del error de salirse de su control. Pérez, un capitalista radical que en el pasado defendía posturas cercanas al movimiento anarcocapitalista, no para de pedir a la gente que no invierta en entidades no reguladas por las instituciones españolas y no dudan en enfrentarse a todo aquel que les lleva la contraria. "Todo lo que no esté bajo el paraguas de estos reguladores es jugársela sin red. Hay gente que nos escribe pidiéndonos ayuda porque han invertido en estos sitios que no tienen regulación alguna y, claro, pues es que ahora a ver cómo recuperan el dinero. Eso no pasa si inviertes en mercados regulados y productos. Que, oye, pueden ser muy arriesgados, pero siempre hay algo de protección", comentan Simón y Silvia.

Tal fue el aluvión de peticiones de ayuda que los inquietos asesores decidieron crear una plataforma aparte para todo este asunto, un foro que han llamado Foroestafas y en el que básicamente se denuncian todas estas empresas y se siguen los casos. "La gente nos llama porque YouTube está lleno de estafas, gente que te promete de todo, te vende la moto y luego todo es mentira, con unas malas praxis tremendas que cualquier profesional sabe que son ilegales. Pero es que no podíamos contestar a todos y montamos Foroestafas, un lugar donde la gente pudiera denunciar lo que les ocurre, que la gente ayudara y que se desvelaran los problemas".

Dicen que han alojado los servidores en un país sin acuerdo de entrega de datos personales a las autoridades para evitar fugas de información y que su idea es quedarse con una parte minoritaria de la propiedad de la plataforma, dejársela a los fieles que quieran seguir con ello, pero la venden como otra de sus apuestas empresariales. "Es una herramienta con un fin social y algo muy importante, posiciona bien para que cuando se busque algún proyecto fraudulento salga Foroestafas antes que ellos, ah, y ayuda a que los hombres se desahoguen y vean que no solo han caído ellos". ¿Los hombres? "Sí, los hombres sois mucho de meter el dinero en una cosa de estas y luego no decir nada cuando os han estafado. Conocemos un montón de casos de esos", argumenta Charro.

Un nuevo principio

Charro y Pérez son un ejemplo de los cambios de internet en los últimos años. Si su carrera se estrelló en pleno 'boom' de la viralidad y la globalización de las redes sociales, cuando todo se medía en impacto y alcance, su resurgir ha llegado con el modelo atomizado que ha sustituido al anterior. A pesar de su pasado y de que mucha gente no sepa ni lo que hacen a día de hoy, han conseguido formar una pequeña comunidad tan fiel como decidida que no solo son seguidores pasivos, sino que se activan por sus ídolos. En los pequeños mundos, o nichos, en que se ha convertido una red atomizada, no es tan importante tener millones de seguidores que ven lo que haces como tener unos pocos que te sigan hasta el final.

placeholder Los asesores financieros ya buscan su siguiente proyecto millonario. (Joan Mateu Parra)
Los asesores financieros ya buscan su siguiente proyecto millonario. (Joan Mateu Parra)

¿Qué ofrecen a cambio? Pues todos los días hacen directos de varias horas, intentan complacer sus peticiones y seguir los temas que les interesan y, básicamente, viven sin secretos de cara a sus seguidores. Ellos donan dinero, se suscriben, siguen sus recomendaciones... Son parte fundamental de su vida. Por los números que ofrece la pareja, es fácil apuntalar esto. Tienen 25 accionistas de Neotecalia, unos 200 clientes, 2.500 usuarios en Foroestafas y unos 1.000 fieles en YouTube "muy activos". ¿Son todos los mismos? La pareja no lo confirma, pero sí deja claro que hay mucho trasvase entre unas y otras cuentas.

Con ese apoyo detrás, estos dos asesores financieros han pasado de una vida a la deriva a una suerte de nuevo liderazgo empresarial que se complementa con comentarios de toda esta gente que les apoya y les da fuerzas. "Algunos nos dan las gracias porque les avisamos de que saliesen de los esquemas Ponzi en que estaban metidos antes de que todo estallara y han sacado bastante dinero, otros directamente confían en lo que decimos o en lo que hacemos... Ha venido al canal incluso gente a pedirnos disculpas", cuenta Pérez.

Enganchados de nuevo a las cámaras, también se ven fuertes en este nuevo negocio de desmontar presuntos esquemas fraudulentos, lo cual les ha llevado a nuevas ideas de negocio, como su último lanzamiento: un fondo dedicado al sector verde y al entorno del cannabis. Todo legal, como siempre repiten. "Creemos que el futuro pasa por ahí y que en unos años van a ser negocios superpotentes en España. Vamos, estamos montando Green Capital, una empresa que busca unir a inversores y gente que tenga cultivos o negocios de este tipo totalmente legales en España. Pensamos que puede generar mucho dinero y, bueno, somos cautos, pero nos encantaría ver que llega a mover millones y hasta que pudiera salir a bolsa en unos años". ¿Dará para tanto esta moraleja?

Silvia Charro y Simón Pérez no se olvidan del día en que su mundo cambió para siempre. En diciembre de 2017 vieron que de la noche a la mañana su nombre se convertía en uno de los más conocidos de toda España. Protagonizaban un vídeo de análisis sobre un tema no demasiado rompedor, las hipotecas, que apareció en Twitter y explotó como una bomba viral por un pequeño detalle: estaban en un estado de ebriedad delirante. Aquello fue solo el inicio de una espiral descendente hasta los infiernos. Perdieron sus empleos, pasaron como reclamo por innumerables discotecas, se presentaron al 'casting' de 'Supervivientes' y llegaron a tatuarse un logo de Forocoches a cambio de dinero. Definitivamente, tocaron fondo.

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