"El 'Don't be evil' es 'marketing"

Acoso, mentiras y racismo: un alto directivo de Google explica por qué dejó la empresa

Tras más de 11 años en el buscador, Ross LaJeunesse, jefe de Relaciones Internacionales de Google, ha roto su silencio y explicado parte de la cultura laboral tóxica dentro de la empresa

Foto: Foto: Reuters.
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"Yo era el jefe de Relaciones Internacionales de Google. Este es el motivo por el que lo dejé". Con este titular arranca el incendiario artículo publicado hace solo unas horas por el que fuera máximo responsable mundial de Relaciones Internacionales de Google, Ross LaJeunesse. Tras más de 11 años en el buscador, LaJeunesse, que ahora se presenta como candidato a senador por el estado de Maine, ha roto su silencio y explicado parte de la cultura laboral tóxica dentro del buscador. "Los colegas de más experiencia gritaban a las mujeres, haciéndolas llorar en sus mesas", señala. Es solo un ejemplo de lo que, según LaJeunesse, se ha convertido Google: su famoso lema, 'No hagas el mal' ('Don't be evil') "no es más que otra herramienta de 'marketing".

LaJeunesse, de hecho, explica la gran problemática a la que, según él, se enfrenta el buscador partiendo del mantra del 'Don't be evil'. Fue justo lo que le hizo unirse a la empresa allá por 2008, después de trabajar como jefe de departamento del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. "Me uní a la empresa cuando esas palabras aún importaban. Las usé yo mismo cuando en 2010 ejecuté la decisión de la compañía de dejar de censurar los resultados de búsqueda en China, poniendo los derechos humanos antes que los resultados financieros", explica.

El ahora exdirectivo dedica una buena parte inicial de su texto a hablar de la estrategia del buscador en China como el mejor ejemplo de cómo Google ha mentido a todos sus usuarios, asegurando que siempre antepondría sus intereses al beneficio corporativo y haciendo luego justo lo contrario. "Nuestra decisión de 2010 de dejar de cooperar con el Gobierno chino en censurar resultados de búsqueda fue la primera vez que una empresa no china se enfrentaba al Gobierno de ese país [...] Sin embargo, la decisión enfureció no solo al Gobierno chino, también a algunos ejecutivos de Google que solo veían el enorme potencial de mercado y sus posibles beneficios", explica.

Ross LaJeunesse (en el centro).
Ross LaJeunesse (en el centro).

En 2012, LaJeunesse fue ascendido de jefe de Asuntos Públicos en Asia a máximo responsable mundial de Relaciones Internacionales. A partir de ese punto, todo se puso cuesta arriba. El directivo descubrió cómo poco a poco Google se saltaba su propia decisión de dejar de cooperar con el Gobierno chino, elaborando, por ejemplo, una versión modificada del buscador, Dragonfly, para pasar por el aro de la censura. Ocurría lo mismo en otras partes del mundo, en las que, por ejemplo, se cerraron contratos con el Gobierno saudí, en la lista negra de diversas ONG por incumplimiento de derechos humanos. "Cada vez que yo recomendaba un programa para el cumplimiento de los derechos humanos, los altos directivos se inventaban una excusa para decir no".

"No era diferente en la cultura laboral de la empresa. Colegas con experiencia acosaban y gritaban a las mujeres, haciéndolas llorar en sus mesas. En una reunión, mi jefe dijo, 'ahora vosotros, los asiáticos, acercaros también al micrófono. Sé que no os gusta hacer preguntas'. En otra reunión, el equipo al completo de asuntos públicos fue separado en varias salas y se nos pidió participar en un 'ejercicio de diversidad' que me puso en un grupo con la etiqueta de 'homos' mientras otros participantes gritaban estereotipos como 'afeminado' y 'promiscuo'. Compañeros de color fueron forzados a unirse a grupos llamados 'asiáticos' o 'gente negra'. En estos casos, alerté al departamento de RRHH y me aseguraron que se atajarían los problemas. Sin embargo, no se tomó ninguna medida".

Foto: Reuters.
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Tras sus quejas, LaJeunesse se enteró de que el equipo de RRHH había pedido que le investigaran más de cerca, para entender mejor su comportamiento. "A pesar de 11 años de evaluaciones de mi desempeño casi perfectas, a pesar de ser miembro de la élite del Foundation Program, reservado para el 'talento más importante', que es 'fundamental para el éxito actual y futuro de la empresa', me dijeron que ya no tenían un puesto para mí en la compañía tras una reorganización, a pesar de haber 90 puestos libres en mi departamento", explica.

¿Qué ha ocurrido para que todo haya cambiado de forma tan drástica en Google? LaJeunesse argumenta que cuando los cofundadores, Larry Page y Sergey Brin, empezaron a desentenderse del día a día, llegaron los problemas. Estos se materializaron en la ambición desmedida de los nuevos directivos por acaparar mercados, ambición que ha acabado contaminando la cultura de la empresa y cambiándola para siempre. ¿La solución, según LaJeunesse? El control de los gobiernos. "No se puede dejar funcionar a una compañía tecnológica tan masiva como Google sin el control gubernamental. El rol de estas compañías en nuestro día a día es tan grande que no se las puede dejar en manos de directivos que solo responden a sus propios accionistas".

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