Las empresas dan la alarma sobre el Mobile: "No se debe celebrar, es un sinsentido"
  1. Tecnología
LA GSMA LO QUIERE HACER EN JUNIO

Las empresas dan la alarma sobre el Mobile: "No se debe celebrar, es un sinsentido"

Tras la celebración del MWC en Shanghái, la GSMA se reafirma en celebrar la feria en Barcelona a partir del 28 de junio. Un plan que no convence a muchas empresas

placeholder Foto: Operarios descuelgan el cartel de bienvenida del recinto del pasado año. (Reuters)
Operarios descuelgan el cartel de bienvenida del recinto del pasado año. (Reuters)

'Déjà vu' en el seno de la GSMA. La organizadora del Mobile World Congress ya ha detallado las fechas para el regreso de una de las ferias tecnológicas más importantes y multitudinarias del mundo a Barcelona. Tras avanzar el pasado mes de noviembre que pretendía celebrarlo a las puertas del verano, con la esperanza de que para ese momento la pandemia estuviese atada en corto, hizo oficial que se desarrollará entre el lunes 28 de junio y el viernes 1 de julio. Y sí, será presencial.

El anuncio llega cuando España trata de doblegar la tercera ola y ya se oyen advertencias de una posible cuarta, cuya mecha pondría la Semana Santa. Todo ocurre justo doce meses después de la traumática cancelación de la pasada edición, momento en el que por estas latitudes se empezó a tomar conciencia del riesgo del covid-19. Los responsables del evento se resistieron a tomar esta decisión durante varias jornadas, que finalmente llegó tras una estampida de bajas de participantes, que no veían la posibilidad de celebrarlo en condiciones de seguridad. Un extremo que tiene bastantes papeletas de volver a repetirse este curso, ya que la propuesta de John Hoffman, mandamás de la GSMA, parece haber sido recibida con cierto recelo y escepticismo entre las diferentes compañías. La pregunta es clara, ¿se podrá hacer un congreso internacional y multitudinario con garantías sanitarias en esas fechas?

Las medidas de seguridad

"Estamos preparando una feria presencial decididos, pero con cautela", aseguró Hoffman en un comunicado que servía para insistir, tras muchos rumores de posibles nuevos aplazamientos, en que el formato sería físico y en las fechas indicadas al principio de este artículo. "La experiencia que hemos adquirido en Shanghái nos está ayudando a prepararnos para nuestro regreso a Barcelona", remataba en lo que se refiere a las medidas sanitarias y de control que han puesto en marcha en la celebración de la versión asiática del MWC que en los últimos días se ha celebrado en esa ciudad china.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

"Sabemos que será un poco diferente, pero también que es el gran escenario", defienden desde la GSMA. "Los requisitos del covid-19 reducirán la capacidad y no vamos a recibir 110.000 personas", continúan, haciendo referencia a las restricciones en materia de viajes, la capacidad de realizar diagnósticos o las medidas para asegurar la distancia social. Las esperanzas de los rectores del MWC son las de poder rozar la cifra de 50.000 asistentes, lo que supondría algo menos de la mitad de lo que hubo en la última edición celebrada, la de 2019. En el caso de Shanghái el aforo habitual suele ser de 60.000, aunque en esta ocasión lo han reducido a 20.000.

Una de las medidas que plantean es la de exigir una prueba negativa en las 72 horas previas al acceso al recinto, que también dispondrá de una zona anexa para la realización de estos test. En el interior se impondrán las habituales medidas de higiene, obligatoriedad de mascarillas, tecnologías de reconocimiento facial y de detección de aglomeraciones y se establecerán circuitos para desplazarse por los diferentes pabellones de una sola dirección. A la hora de poder interactuar con los distintos dispositivos se plantea que una sola persona se ocupe de las demostraciones o que haya encargados para desinfectar el aparato después de cada uso. Esas son algunas de las medidas de protección que están sobre la mesa.

Apoyo institucional

"El MWC pone a Barcelona y a España en el centro del mundo", afirmó Nadia Calviño, ministra de Economía, a principios de febrero en un acto de la campaña de Salvador Illa y el PSC. "Estamos trabajando para tener, en junio, el mejor congreso de la historia", añadió. La hoja de ruta de la GSMA cuenta con el respaldo de las distintas autoridades, conscientes de la importancia y el retorno económico de acoger una feria de este tamaño. Una edición, en condiciones normales, dejaría tras de sí casi 500 millones de euros en las arcas municipales, llevándose la hostelería un importante porcentaje.

Desde el ayuntamiento a la Generalitat de Cataluña se han ido pronunciando en las últimas semanas en sentido positivo. Hace una semana, el Ministerio de Industria, que también anunció la celebración de FITUR a finales de mayo, se mostró conforme con la celebración en el mes de junio, aunque desde el departamento de Maroto entienden que todo debe estar supeditado a la evolución de la pandemia.

placeholder El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman. (EFE)
El consejero delegado de la GSMA, John Hoffman. (EFE)

Aunque administraciones públicas y GSMA reman en la misma dirección, por motivos evidentes, muchas empresas, las que realmente dan contenido y relevancia al encuentro, dudan si subirse al barco. O al menos hacerlo tan pronto. "La comparativa con el de Shanghái es un tanto engañosa", dice a este periódico un ejecutivo de una de las multinacionales que suelen acudir sí o sí todos los años al MWC. Explica que se trata de un evento "con un carácter mucho más local" y que la situación sanitaria en China –"donde han seguido una estrategia mucho más agresiva"– dista mucho de ser la de Europa. "Si fuese un evento en el que la mayoría de asistentes fuesen españoles, lo vería posible. Pero aquí hay decenas de nacionalidades diferentes. Y no vienen uno o dos de cada país", agrega. "Si no tienes asistencia internacional esto se desinfla. Es imprescindible. Los dispositivos es la parte más visible, pero aquí se hacen muchos negocios, se hace mucho 'networking', se cierran contratos entre directivos de todo el mundo...".

"Clima de incertidumbre y prudencia"

La organización, como ellos mismos han publicado, confían en llenar el 75% de plazas disponibles, con base en las reservas de espacios. Diversas fuentes consultadas por este periódico matizan que esa cifra "no significa lo de otros años". "Se alquila el espacio para no perder la plaza", añaden. Desde otra de las compañías asiduas a este 'sarao' subrayan que esto ha pillado a las empresas en "un clima de incertidumbre y prudencia" en el que es imposible tomar decisiones que afectan a la logística. "Esto conlleva mucha planificación en materia de alojamientos, de restaurantes o incluso en el diseño y construcción de los estands. Es que con la información actual, simplemente, es complicado comprometerse. Si se celebra, algo se hará, pero ni de lejos será a lo que estamos acostumbrados", argumentan estas voces. "Creo que en otoño, con las buenas noticias con las vacunas, pudieron hacerse una imagen mental mucho más optimista de lo que en realidad podía ser. Lo que me extraña es que hayan dado este paso en firme y no hayan planteado retrasarlo a después del verano".

"Creo que hay un 80% de probabilidades de que no se celebre", confiesa un directivo

Otro alto directivo del sector consultado se atreve incluso con un pronóstico. "Ahora mismo creo que hay un 80% de probabilidad de que no se celebre, incluso más. Va a ocurrir lo del año pasado, en cuanto el primero cancele se va a producir la desbandada porque la realidad es obvia: no se va a llegar a tiempo para que el Mobile se organice con garantías. No se debería celebrar, es un sinsentido, estoy convencido de que es una mala idea".

Las empresas se encuentran ahora, un año después, ante la misma disyuntiva de febrero de 2020: ¿ir o no ir a Mobile? La pregunta está ya sobre la mesa de los comités de dirección de muchas de las grandes marcas y operadoras y se han comenzado a valorar escenarios. "Estamos esperando también ver una reacción lógica de la GSMA, y no lo que dijo John Hoffman el otro día de que habrá 50.000 asistentes y se hará PCR a todo el mundo... ¿Es que no hemos aprendido nada en este año? Vuelve a haber una especie de optimismo infundado de que todo va a estar bien en verano. Espera a Semana Santa. Muy probablemente vuelva a aumentar la incidencia, aunque sea poco, y ya estamos en junio", explica un directivo responsable de organizar la presencia de su compañía, una multinacional europea, en el evento.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

En caso de que se mantenga dicha fecha, podemos encontrarnos con una situación cuanto menos peculiar. Empresas que tengan que tomar la decisión de acudir o no, cuando tienen aún planes de 'teletrabajo forzoso' por motivos sanitarios. Google, por ejemplo, extendió este programa hasta septiembre de 2021, renunciando, por ejemplo, a celebrar por segundo año consecutivo su I/O, el evento anual que sirve para presentar todas sus novedades de 'software' y que se suele celebrar en torno a mayo.

Varias fuentes consultadas van incluso más allá: creen que si la GSMA continúa con su plan de celebrar el evento, sería la puntilla definitiva para el mismo. "Si se empeñan en organizarlo, habrá muy pocos asistentes, muy pocas novedades, el impacto será muchísimo menor, y eso va a perjudicar más la imagen del Mobile que si se aplaza", señalan. En otras palabras: más gasolina para el debate que ya se venía cociendo en los últimos años sobre el sentido y utilidad de celebrar megaeventos en un mundo cada vez más virtual, y ahora en pandemia.

"También hay que señalar que el formato de los congresos virtuales no funciona, por lo que cualquier decisión no es fácil. Es mejor que nada, pero ya hemos visto con el CES que no funciona. Igual para un ciclo de conferencias, sí. Pero en el Mobile o en cualquier otra feria, no", defiende otra de las fuentes del sector. "Esto no es como la Eurocopa, que dejas entrar a un 10% del público y vendes los derechos de retransmisión y salvas la papeleta".

'Déjà vu' en el seno de la GSMA. La organizadora del Mobile World Congress ya ha detallado las fechas para el regreso de una de las ferias tecnológicas más importantes y multitudinarias del mundo a Barcelona. Tras avanzar el pasado mes de noviembre que pretendía celebrarlo a las puertas del verano, con la esperanza de que para ese momento la pandemia estuviese atada en corto, hizo oficial que se desarrollará entre el lunes 28 de junio y el viernes 1 de julio. Y sí, será presencial.

Empresas Pandemia Multinacionales
El redactor recomienda