La huida hacia delante del Mobile: por qué se empeñan en celebrar un evento "sentenciado"
  1. Tecnología
Ericsson, Sony y Nokia dicen "no" al MWC

La huida hacia delante del Mobile: por qué se empeñan en celebrar un evento "sentenciado"

La GSMA dice que todo está en orden para celebrar el evento presencial el 28 de junio con 50.000 asistentes y Ericsson, de nuevo, se borra. Se espera una nueva desbandada de empresas

Foto: Foto: EFE.
Foto: EFE.

"Ericsson se baja del Mobile World Congress". El titular es de hace solo 24 horas, pero en realidad podría ser de hace 365 días. Hace un año, el 7 de febrero de 2020, cuando nadie sospechaba que el coronavirus se cobraría más de 71.000 muertos y 3,1 millones de contagios en nuestro país, Ericsson soltó la bomba. Se borraba, junto con LG, del Mobile de Barcelona, el mayor evento de telefonía del mundo. La organizadora del evento, la GSMA, echó balones fuera y dijo que todo seguía igual. Salvo que no lo hizo. Tras Ericsson, llegó una avalancha de deserciones que acabaron en la cancelación final del evento. Hoy, más de un año después, la 'gincana' se repite: la GSMA dice que todo está en orden para celebrar el evento presencial el 28 de junio con 50.000 asistentes y Ericsson, de nuevo, dice que ni hablar. Fuentes del sector aseguran a El Confidencial que será la primera de una nueva desbandada. De hecho, Sony y Nokia se acaban de sumar a la decisión de Ericsson.

Igual que ocurrió el año pasado, las reacciones oficiales ante la primera gran cancelación (Ericsson era uno de los grandes expositores) han sido de negación. Fuentes del Gobierno consultadas por este diario aseguran que "seguirán trabajando según lo planeado para que el MWC se celebre del 28 de junio al 1 de julio, en un formato híbrido como ha previsto la organización". La GSMA, sin embargo, ha sido muy clara esta misma semana: más que formato híbrido, prevé recibir entre 45.000 y 50.000 visitantes de todo el mundo. No son los más de 100.000 de la edición de 2019, pero dada la incertidumbre sobre un posible repunte de la incidencia y que muchos de esos asistentes no estarán aún vacunados, el plan suena aventurado. El equipo de gobierno de Ada Colau dijo otro tanto: "Seguimos optimistas y confiados en el MWC".

Foto: Operarios descuelgan el cartel de bienvenida del recinto del pasado año. (Reuters)

"La situación es un poco loca. ¿De verdad no hemos aprendido nada? Esto mismo ocurrió hace justo un año y la GSMA vuelve a cometer el mismo error: forzar la celebración de un evento cuando las empresas le están diciendo que aún no ven seguro asistir. No tiene ninguna lógica", explica a este diario un alto directivo del sector enfrascado en revisar las cláusulas legales del contrato que su compañía ha firmado con la GSMA en previsión de una nueva cancelación. Según ha podido saber este diario, múltiples otras compañías están barajando igualmente anunciar en los próximos días su renuncia a asistir, especialmente firmas tecnológicas estadounidenses. Es un calco de la situación vivida el año pasado, cuando Facebook, Amazon, Intel o Nvidia se unieron a Sony, LG o NTT en ser los primeros en desertar y provocar la reacción en cadena.

placeholder El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman. (EFE)
El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman. (EFE)

"Los chinos son muy escépticos con que se vaya a celebrar, no hay ningún indicador que nos haga pensar que la situación covid va a mejorar en los próximos meses", explica a este diario un alto directivo de una de las grandes multinacionales chinas del sector. "Además, piensa que los chinos que vienen desde China necesitan estar dos semanas de cuarentena en España, así que el gasto se multiplica. Toca esperar, pero creo que se va a cancelar", señala. "Junio es aún muy pronto. A mi nadie me ha contactado para vacunarme, a mis compañeros tampoco. Y aún estamos con política de teletrabajo. No lo veo", dice una directiva de otra multinacional china.

Dada la oposición de la mayoría de empresas a la celebración del Mobile, muchos en el sector se hacen la misma pregunta: ¿por qué la GSMA vuelve a ignorar el incendio y fuerza al límite su celebración? Fuentes consultadas descartan que se trate de una cuestión meramente financiera. La asociación es un gigante, cuenta con el apoyo de las grandes telecos y de las autoridades españolas. Tan es así que el Gobierno desistió el año pasado de reclamar a la GSMA el coste para la Administración General del Estado de la cancelación del evento de 2020 a cambio de condiciones más ventajosas este año y una prórroga del contrato hasta 2024. Se trataban de más de 700.000 euros, 'perdonados' a cambio de una compensación "distinta y más favorable que la ofertada al resto de expositores" y, además, con la promesa del Gobierno de "no presentar ninguna reclamación sobre esta cuestión".

La GSMA ha contado además con la financiación de las tres administraciones (Gobierno central, Generalitat y Ayuntamiento), que aportaron los 9,5 millones de euros pactados anualmente (5 millones de las arcas del Estado). Eso sí, en caso de que el certamen finalmente no se celebre este año, la organizadora tendrá que devolver dicha cantidad, tal y como ha confirmado el Gobierno.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

"Eso le puede generar un problema a corto, pero las administraciones volverán a poner el dinero sobre la mesa. Nadie quiere que se vaya el Mobile, puede ser una gran oportunidad para reactivar la economía tras la pandemia", señala un directivo del sector. "Desde luego, el dinero de los expositores lo tiene. Solo días después de cancelarse el evento el año pasado, cobró ya la reserva de espacio de este año. Y, que sepamos, no hay ninguna cláusula que cubra esa cantidad en caso de nueva cancelación", señala otro directivo de una gran multinacional de las telecomunicaciones.

Todo apunta a que la GSMA estaría jugando con los plazos para, en todo caso, aplazar el evento a la segunda mitad del año. Eso le permitiría capear el frente financiero, pero abriría otro más arriesgado a largo plazo: la pérdida paulatina de relevancia del certamen. "Si retrasan el evento a otoño, quedaría demasiado pegado al de febrero de 2022. Se arriesgan a que las compañías no vayan a presentar apenas novedades y de que el tirón para la prensa sea mucho menor. Al final, el sentido de asistir se está reduciendo cada vez más", explica una fuente consultada. "El calendario de muchas grandes marcas estaba supeditado a febrero, que era la fecha clave. Si eso cambia, muchas empresas no van a poder presentar nada a tiempo ni cumplir expectativas. Se va a quedar en un evento de puro 'networking", explica otra fuente. Todos coinciden en que salvar la edición de este año será complicado. "Está sentenciado. En junio porque no será seguro y en otoño porque no será relevante", explican.

La cuenta atrás se ha vuelto a poner en marcha. Hay en juego miles de empleos (más de 15.000 en 2019) y cientos de millones de euros en ingresos para la ciudad de Barcelona. Y, más importante, la duda de si la relevancia del evento podría soportar un segundo embate. El año pasado solo transcurrieron siete días entre la primera baja oficial (la de LG) y la cancelación final del evento. La que supuestamente era la feria tecnológica más consolidada e importante del mundo no aguantó ni un suspiro. ¿Cuánto aguantará esta vez?

Smartphones
El redactor recomienda