SE INAUGURARÁ EN 12 MESES

Un túnel de 50M para no andar 15 minutos: esta "broma" de Elon Musk ha llegado lejos

The Boring Company se juega su futuro con su primer contrato comercial para crear un túnel lleno de Teslas en el IFEMA de Las Vegas. La idea dista bastante de lo que Musk presentó al mundo

Foto: Foto del túnel de prueba construido en Los Ángeles. (TBC)
Foto del túnel de prueba construido en Los Ángeles. (TBC)

Elon Musk tuvo un atípico arranque de sinceridad el 9 de septiembre de 2018. Estaba ante el micrófono del podcast de Joe Rogan -el mismo que se hizo viral por mostrar al creador de Tesla fumándose un porro en su directo de YouTube- y soltó que The Boring Company, su propuesta para construir túneles subterráneos con el fin de aliviar el tráfico, había nacido como poco más que una "broma". Habló de la empresa como "un hobby" y, poniendo la venda antes que la herida, vino a decir que el prototipo que preparaba para aliviar el tráfico en Los Ángeles tenía también papeletas de fracasar.

La idea de que esa compañía era algo así como un pasatiempo se reforzó cuando convocó un concurso mundial para conducir la tuneladora -uno de los agraciados fue un joven murciano- y sacó un lanzallamas vía 'crowdfunding' al mercado.

La tuneladora de Elon Musk. (Reuters)
La tuneladora de Elon Musk. (Reuters)

Pues bien, para ser una broma en origen ha llegado lejos esto de The Boring Company. La ocurrencia se está jugando en estos mismos momentos su futuro en Las Vegas. A unos cuantos metros bajo el suelo del centro de conferencias de la ciudad (Las Vegas Conference Center). Allí una enorme tuneladora está fagocitando toneladas de terreno para crear una vía de 1,35 kilómetros algo que entrará en funcionamiento en enero de 2021, coincidiendo con una nueva edición con la próxima entrada del CES.

Prueba de fuego

La idea es transportar a miles de personas en Teslas y unir así la entrada sur de esta suerte de IFEMA local con el futuro pabellón que se construye al oeste del complejo existente, realizando una parada en la sala central. Este transporte 'underground' se compone en realidad de dos carriles, uno por cada dirección, aislados el uno del otro durante el trayecto.

Vista aérea de las obras. (YouTube)
Vista aérea de las obras. (YouTube)

"Cuando entre en funcionamiento podrá transportar hasta 4.400 personas a la hora, que recorrerán esa distancia en aproximadamente un minuto", explica Lori Nelson-Kraft, vicepresidente de comunicaciones y asuntos institucionales de LVCC. Insiste, de la misma manera que hizo Musk hace unos días, que el túnel "estará listo según los planes previstos". Es decir, en noviembre empezarán las pruebas y en enero abierto a todo el público. En este diario hemos realizado el mismo trayecto andando. Si uno lo hace por la calle, siguiendo las indicaciones de Google Maps, sin entrar en la feria son unos 20 minutos. Si lo hace atajando por pabellones, el tiempo rondará, como mucho un cuarto de hora.

Cree Nelson-Kraft que esta instalación será una "atracción por sí misma", que llamará la atención "no solo de asistentes a congresos y convenciones" (mueve cerca de 1,3 millones de visitantes cada curso), sino de los turistas, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad de la misma manera que lo hace el metro de Moscú o los autobuses londinenses.

El encargo de la dirección de LVCC es el primero que recibe de este tipo esta compañía. No es su primer túnel, que ya ha experimentado cerca de Los Ángeles. Pero es la primera vez que no se trata de una prueba de concepto. Por eso este contrato es su primer gran examen. Hay otras ciudades como Chicago, que se han interesado e incluso se habló hace dos años de invertir 1.000 millones de dólares para unir el centro de la ciudad con el aeropuerto, un viaje de casi 30 kilómetros. Sin embargo, no ha habido movimientos por parte de la administración local en varios meses.

Otros proyectos como el de Washington también parecen haber entrado en estado comatoso. En su página vienen acompañados de la coletilla "bajo revisión". También ha se han producido reuniones con autoridades californianas o del estado de Virginia también han sido infructuosas, a tenor de las reacciones recogidas en algunos medios de EEUU.

En Las Vegas el pleno municipal aprobó la partida de 48 millones de dólares para el proyecto con un solo voto en contra. El de la regidora de la ciudad, Carolyn Goodman, que expresó sus reservas por la juventud de la empresa, aunque no fueron suficientes razones para bloquear la operacion. "Existe una necesidad manifiesta de mejorar las infraestructuras de transporte en esta ciudad. Este sistema no divide a las comunidades con carriles o barreras externas", comenta Nelson-Kraft, quien defiende que el proyecto de Musk tiene un papel que el monorraíl -el único método de transporte público más allá de los autobuses de línea- no puede cumplir.

Estación del monorrail de Las Vegas junto al LVCC. (Reuters)
Estación del monorrail de Las Vegas junto al LVCC. (Reuters)

"Las rutas no se superponen así que cada uno sigue teniendo un papel importante", remata sobre este asunto. Sin embargo, la compañía ha publicado un mapa de cómo este nuevo sistema podría expandirse y "unir las principales atracciones de la ciudad y el aeropuerto internacional". De ejecutarse este planteamiento, el monorraíl quedaría completamente desplazado. La compatibilidad de servicios no es el único roce que han tenido The Boring Company y los responsables del monorraíl, que enviaron una carta a los responsables del ayuntamiento preocupados por cómo podían afectar las vibraciones de la tuneladora al normal transcurso de sus viajes. Algo que la parte aludida negó afirmando que estos movimientos no se notaban en la superficie.

"Gratis para todos"

La expansión del sistema es una fabulación de cara a un futuro, difícil de aterrizar a día de hoy. Musk debe superar esta primera prueba de fuego. Demostrar que el sistema alcanza la eficiencia prometida y también plantear un modelo para el retorno de la inversión. "El transporte subterráneo será gratuito para los asistentes a las ferias pero también para el público general", nos explican desde la feria, sin que quede claro cómo se va a rentabilizar dicha obra en esta primera fase. En Chicago, por ejemplo, proponían un modelo como el de las autopistas. La compañía pagaría la infraestructura y la explotaría a través de una concesión.

Pero, además de saber quién paga esta 'fiesta' de la movilidad, quedan otros detalles por resolver. La gran pregunta es cuál será el vehículo que se moverá por dentro y cómo lo hará. En un primer momento, allá por 2017, presentó una suerte de patín que se deslizaba sobre un rail capaz de cargar el coche de la superficie, bajarlo y llevarlo por dentro del túnel a una velocidad de más de 200 kilómetros por hora. En la demostración que realizó a finales de 2018 se vió algo mucho más rudimentario de lo que había presentado, en el que no alcanzó ni un tercio de la velocidad prometida y donde las vibraciones hacían que el viaje era incómodo.

En el túnel de prueba de California ya hay un ascensor de este tipo, pero lo complicado es la escalabilidad de este sistema. Ellos mismos dicen que han demostrado que se podría "aplicar a domicilios, oficinas o aparcamientos". Sin embargo, llevar este mismo concepto a un mayor volumen podría generar un importante cuello de botella en la entrada. Otra crìtica en origen es que no aliviaba el problema del tráfico, ya que no había vehículos de alta ocupación y se limitaba a reconducir vehículos particulares. Luego habló de dar cabida a ciclistas y peatones, incluso priorizarlos sobre el resto de vehículos.

Preguntas y cambios

Se han dado más volantazos sin que ninguno haya quedado aclarado del todo. Lo que se planteaba La compañía publicó una serie de imágenes y vídeos (muchos de ellos se han eliminado) en el que se veían una suerte de híbrido entre barcaza y autobús de cristal que podía llegar a transportar de 12 a 16 personas en su interior. Esta idea parece haber sido aparcada. Es más, el propio Musk dijo a mediados del pasado año que lo de utilizar raíles, trineos o guías para las ruedas en los túneles no era eficiente. Así que tocaba hacerlo como toda la vida: los vehículos sobre sus neumáticos.

"Simple y funciona", publicó ante la pregunta de un seguidor en Twitter, sobre la motivación del cambio. También han simplificado el acceso. En lugar de crear un montacargas para que los vehículos entren y salgan, los pasajeros tendrán que acceder a un apeadero subterráneo.

Así que ahora toca ver cómo es el vehículo definitivamente. En la web, en el apartado de 'Preguntas frecuentes', mencionan que actualmente utilizan los Tesla Model X, que pueden alcanzar hasta 155 kilómetros por hora. Mencionan que, "en algunos proyectos" utilizan "un chasis extendido" para llevar a 16 personas. El problema es que hasta ahora solo han construido el tramo de experimentación y no han enseñado absolutamente nada de este coche retocado.

Las dimensiones en general se han reducido. Cuando su invento se presentó en sociedad, allá por diciembre de 2018, hablaba también de 4.000, pero coches a la hora. Algo que algunos pusieron en duda, viendo las capacidades que consiguen mover las autovías.

Habrá que esperar para ver si alcanza las cifras ahora prometidas en Las Vegas. Para transportar hasta 4.400 personas en una hora, tiene que mover más de 70 personas cada 60 segundos. Eso supone poner en marcha cada 12 segundos uno de estos Teslas hormonados. No hay que olvidar también que son túneles estrechos, de una dirección, o sea que no pueden circular a la misma altura. Aunque se da por descontado que utilizarán el piloto automático de esta empresa, también parece seguro que tendrá conductos humanos, por seguridad. Dicen que en un minuto completarán el tramo. Hay que añadir el tiempo de parada, con la entrada y bajada de pasajeros, así como el tiempo de aceleración y frenado. Sea como sea, finalmente, el primer túnel de The Boring Company distará bastante de lo que Musk intentó vender en su momento.

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