Luz verde, pero con matices: Bruselas aprueba la compra de Fitbit por Google
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Se restringe el uso de los datos

Luz verde, pero con matices: Bruselas aprueba la compra de Fitbit por Google

La decisión llega en plena discusión sobre las prácticas de los gigantes de internet y eso se ve reflejado en los compromisos que ha tenido que tomar la compañía de Mountain View

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(Foto: Reuters)

La Comisión Europea (CE) acaba de aprobar este jueves uno de sus frenazos más polémicos en los últimos años. Tras meses de batalla legal y revisiones, la UE da luz verde a la multinacional estadounidense Google para que adquiera la firma de tecnología para el deporte y la salud Fitbit, una operación valorada en unos 2.100 millones de dólares (1.714 millones de euros). Eso sí, en pleno debate sobre las prácticas monopolísticas de los gigantes de internet, esto no se podía cerrar sin matices.

Aunque la adquisición se podrá llevar a cabo sin más cortapisas por parte de la UE, la aprobación está sujeta a que Google cumpla el "paquete" de compromisos adquiridos con el Ejecutivo comunitario, que el pasado agosto abrió una investigación para estudiar la operación. Entre esos compromisos, por ejemplo, la compañía de Mountain View promete realizar no utilizar los datos recogidos a través de los modelos de Fitbit para los anuncios de Google Ads o a separar "técnicamente" la información recolectada por la empresa de pulseras de las bases que tiene la gran G.

Foto: La nueva Fitbit Versa, última apuesta de la compañía. (C. Castellón)

"Podemos aprobar la adquisición propuesta de Fitbit por parte de Google porque los compromisos garantizarán que el mercado de dispositivos portátiles y el incipiente espacio de salud digital permanecerán abiertos y competitivos", ha declarado en un comunicado la vicepresidenta ejecutiva de la CE responsable de Competencia, Margrethe Vestager. Bruselas temía que la operación reforzara "aún más la posición de Google en los mercados de la publicidad en línea, aumentando el volumen de los datos que Google podría utilizar para personalizar su publicidad que propone o muestra".

“Creemos que este acuerdo estimulará la innovación en los dispositivos portátiles y nos permitirá diseñar productos que ayuden a las personas a llevar una vida más saludable. Entendemos que los reguladores querían analizar de cerca esta operación y hemos trabajado de forma constructiva con ellos para resolver sus inquietudes, incluyendo las relacionadas con el conjunto de compromisos jurídicamente vinculantes que la Comisión Europea ha aceptado hoy", ha asegurado un portavoz de la compañía. "Éstos se basan en las garantías que hemos dado desde el principio en cuanto a nuestro compromiso de proteger la privacidad de los usuarios de Fitbit y continuaremos invirtiendo y apoyando a los fabricantes y desarrolladores. Seguimos trabajando con los reguladores de todo el mundo para responder a sus preguntas sobre la adquisición.”

En este sentido, Google también ha tenido que ceder y asegurar que va a garantizar la interoperabilidad con Android del resto de fabricantes de relojes inteligentes y pulseras de actividad física. Eso incluye mantener los mismos estándares de experiencia de usuario y las mismas condiciones de competencia y acceso en la Google Play Store. La duración de estos compromisos es de 10 años, pero puede prorrogarse. Un árbitro independiente, que se nombrará antes de que se cierre la transacción, se encargará de vigilar su cumplimiento.

Proteger los datos

Los compromisos de la multinacional tecnológica, ha agregado Vestager, determinarán "cómo Google puede utilizar los datos recopilados con fines publicitarios, cómo la interoperabilidad entre los dispositivos portátiles de la competencia y Android estará protegida y cómo los usuarios pueden continuar compartiendo datos de salud y estado físico, si así lo desean". No es casualidad que mencione la protección de los datos, ya que toda la investigación de la UE o al menos el grueso de la misma iba alrededor de qué iba a pasar con los datos que aglutinarían ambas compañías.

La Comisión describe a Fitbit como una empresa con "una limitada cuota de mercado en Europa en el segmento de relojes inteligentes de rápido crecimiento donde están presentes muchos competidores más grandes, como Apple, Garmin y Samsung". Por eso, Bruselas ha explicado que su análisis "se ha centrado en los datos recopilados a través de los dispositivos portátiles de Fitbit y la interoperabilidad de los dispositivos portátiles con el sistema operativo Android de Google para teléfonos inteligentes".

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