La precariedad llena la red de charlatanes: 'boom' de cursos 'mágicos' para reinventarte
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Un negocio redondo. Poco coste y mucho margen

La precariedad llena la red de charlatanes: 'boom' de cursos 'mágicos' para reinventarte

Las redes sociales se han llenado de supuestos expertos en marketing digital, 'trading' o comercio 'online' que venden formación prometiéndote un mundo mejor, pero tiene truco

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La precariedad llena la red de charlatanes: 'boom' de cursos 'mágicos' para reinventarte

Estás viendo un vídeo de un grupo de música, de tu 'youtuber' favorito o simplemente un tutorial y de repente salta uno de sus anuncios. O mientras pasas y pasas tu 'timeline' de Instagram. Da igual dónde estés, en tu pantalla aparece alguien que te dice que se está haciendo millonario con un negocio online que no deja de crecer y, es más, te va a enseñar su secreto en un curso que te cambiará la vida. Ahora, justo ahora, en plena crisis del covid y con la "incertidumbre" del mercado laborar, te va a ayudar no solo a encontrar una salida para un empleo prometedor, sino que te ofrece un futuro idílico por algo de tu dinero. ¿Tentador, verdad? Pues no, no has dado con un tesoro único, hay decenas que prometen algo parecido en la red, y con el coronavirus se han multiplicado.

Experto en tráfico 'online', genio del 'trading', dueño de una agencia de marketing digital, exitoso nómada digital, apostador profesional o maestro del comercio a distancia. Cada una de estas profesiones puede tener grandes diferencias con el resto, pero todas ellas tienen algo en común y es que sus nombres resuenan en las redes espoleadas por un, cada vez más nutrido, grupo de supuestos 'gurús' de los negocios 'online' que están inundando internet con sus formaciones que prometen una reconversión rápida e indolora a un trabajo de ensueño y una vida sin parangón. ¿El problema? Que no todo es tan bonito como lo pintan, ni tan barato.

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"A ver, los infoproductos y formaciones 'online' obviamente siempre han estado ahí y son algo más que legítimo y bueno en muchos casos, pero otra cosa son estos cursillos que te venden en anuncios de YouTube, Facebook o Instagram y que no paran de aparecer. Te dan contenido malísimo a un precio desorbitado, y ahora con la crisis el problema se ha disparado porque vienen con el mensaje de 'dinero rápido y barato' sin cortarse y claro eso atrae a mucha gente pero es, cuanto menos, poco moral", explica en conversación con Teknautas el especialista en marketing digital Nacho Martín.

Este 'marketer' lleva varios años en el sector y asiste, atónito, a cómo los 'charlatanes' se están intentando adueñar del mismo con cursos sin sentido porque es lucrativo, fácil de colocar y no tiene límites. "Muchos van tal cual a por gente desesperada y luego te encuentras LinkedIn lleno de 'traffickers', 'closers de ventas' y hasta de 'varilleros', sin saber muy bien qué hacer porque les prometieron otra cosa". Sus palabras son duras, aunque también hace bastante autocrítica. "Esta gente no es tonta y los que nos dedicamos al marketing nos flipa meternos en formación, es 100% beneficios, no tienes gestión de producto salvo tu conocimiento, lo envasas en vídeos que luego puedes vender y eso puede estar generando dinero toda la vida, el problema viene cuando los vendes a 5000 € y prometes a la gente que esto te va a cambiar la vida", añade.

Algo parecido menciona José Pascual, otro experto en negocios de internet que lleva tiempo desmontando sectores muy dados a los infoproductos como el 'DropAli' ('dropshipping' con productos sacados directamente de AliExpress). "El tema es claro, vender formación es muy rentable, ya que cuenta con un margen increíble y pocas veces superado por otras alternativas. Además, a esto hay que sumarle otros puntos como que en internet es muy fácil 'mostrar' que eres experto, y lo triste es que la gente se lo cree y compra lo que les dicen", apunta.

Incluso pone un ejemplo personal: en uno de sus experimentos subió un 'story' a su Instagram bromeando con que ganaba miles de euros con un negocio de 'dropshipping', se veía claramente que era falso, pero igualmente le escribieron como 20 personas. "Me escribieron preguntando si vendía algún curso, que les interesaba... Eso ya me dio una señal sobre que algo iba mal en todo esto, los 'creadores de cursos' lo saben y explotan a más no poder este desconocimiento, desesperación o inocencia", apunta Pascual.

Entonces, ¿cómo siendo tantos y sabiéndose que puede ser falso lo que venden puede haber terreno para todos y con tanto público? Pues ahí vienen sus puntos fuertes: la capacidad de captación y su política de comunidad.

¿Cuál es el truco?

Como explican tanto Martín como Pascual o el experto en SEO Jesús Porras, el proceso de todos estos cursos o formaciones está más que estudiado y no inventan nada nuevo, sino que siguen unas pautas calcadas desde hace años y traídas de países como Estados Unidos. "Controlan como maestros el 'funnel' de conversión (el 'funnel' o embudo de conversión es un término de marketing que se refiere a la captación de clientes, los pasos que tiene que dar un usuario para que acabe en un objetivo determinado dentro de tu proyecto, ya sea un registro o una compra). Entonces, sabiendo de esto es mucho más fácil", señala Martín.

Primero creas el curso con unos contenidos estancos, como eso no caduca ni vale mucho dinero y el margen de beneficios es altísimo, inviertes todo en publicidad y marketing online. Metidos ahí, segmentas por población que busque términos que indiquen que puede estar interesada en esto (que para eso te puedes apoyar en casi cualquier plataforma), como es temas laborales, emprendeurismo, formación, reinvención... y los bombardeas con publicidad en todas sus redes. "Llega un momento que, si te cogen desesperado y te petardean con el trabajo de tus sueños día y noche, pues acabas cayendo", recuerda Martín.

Conseguido tu interés y predisposición, empieza la cadena de conversión. "Primero ves los anuncios, luego te meten un webinar gratuito a cambio de tu email, te empiezan a llegar correos electrónicos con comentarios de gente a las que 'les ha cambiado la vida el curso' y cuando te quieres dar cuenta estás metiendo la tarjeta. Y sin tener muy claro lo que vas a pagar", comenta el experto en marketing. ¿Cuánto se pueden gastar por conseguir una conversión? Es difícil saberlo, pero Pascual habla de campañas que pueden valer decenas de miles de euros, pero el margen sigue siendo altísimo. "Algunos cursos son directamente traducciones de otros hechos en inglés. No hace falta ni saber bien que vendes, la clave es controlar la captación".

Porras, sin embargo, señala el otro punto a tener muy en cuenta, y es que no solo hay un trabajo de publicidad y marketing, sino también de cómo generar una comunidad y un entorno que se retroalimente y que tras su paso por tu curso no solo te valore positivamente sino que te atraiga más clientes. "En muchos casos el curso es lo de menos, pues ya lo tienes gratis en Google o Facebook, lo más llamativo es que entras a formar parte de una especie de comunidad exclusiva que te va a ayudar. Entre ellos se animan, se apoyan cuando se duda de que esto funcione, e incluso compiten unos con otros para vender más cursos formándose una especie de pirámide".

El verdadero peligro y la explosión del 'manifesting'

Como comenta Porras, el verdadero peligro puede aparecer precisamente en esa parte del camino y es que la línea entre un curso de formación o 'coaching' y conceptos como "secta" o religión cada vez es más difusa y solo hace falta darse una vuelta por internet para verlo. Algunos de estos vendedores de cursos ya han sido acusados por sus propios clientes de fomentar una especie de "secta", como explican en este artículo de eldiario.es o en estos vídeos del 'youtuber' Tamayo, e incluso se habla de estafa, como en este artículo del blog 'Un Poco de Sur'.

"Hay mucha gente formando con calidad y a buen precio, desde el campo del marketing con Teamplatino o Sabandijers, y si no es todo marketing tienes incluso Psicoflix que es para psicólogos y van como un cohete, como buenos ejemplos de formación online. El problema está en que la gente de 'a pie' no conoce este tipo de opciones que te salen, entre todos, por menos de 100 euros al mes. En cambio te llega gente por tus redes que sabe que quemándote el tarro te captan, te pillan infeliz y más con la que está cayendo y 'pum' caes", apunta Martín.

Desde plataformas como YouTube explican a Teknautas que sus normas de publicidad son claras a la hora de tumbar cualquier contenido en los que se engañe a los usuarios omitiendo información de producto relevante o proporcionando información engañosa sobre productos, servicios o empresas y suponen una infracción grave de sus normas. Pero el volumen de anuncios en estas web es tan brutal que solo en 2019 tuvieron que borrar 2.700 millones, según datos de la compañía, y no es tan fácil dirimir si uno de estos anuncios es claramente falso.

Pese a los peligros mencionados y la saturación de la población sobre estos cambios vitales, tal es el movimiento de estos 'gurús' en la red, y de sus corrientes de pensamiento positivo y emprendimiento personal que en EEUU ya han creado incluso un término en relación con esta tendencia: 'manifesting'. Es difícil encontrar una traducción literal al castellano, pero en el medio Vox, lo han definido como: "La práctica de pensar pensamientos aspiracionales con el propósito de hacerlos realidad". El término nunca ha sido más popular y desde finales de marzo hasta mediados de julio, las búsquedas en Google del término se han disparado un 669%.

Como explican en este mismo artículo, "la Nueva Era y las creencias paganas ha sido una bendición para los 'gurús' de la autoayuda y los maestros espirituales conocedores de las redes sociales, a quienes los seguidores acuden en masa en busca de orientación sobre manifestaciones, cristales, reiki u otras alternativas a la psicoterapia tradicional. Mientras que muchos simplemente disfrutan de ver mensajes tranquilizadores o motivacionales en sus 'feeds', otros gastarán cientos de dólares o más en sesiones de 'coaching' destinadas a proporcionar algún tipo de despertar".

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