informe del gobierno vasco sobre los efectos climáticos

Inundaciones, olas de calor... Los fenómenos extremos que ya asoman por la costa vasca

El cambio climático acabará con "el fenómeno de las olas de frío" en el País Vasco a partir del próximo año: Hasta 2050 las olas de calor pueden suponer el 30% de los días de verano

Foto: Una joven se refresca durante una ola de calor en un parque de Bilbao. (EFE)
Una joven se refresca durante una ola de calor en un parque de Bilbao. (EFE)

Hace apenas unos días los expertos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmaron con datos –si es que existía alguna duda– el escenario climático que habían construido el resto de los mortales en base a las sensaciones térmicas: los últimos cuatro años han sido los más calurosos del planeta desde que existen registros. El estudio que sitúa a 2018 como el cuarto año más cálido registrado, con un incremento de la temperatura media global de la superficie terrestre de un grado centígrado –0,2 grados menos del histórico 2016– se suma a los informes que en los últimos tiempos vienen alertando de esta concatenación de ejercicios más calurosos de lo normal coincidiendo con elevadas concentraciones de gases de efectos invernadero en la atmósfera.

A nivel global, las alertas están dadas sobre esta amenaza que afecta al planeta. Pero, ¿y si se baja la escala a nivel local? ¿Qué consecuencias se asoman ya a una ‘escala micro’? Pongamos, por ejemplo, en el caso del País Vasco. ¿Tienen nombres y apellidos los efectos del cambio climático a corto plazo en este territorio? La respuesta, afirmativa, lleva la firma de la sociedad pública de gestión ambiental del Gobierno vasco, Ihobe, que ha puesto imagen a la cambiante fotografía climatológica del País Vasco a partir del próximo año.

Una fotografía que, del periodo 2020 a 2050, recoge fenómenos climatológicos “extremos” en la larga cadena de municipios costeros, donde reside cerca del 80% de la población vasca, y que sufrirán inundaciones, subida del nivel del mar y olas de calor más largas e intensas. En su conjunto, el cambio climático acabará con “el fenómeno de las olas de frío” en el País Vasco a partir de 2020, momento en el que el número de días helados en invierno disminuirá a la mitad. Por el contrario, las olas de calor en verano serán más frecuentes y más prolongadas. Así, en los próximos 30 años las olas de calor pueden suponer el 30% de los días de verano.

Estos son algunos de los escenarios que avanza el estudio sobre los efectos del cambio climático del País Vasco elaborado por Ihobe y que se va a presentar durante la Conferencia Internacional ‘Change the Change’ en San Sebastián, que entre el 6 y el 8 de marzo va a acoger el evento más importante sobre el cambio climático a nivel europeo de 2019. La previsión de estos fenómenos se sustenta en el atlas climático que elabora la sociedad pública medioambiental vasca con datos diarios desde 1971 respecto a las cuatro variables básicas de precipitaciones y temperaturas media, máxima y mínima, y que le permite hacer proyecciones sobre los efectos del cambio climático para las próximas décadas en base a las pautas de elaboración del Panel Intergubernamental de Cambio Climático en el ámbito internacional.

Hambach (Germany).- (FILE) - Coal power plants Neurath (L) and Niederaussem (R) produce steam near the Hambach opencast mining in the Rhineland during protests prior to the UN Climate Change Conference COP23 in Bonn, Germany, 05 November 2017 (reissu
Hambach (Germany).- (FILE) - Coal power plants Neurath (L) and Niederaussem (R) produce steam near the Hambach opencast mining in the Rhineland during protests prior to the UN Climate Change Conference COP23 in Bonn, Germany, 05 November 2017 (reissu

Entre los impactos que se derivan de estas proyecciones para el País Vasco figura un aumento de las temperaturas mínimas en invierno y de las máximas en verano a corto plazo. Con la mirada puesta a finales de siglo, se prevé que las temperaturas mínimas extremas se incrementen entre uno y tres grados centígrados durante los meses de invierno, mientras que las máximas extremas aumentarán tres grados en verano. Asimismo, las olas de calor pueden llegar a afectar a la mitad de los días de verano.

El informe refleja que se incrementará el número de días en los que se superarán los 35 grados en las ciudades, con olas de calor más largas e intensas

Las precipitaciones, por su parte, disminuirán entre el 15 y el 20% para finales de siglo, cuando los chubascos se recrudecerán en los meses de invierno –aumentarán entre un 5 y un 20%­– y caerán de forma considerable en el periodo estival, de hasta el 50%. En su conjunto, se reducirá la frecuencia de los días de lluvia moderada y se incrementarán las jornadas de precipitaciones muy intensas.

El “análisis de vulnerabilidad” realizado en el País Vasco permite prever un aumento general de las temperaturas máximas y mínimas en las ciudades, alcanzando entre 4 y 5 grados centígrados las máximas y de 3-4 las mínimas en las tres capitales vascas entre el periodo 2071 y 2100. A este respecto, se incrementará el número de días en los que se superarán los 35 grados en las ciudades, con olas de calor más largas e intensas. Todos estos datos, según alerta el consejero vasco de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, Iñaki Arriola, constituyen una “llamada de atención sobre los efectos perturbadores de la acción humana” en el planeta y que tiene sus repercusiones en suelo vasco.

San Sebastián, el estuario del Nervión, Bermeo y Zarautz son cuatro "ejemplos concretos" de cómo el calentamiento global afecta ya a la costa vasca

El mayor impacto en el País Vasco, con efectos reseñables a partir ya de la próxima década, lo sufrirán 40 municipios costeros en los que residen aproximadamente ocho de cada diez ciudadanos vascos, y que experimentarán un ascenso del nivel del mar y un calentamiento de la temperatura del agua. A este respecto, se prevé que el nivel del mar en el litoral vasco suba durante lo que queda de siglo entre 4,5 y 6,5 milímetros cada año, según refleja el proyecto Kostegoki, impulsado por el Gobierno vasco y cofinanciado por el Ejecutivo español para identificar las zonas costeras en riesgo por el cambio climático, y cuyos resultados se mostrarán en la cumbre de marzo de San Sebastián.

Precisamente, la capital guipuzcoana, en concreto la playa de la Zurriola, es una de las zonas urbanas vascas más vulnerable a los efectos del cambio climático debido al ascenso del mar, junto al estuario del Nervión o Bermeo, donde existe un riesgo elevado de daños a la zona porturaria por el incremento del nivel medio del mar y las mareas. También Zarautz está expuesta de forma considerable, con riesgo de inundaciones debido al oleaje. Estos son cuatro “ejemplos concretos” de cómo el calentamiento global afecta ya a la costa vasca, donde el nivel medio del agua ha subido siete centímetros entre 1992 y 2017, a una media de 2,8 milímetros anuales. Este ascenso es “significativamente menor” que el que se prevé para el resto de este siglo en la costa del País Vasco, donde un 55% de la población se concentra en dos comarcas costeras –el Gran Bilbao y Donostialdea– que suman menos del 10% del territorio.

“Tenemos muchos motivos para sensibilizarnos y motivarnos contra el cambio climático”, alerta Arriola, quien remarca la importancia de la Conferencia Internacional ‘Change the Change’ de cara a articular estrategias para frenar el efecto del calentamiento planeta. A lo largo de tres días medio centenar de los “mejores especialistas internacionales” en cambio climático expondrán ante 600 asistentes las iniciativas de vanguardia ante los retos del cambio climático en ocho ámbitos de actuación: las ciencias, las regiones, las ciudades, la sostenibilidad, la transición energética, la economía, la educación y la cultura, y el liderazgo de las mujeres.

La apertura de la cumbre correrá a cargo del economista británico Nicholas Stern, que fue quien antes advirtió de las consecuencias económicas del cambio climático con su 'informe Stern' de 2006, en el que concluía que era necesaria una inversión equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático y que, de no acometer este gasto, el mundo se expondría a una recesión que podría alcanzar el 20% del PIB global. Entre los ponentes también figuran la ‘dama de los océanos’ y reciente Premio Princesa de Asturias de la Concordia Sylvia Earle, la co-directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Bunny McDiarmid, la excomisaria europea de Clima Connie Hedegaard o el líder de Clima y Energía de WWF Internacional, Manuel Pulgar-Vidal.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios