el ingeniero que ha transformado al gigante

El jefe de Microsoft, de gira por España: así se ha convertido en la estrella del Mobile

Satya Nadella llegó a lo más alto de la compañía estadounidense en uno de sus momentos más críticos y mientras sus jóvenes rivales le comían el terreno. Ahora todos se fijan en él

Foto: Satya Nadella en el Mobile World Congress (Foto: EFE)
Satya Nadella en el Mobile World Congress (Foto: EFE)

El Mobile World Congress se llena cada año de caras mundialmente conocidas. Es un evento internacional en el que aparecen cabezas de cartel que, aunque su marca ya vende por sí sola, hacen que el ritmo no decaiga. Durante tres ediciones fue Mark Zuckerberg el gran nombre de la lista y en 2018 lo sustituyeron el CEO de Netflix, Reed Hasting o el creador de Pokémon Go, John Hanke. Este 2019, para mantener el nivel, había un claro protagonista: Satya Nadella.

El, para muchos, desconocido CEO de Microsoft desde 2014, apareció en la mayor feria de móviles del mundo menos de dos años después de que su compañía dijera adiós a Windows Phone y con ello demostró varias cosas: que el Mobile es mucho más que una feria de telefonía móvil, que Nadella es mucho más que un aburrido directivo y que este gigante que ya habían jubilado está aún muy vivo.

Lo de aburrido directivo puede sonar algo peyorativo, pero es que es una de las características claves de este directivo y su filosofía. Vale, tanto Nadella como su empresa están de moda, pero no por ello el ingeniero indio de 51 años va a dejar de lado su personalidad sobria y, por qué no, algo soporífera.

Así lo ha demostrado en su gira por España (también ha estado en Madrid este martes en un evento organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección). No ha venido para presentar ningún producto rompedor (solo ha dejado ver sus nuevas Hololens 2 y algún dispositivo menor), ni siquiera para anunciar grandes soluciones tecnológicas, sino que se ha ido de barraca en barraca contando cómo ha podido devolver a una tecnológica que se consideraba agotada. Sobre todo en el mundo del móvil. Todo sazonado con una sonrisa imborrable y algo de marketing, eso por supuesto.

Satya Nadella en Madrid. (Imagen cedida)
Satya Nadella en Madrid. (Imagen cedida)

En pequeños discursos y actos con otros directivos (en el Mobile compartió atril con José María Álvarez Pallete, presidente de Telefónica para explicar un nuevo acuerdo con la 'teleco' española) ha ido mostrando sus claves del éxito, que se basan en varios pilares: el 'Open Source', la nube, la privacidad, la ciberseguridad y el uso responsable de la inteligencia artificial. Montado sobre esas bases ha conseguido que en 5 años su compañía haya pasado de una situación de crisis total (él mismo tuvo que confirmar el despido de 18.000 personas en 2014) a ser, en noviembre de 2018, la empresa más valiosa del mundo. Una meta que no alcanzaba desde hace 15 años.

Evolución del valor de la acción de Microsoft en los últimos 5 años
Evolución del valor de la acción de Microsoft en los últimos 5 años

Eficiencia y aburrimiento

La curva de sus acciones que te mostramos arriba es para montar un buen show, pero eso no va mucho con Satya Nadella. Solo hace falta haber visto alguno de los actos de Microsoft en esta pequeña gira de Nadella por nuestro país para comprobar que Microsoft es mucho más aburrida que cuando estaba al mando Steve Ballmer (el CEO de los “developers, developers, developers” y responsable del fiasco de la compra de Nokia). Al revés que esos carismáticos CEOs tildados de genios, él prefiere esconder su gran cambio de política empresarial bajo discursos planos y muy pocos titulares.

Pero, ¿en qué ha cambiado la empresa? “Mi éxito depende de mis usuarios”, remarcaba Nadella durante su evento en Madrid. Pero no se refería especialmente al particular que tiene un ordenador en su casa, sino a las empresas. “Si las empresas no son competitivas, nosotros no tendremos éxito”, apuntaba el directivo.

Satya Nadella en el Mobile World Congress (Foto: Reuters)
Satya Nadella en el Mobile World Congress (Foto: Reuters)

Es en el terreno empresarial donde la nueva Microsoft quiere, y está intentando, marcar la diferencia. Lo ha dejado claro con la presentación de las Hololens 2 (unas gafas dirigidas totalmente al terreno industrial y profesional), con el acuerdo con Telefónica y con cada uno de los movimientos de la compañía en los últimos tiempos. Este mismo miércoles Nadella remarcaba cómo la compra de GitHub y LinkedIn (las compras más caras de la historia de la compañía junto a Skype o Nokia) eran movimientos clave para que Microsoft pudiese marcar su terreno en este sector.

Esto de las empresas va mucho más allá de las pymes. Para Nadella, asegura, "no hay enemigos". Siguiendo la idea que le llevó a cerrar definitivamente Windows Phone y anunciar que Microsoft seguiría desarrollando herramientas para los dos sistemas operativos que dominan el mercado, y que hundieron su anterior apuesta, el ejecutivo indio defiende a ultranza la colaboración en todos los ámbitos. Cree que el éxito de su compañía necesita de entornos abiertos para sobrevivir y por eso ha convertido su marca en uno de los grandes defensores del código abierto y de la tecnología colaborativa. Ha abierto sus soluciones de ofimática con Microsoft 365 creando un modelo de suscripción, su sistema operativo con Windows 10 y hasta liberó 60.000 patentes en octubre de 2018 para salvar Linux.

¿Su próximo objetivo? Algo que defiende como un mantra y que veremos cómo consigue que funcione: el ‘cloud computing’. Nadella cree que todo lo que viene en el futuro tendrá como base 'la nube' y los servicios que en ella se puedan integrar. De ahí el desarrollo continuo de sus servicios de ofimática 'online' y la defensa de las aplicaciones. La cosa es que en este espacio si tiene grandes rivales como el propio Google.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

Luces y sombras en los datos

Como ocurre muchas veces en el entorno de la tecnología hay que andar con pies de plomo antes de hablar de éxito o fracaso, pero es cierto que a Nadella lo afianzan las cifras, y no solo hablamos de las económicas. También tiene sus sombras en este terreno, pero está claro que Microsoft hacía mucho tiempo que no apuntaba tan bien.

Uno de los grandes ejemplos es cómo ha conseguido consolidar Windows 10, el nuevo sistema operativo que era una de las cartas de presentación del CEO. Cambió la forma en la que se distribuía y cómo los usuarios podían acceder a él. Tras varios años de crecimiento continuo, este 2019 ha conseguido superar al Windows 7 como sistema para PCs más utilizado a nivel mundial, con un 40% del mercado. Pero quizá lo más destacable es la forma en la que ha ido escalando, constante año tras año y con un repunte en 2018. Pasó de un 25% del mercado a un 40% en 365 días.

Los últimos resultados de la compañía también apuntan un repunte de las ventas de dispositivos con el impulso de la gama Surface, lo que demostraría que el trabajo de Nadella y su equipo no solo se centra en el 'software'. Eso sí, ahora falta ver si esto se mantiene en el tiempo y si, el aburrimiento también le da tapar otras fugas del transatlántico de Seattle como el fracaso de Cortana (su Siri personal) o la no aparición de la marca de terrenos fértiles como los 'wearables' o los servicios de 'streaming' y las dudas que sigue generando en el mundo 'gaming'.

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