¿Irte a la Xbox o reservar la PS5? He probado la consola de Sony y no cambiará tu opinión
  1. Tecnología
¿DÓNDE ENCONTRARLA?

¿Irte a la Xbox o reservar la PS5? He probado la consola de Sony y no cambiará tu opinión

La consola de Sony se renueva apostando en lo sustancial, los juegos, por la fórmula que le sirvió en los años previos. La duda, nuevamente, es si merece la pena optar por la versión digital o no

Foto: ¿Irte a la Xbox o reservar la PS5? He probado la consola de Sony y no cambiará tu opinión
¿Irte a la Xbox o reservar la PS5? He probado la consola de Sony y no cambiará tu opinión

El "yo soy de Play" es el nuevo "yo soy de iPhone". Lo he podido comprobar las últimas semanas en las que hemos podido meter mano a la nueva generación de consolas. Da igual que les pongas en la mesa los pros y los contras de la nueva PS5, que agotó este jueves las pocas unidades que estaban sin reservar en tiempo récord, dejando a muchos con los dientes largos. La suerte parece echada en muchos casos, incluso entre quienes no tienen previsto comprarla en el corto plazo. Aun así, muchos suelen preguntar, como si estuviesen buscando la enésima confirmación: "¿Qué? La Play 5, una bestia, ¿no?".

—Ya, pero, bueno, es que en la Play me echo mis 'fifitas' y mis NBA 2K —me decía recientemente un colega cuando no recibió la respuesta que esperaba.

—También los tienes en Xbox.

—Ya, bueno, pero el 'The Last of Us' o el 'Bloodborne', ¿qué?

—Bueno, Microsoft también tiene algún que otro propio y está el tema del 'Game Pass'.

—Ya... Pero, en fin, que yo soy de Play.

Foto: 10 días con la nueva Xbox: solo hay un gran detalle a tener en cuenta antes de comprarla

Esta conversación resume gran parte de la cuestión. Sony ha conseguido que su idea de consola enganche a la gente, incluso al común de los potenciales compradores, ese que no es un loco de los videojuegos. Su imagen de marca se ha metido hasta el tuétano de muchísimas personas. Si tienes una fórmula ganadora... ¿por qué cambiarla? La compañía va a volver a jugar la baza que le sirvió para convertir la PS4 en la consola más vendida de su generación, dejando la Xbox One ocupando el tercer cajón del podio, por detrás de Nintendo. Y esa baza no es otra que los juegos exclusivos. Producciones que no se pueden jugar en ninguna otra plataforma. Microsoft también los tiene, sí, pero en esto los japoneses parecen haber tenido más suerte.

  

Esto no significa que la PlayStation 5 sea mejor consola que la Xbox ni que tenga este pulso ganado. Tampoco lo contrario. Hay que cosas que personalmente me empujan a decantarme por ella. Pero también hay otras cosas de su rival que me llaman poderosamente la atención. Quizás esta 'review' no sea para los que ya están convencidos, que creo que son una gran mayoría. En esos casos, podríamos hacerle un traje y ponerla verde pero probablemente solo serviría para convencer más bien a pocos. Quizás ahora hay algunos, pocos seguramente, que se estén planteando dar el salto a una Xbox. ¿Merece la pena? Pero hasta los que son creyentes inconvertibles de Sony tienen preguntas que responderse. ¿Merece dar la pena desde la PS4 a estas alturas de la película? Si lo hago, ¿tiro por la versión digital o cojo la versión con lector Blue-ray?

Gemelas por dentro, casi por fuera

A diferencia de lo que ha hecho Microsoft, Sony ha optado por discriminar lo menos posible a la versión más asequible. Son dos consolas casi gemelas. Por fuera y por dentro. En la coraza exterior solo se diferencian en esa joroba que sobresale en el modelo superior, donde se colca el lector físico. Dentro, en la sala de máquinas, encontramos los mismos componentes.

El diseño no es tan marciano como pensaba. Aun así, no deja tibio a nadie: o te encanta o lo odias

El diseño de la PS5 ha mucho dado que hablar desde el primer día. Igual que dio que hablar y mucho el de la Xbox Series X. Que nos hayamos enredado tanto en el continente no es más que un efecto secundario de que la nueva generación llega algo verde en lo que se refiere a grandes títulos pensados para explotar todas las bondades técnicas de estos aparatos.

Sobre este asunto solo diré una cosa: los 'renders' los carga el diablo. No es la primera vez que me ocurre. Máquinas en cuya presentación me producen un rechazo visual importante y que cuando llegan a mis manos y tengo la oportunidad de probarlas me dan otra sensación. La PS5 no es tan estridente como pensé en un primer momento. Incluso sus cubiertas blancas tienen un punto elegante cuando se enciende la luz. Sea como sea, no es un diseño de consenso. Una propuesta futurista con mucha personalidad, bastante. Es una de esas cosas o que la amas o la odias. Que no dejan templado a nadie. Y aquí para gustos los colores.

La PS5 es grande. Muy grande. Yo he optado por colocarla a uno de los costados de la televisión, apoyada en el suelo. Más que optar se podría decir que me he visto obligado. Demasiado voluminosa como para buscarle acomodo en la parte superior de la mesa que sujeta mi pantalla o en la balda intermedia. Si la tienes quieres vertical tienes dos opciones: o tienes un mueble generoso o en una mesa aparte. ¿Y en horizontal? El soporte que incluye te permite tumbarla. Incluso diría que es más bonita en esa posición. Se agradece que sea versátil y que cada usuario pueda elegir.

Más allá de lo meramente estético, hay una función fundamental a la hora de dar forma a una consola: que sea capaz de ayudar a tener una buena ventilación, algo aún más crítico ahora que la nueva generación ha subido de revoluciones. Y en ambos casos, tanto Microsoft como Sony, lo han conseguido. La PS5 disipa muy bien el calor. Apenas se nota ligeramente una subida de grados en la parte trasera. Nada preocupante. Cuando digo nada preocupante es nada.

Por lo demás, en este apartado solo cabe mencionar la variedad de puertos que incluye es correcta. Ni buena ni mala. Dos USB de tipo A. Dos USB de Tipo C. Un HDMI 2.1. Y la ranura para ampliar la SSD. ¿Hace falta más? No. Fin de la discusión.

Bienvenidos a '¿Me lo compro?'

Bienvenidos a '¿Me lo compro?', nuestros análisis a fondo de los 'gadgets' más deseados del momento. Cada semana analizaremos nuevos dispositivos y, sobre todo, los compararemos entre sí para que puedas responder al instante a esa pregunta que a veces nos quita el sueño: ¿qué móvil, TV, portátil, auriculares... me compro? Podrás preguntarnos lo que quieras sobre cada producto, la idea es ayudarte a tomar mejores decisiones y... de paso, ahorrarte tiempo y dinero.

¿Pensando en comprar una de las nuevas PS5? ¿Quieres enviarnos alguna pregunta sobre estos dispositivos? Puedes escribirnos a teknautas@elconfidencial.com y te responderemos lo antes posible.

Una bestia con una memoria formidable

Esta PS5 es una bestia si lo comparamos con lo que teníamos en el mercado. Pero con 10 teraflops largos en el apartado gráfico está un peldaño por detrás de la Xbos Series X, la consola más potente de esta nueva generación. A día de hoy es una guerra de cifras que queda en segundo plano, porque hay que esperar que los estudios conozcan la máquina, sus posibilidades y se metan a crear cosas que lleven al límite el 'hardware' y sus posibilidades.

A día de hoy cualquiera de estas dos consolas tiene pulmones de sobra para aguantar lo que se les puede echar. No dan signo de fatiga. Ninguna de las dos. La PS5 no se calienta apenas como ya he dicho, pero es que tampoco hace ningún ruido destacable. A excepción de que estés muy atento, te va a parecer una máquina extremadamente silenciosa.

PlayStation 5. (Foto: Sony)
PlayStation 5. (Foto: Sony)

Quizá lo más interesante es que Sony no discrimina la PS5 All Digital en lo que se refiere a los componentes. Hay que recordar que la Xbox Series S, 200 euros más barata que su hermana mayor, presenta una carta de servicios más modesta en términos de rendimiento y resolución que soporta. Algo que puede parecer una renuncia asumible a día de hoy pero que puede condicionarnos en el futuro.

En esta ocasión la decisión se circunscribe a si queremos tener lector de discos o no. Ambas máquinas están preparadas para soportar hasta 8K a 120fps, aunque lo más habitual que veremos es 4K a 60fps. Ya lo dijimos en el análisis de la Xbox. La valoración de una consola no es algo estático. Depende mucho de los contenidos que se desarrollen para cada plataforma. La nota que le demos hoy puede ser buena pero dentro de dos años no y dentro de cinco ser un maquinón gracias, entre otras cosas, a una biblioteca de primer nivel.

La buena mano de Sony con la SSD se deja notar mucho en la carga de los juegos. Impresiona

Uno de los puntos donde la PS5 se sitúa a rebufo de la Xbox Series X es en el almacenamiento de serie. Tenemos 825GB, mientras que su rival alcanza 1TB. Pero ese espacio es total, no el que realmente tenemos disponible. Es como el sueldo bruto y neto. Tras descontar el sistema operativo, tenemos a nuestra disposición 660GB. Teniendo en cuenta el peso de los juegos, puede resultar corto. La opción no está activa aún, pero Sony permitirá instalar fácilmente piezas para expandir la SSD. Hasta que ese momento llegue se pueden utilizar discos duros externos, sean de la marca que sean, pero solo sirven para juegos de PS4. Esa capacidad está presente tanto en la versión estándar como en la versión digital (Microsoft recorta a la mitad la memoria de la Series S, algo que no tenía mucha lógica al no tener lector).

En lo que se refiere al desempeño, su memoria es sobresaliente. Los tiempos desde que escoges el juego hasta que te ves metido en faena se reducen al mínimo. Hablamos de medio minuto como mucho. Es algo de agradecer y me parece impresionante. Son esas pequeñas cosas que suman mucho en el día a día, aunque siempre no les prestemos atención. Otro aspecto que juega a su favor es el Wifi. La PlayStation 5 opta por Wifi 6. Es probable que aún no tengas un 'router' compatible. Pero puede ser que lo tengas en un futuro no tan lejano. Y ese detalle te permitirá alcanzar mejores velocidades en tu conexión a internet de manera inalámbrica.

Foto: Sony.
Foto: Sony.

Otra de las apuestas de Sony ha sido el audio. Buscan fortalecer eso de las experiencias inmersivas y lo hacen gracias al sonido 3D con su tecnología Tempest. Lo he podido probar con el 'Demon´s Soul', el único juego compatible con este sistema que he podido probar. Tempest lleva el estéreo a un nuevo nivel, dándole más profundidad. Ya no es cosa de izquierda o derecha. Te permite identificar perfectamente en tus auriculares inalámbricos donde está la fuente de sonido. Arriba, debajo, a un lado, al otro, detrás. Yo no soy muy fan de jugar con los cascos puestos pero los que lo hagan habitualmente, lo valorarán a buen seguro. La función, si te lo estás preguntando, es compatible con bastantes modelos del mercado.

Este es el gran cambio

Hasta aquí hemos enumerado avances de mayor o menor calado. Sin embargo, creo que hay una novedad que marca una diferencia sustancial en la PS5: su nuevo mando. Cuando lo coges en las manos y empiezas a utilizarlo te das cuenta que, probablemente, es el gran cambio que trae consigo esta máquina. Que la memoria vaya más o menos rápida a la hora de abrir juegos se agradece y la experiencia diaria mejorará al ahorrarnos tiempo entre mensajes de carga y demás parafernalia, sin embargo, el nuevo DualSense impacta directamente en lo que experimentas a la hora de jugar.

¿Cómo lo hace? Pues refinando cosas como la vibración. Si en la vida real no es lo mismo hacer running en un tartán de atletismo que en el parque del Retiro, ¿por qué debes experimentar lo mismo cuando lo hacemos en un videojuego? Los nuevos motores hápticos crean una experiencia adaptada a cada escenario y cada acción, siendo capaz, incluso, de crear una vibración diferente cuando estás andando sobre hierba que cuando te desplazas sobre hielo. Puede parecer exagerado, pero se nota y mucho. De la misma manera, no es igual disparar un arma como un arco que arrojar un objeto o pasar un balón. Por eso, Sony ha decidido que la intensidad de los gatillos de su mando pueda ser diferente dependiendo de la acción que vas a realizar. Aprovecharlo depende de los creadores de los juegos, pero esta tecnología promete. La guinda la pone el altavoz integrado, que te permite escuchar algunos sonidos en un plano diferente.

Foto: PlayStation.
Foto: PlayStation.

En lo que se refiere al aspecto exterior y dimensiones, el mando es algo más pesado y algo más grueso. No es algo malo, todo lo contrario. Ayuda a sentir firme el agarre y es realmente cómodo. Por lo demás, solo cabe apuntar que Sony ha conseguido mantener el espíritu de su mando, que había cosechado bastante éxito en el pasado. Pero ejecuta una renovación lo suficientemente profunda para que se sienta como una de las grandes novedades de esta generación. ¿La autonomía? Los japoneses prometieron 15 horas. No alcanza esa marca. Mi impresión es que se queda a caballo entre las 10 y las 15 horas. ¿Suficiente? En mi opinión más que de sobra. Habrá quien prefiera tener la opción de poner unas pilas recargables, que les permita tener una bala en la recámara si su control les deja tirados, pero no es mi caso.

DualSense es la mejor de las novedades en lo que se refiere al 'hardware'. Mejora mucho la experiencia

El mando de Sony es una auténtica golosina. Pero volvemos a lo de siempre: lo que aquí decanta la balanza es el catálogo. Y como decimos los nipones vuelven a jugar su mejor baza. Siguen metiéndole dinero al mismo caballo ganador: los juegos exclusivos. Esos títulos en primera persona, de un solo jugador, muy narrativos, que tan bien le funcionaron en la anterior generación. Eso no significa que el catálogo esté a la altura de lo que cabría esperar para la puesta de largo de una consola tan ambiciosa en lo técnico como esta. Aquí también la oferta de títulos llega, digamos, tiernita, algo de lo que ha pecado también Microsoft.

La compañía tiene que hacer malabares. Tiene una larga comunidad de ciento y pico millones de personas que se hicieron una PS4 en todo el mundo. Y tiene que seguir cuidándolos. Los responsables de PlayStation ya dejaron claro que durante 3 o 4 años seguirían dando soporte y alimentando el catálogo de la predecesora de la PS5. El lanzamiento de esta consola se ha hecho coincidir con el estreno de algunas producciones propias como 'Spiderman: Miles Morales' o 'Sackboy', una nueva entrega de la serie 'LittleBigPlanet'.

'Spiderman: Miles Morales'. (Foto: Marvel | Sony)
'Spiderman: Miles Morales'. (Foto: Marvel | Sony)

¿Cuál es el problema? Que la necesidad de contentar a esa comunidad 'heredada' de la PS4 les obliga a lanzarlo también en dicha plataforma. ¿Son iguales? No exactamente porque algunos de estos títulos a caballo entre las dos generaciones han sido optimizados para la PS5 gracias al trazado de rayos y la posibilidad de jugarlo a 60fps. Es decir, si tienes una PS4 o una PS4 Pro puedes darte todavía un tiempo de servicio sin perderte ningún gran 'hit'.

¿Quiere decir que todo, absolutamente todo, se pueda jugar en las dos? No. Sony aquí ha sido algo más hábil que su rival. Ha preparado un 'remake' de 'Demon´s Soul'. Es un juego clásico, lanzado en 2009, en la PS3. Pero ha sido reempaquetado para aprovechar las bondades de esta PS5, pudiendo jugarse en 4K a 60fps, que ayuda a verlo todo más suave y fluido. La chapa y pintura se nota en las texturas, en los gráficos, en las imágenes y en los detalles.

Aprovecha las novedades del mando, pero también las de sonido. En resumen, es una muy buena carta de presentación de lo que podemos esperar de esta quinta entrega de la PlayStation. Si lo jugaste y te gustó, disfrutarás enfrentándolo de nuevo. Si no lo hiciste, es una manera muy buena de arrancarte. También es digno de mención 'Astro Playroom', el juego que viene preinstalado, más potable de lo que se puede esperar para un título de cortesía.

Cosas como este 'Astro Playroom', el 'remake' del 'Demon´s Soul', el nuevo mando o la interfaz renovada ayudan a sentir y palpar el salto de generación. Ese quizás ha sido la asignatura de Xbox, que, al mantener un perfil continuista en el control, el aspecto del software y el catálogo propio se puede llegar a tener la sensación que hemos actualizado un modelo anterior con una nueva gráfica y ya. Nada más lejos de la realidad. Por suerte es algo temporal.

El resumen de todo, al final, es que no necesitas, de momento, una PS5 para poder acceder a las grandes sorpresas que Sony ha traído en este desembarco. La guerra de las consolas es una guerra larga. Aun así, si das el salto, ahora lo que juegues va a estar mejor emplatado.

Detalle de la interfaz. (Foto: Sony)
Detalle de la interfaz. (Foto: Sony)

Hay estudios que han preparado versiones de juegos para la ocasión. Faltaría más. 'NBA 2K21' está presente en la anterior generación y en la nueva. Lo mismo que el 'Assasin´s Creed: Vallhalla', una nueva entrega de la histórica saga de Ubisoft, que en esta ocasión llega enmarcada en la tierra de los vikingos y es uno de los grandes títulos con lo que puedes estrenar la consola si buscas una aventura individual que te vaya a dar varias horas de entretenimiento.

En esta fotografía donde no hay apenas títulos que sepan aprovechar la plenitud de las bondades de las nuevas máquinas, la retrocompatibilidad de juegos antiguos tiene una importancia capital. En el caso de la Xbox podremos utilizar absolutamente todos los títulos de anteriores generaciones. En esta PS5 solo se podrán utilizar los de PS4, salvo algunas excepciones. También se podrá utilizar el casco de realidad virtual, gracias a un adaptador que se puede solicitar a coste cero.

Faltan juegos para la nueva generación, pero la PS5 trae cosas que ayudan a tener mayor sensación de novedad

Obviamente, si tienes una gran colección de juegos que has ido construyendo en los últimos años y quieres que no caiga en el olvido, mi recomendación es que te vayas a la versión completa, la que incluye lector de discos. El otro gran motivo es la posibilidad de poder comprar juegos de segunda mano y revenderlos cuando te lo hayas terminado. Si no eres de esos románticos que les gusta guardarlos para revisitarlos cada cierto tiempo siempre puedes sacar algo de dinero cuando los termines. A la mínima que hagas eso tres veces, ya habrás amortizado los cien euros de diferencia entre un modelo y otro (499 euros versus 399). La otra gran ventaja, como ya dije en el caso de la Xbox, es que no dependes tanto de los precios que Sony fije en su tienda digital y puedes beneficiarte de descuentos más agresivos de otros distribuidores en formato físico.

Imagen de 'Vallhala', la nueva entrega de 'Assassin's Creed'. (Foto: Ubisoft)
Imagen de 'Vallhala', la nueva entrega de 'Assassin's Creed'. (Foto: Ubisoft)

El último punto a valorar es el de la 'barra libre' de juegos que ofrece cada fabricante. Xbox juega aquí con ventaja gracias a su 'Game Pass', que por 9,99 euros al mes te ofrece más de 100 juegos entre los que podemos encontrar títulos triple A, 'indies' y grandes clásicos. Si añadimos otros tres euros, también podemos acceder a los de EA Electronics. Además, Microsoft ha prometido que las producciones propias —que subirán de nivel gracias a compras como las del estudio Betheseda— se incluirán en esta tarifa plana en un tiempo relativamente corto.

¿Cuál es la propuesta de Sony? Pues se llama PS Plus Collection. Los que se suscriban al servicio —9,99 euros al mes, aunque sale más barato si contratas por tres o 12 meses— tendrán acceso a 20 juegos que han hecho historia en PS4. Diez de ellos son de PlayStation Studios (Bloodborne, God of War, Ratchet & Clank o The Last os Us, entre otros) y otros diez de otros estudios externos, incluyendo 'juegazos' como 'Batman: Arkham Knigth' o 'Crash Bandicoot N. Sane Trilogy'.Y el catálogo irá aumentando. Quizá si vienes de varios años dándole zapatilla a la PS4, te sepa a poco todo esto. Si das el salto desde la PS3 o vienes de una Xbox One, tienes horas y horas de entretenimiento a un precio realmente asequible.

Videojuegos ¿Me lo compro?
El redactor recomienda