Demium capta 3,5 m para expandirse

Los inversores que desafían a Juan Roig en su casa: 3,5 M para inventar la próxima 'startup'

Inversores como Mihalovits (Furgo) o De Andrés (Grenergy) apuestan 3,5 millones en una incubadora que solo selecciona personas y de la que han salido firmas de éxito como Cuidum o Singularu

Foto:

Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia… La marca de joyas Singularu ha dejado de ser una 'startup' digital de moda para convertirse en una cadena física de joyerías que sigue teniendo en el canal virtual la fuente madre de su negocio, que alcanzará este año los cinco millones de euros. Su plan de expansión es ambicioso, con la apertura prevista de más de noventa puntos de venta en 2020 que complementarán sus pedidos por Internet, el canal en el que se han hecho fuertes a través de Instagram o Facebook. Entre los inversores de esta ‘startup’ están clásicos del capital semilla y el capital riesgo como Pinama o Faraday. El nombre de esta suerte de ‘e-joyería’, fundada en 2013 por Cristina Aristoy y Paco Tormo, comenzó a circular mediáticamente a partir de su selección por la Lanzadera de Juan Roig, dueño de Mercadona, para su programa de aceleración.

Sin embargo, Singularu había nacido en realidad de una incubadora de perfil algo más discreto, radicada también en Valencia, que acaba de atraer la atención de un grupo de inversores y que tiene prácticamente cerrados 3,5 millones de euros para expandirse por varios países de Europa con un modelo de negocio que trasgrede incluso el modelo clásico de aceleradora.

Se llama Demium Startups y, al contrario que sus competidoras, no selecciona proyectos, sino perfiles emprendedores a través de encuentros en ciudades a los que posteriormente dota de equipo y de iniciativas empresariales por desarrollar, según explica su CEO y fundador Jorge Dobón. “Seleccionamos talento para después, conjuntamente con el emprendedor, detectar oportunidades de negocio con ideas o tendencias que están validadas en otros países como Estados Unidos, China, Alemania o Israel para aplicarlas en nuestros mercados”, señala.

Jorge Dobón, CEO de Demium Startups.
Jorge Dobón, CEO de Demium Startups.

Fruto de esta metodología han nacido, además de Singularu, iniciativas como Cuidum, firma que ofrece cuidadores y asistencia a domicilio para ancianos y personas con necesidades especiales; Citybox, que alquila buzones para recibir compras ‘online’; Entrenarme, un buscador de entrenadores personales deportivos; Cecryon, que prepara en Riba-roja el primer centro europeo de cripreservación humana; o Koko, empresa de patinetes eléctricos compartidos. En total, Demium cuenta ya con un portfolio de treinta participadas a las que ha asesorado y buscado financiación.

Con oficinas en Valencia, Madrid o Barcelona, tras testar un modelo en el que se reserva participaciones de entorno al 15% del capital, Demium quiere dar el salto internacional y abrir incubadoras en ciudades ubicadas en mercados en desarrollo para este tipo de iniciativas como Minsk (Bielorrusia), Varsovia (Polonia), Kiev (Ucrania), Lisboa (Portugal) o Milán (Italia). El objetivo es contar oficinas también en México y Sao Paulo. Para financiar la expansión acaba de cerrar una ronda de inversión de 2,9 millones de euros (y que ampliará a 3,5 millones en las próximas semanas) que ha atraído a algunas fortunas interesadas en el capital riesgo, como el empresario alemán afincado en Marbella, Andreas Mihalovits (Furgo), David Ruiz de Andrés (Daruan VC), Rubén Ferreiro (Viko), Tomás Gasset (Urbania) o John van Oost (Urban Campus). Se suma a accionistas de anteriores rondas como Pinama Inversiones o Canal Río (Marcos Cabezón).

Juan Roig, presidente y máximo accionista de Mercadona, dueña de la aceleradora Lanzadera. (EFE)
Juan Roig, presidente y máximo accionista de Mercadona, dueña de la aceleradora Lanzadera. (EFE)

Jorge Dobón, que acaba de abrir una oficina en Londres como enlace para tratar de levantar capital para los proyectos que impulsa su aceleradora, no oculta su ambición de querer “construir la mayor incubadora de la historia”, con capacidad para impulsar un centenar de compañías al año por distintos puntos de Europa. “Los fondos están en el Reino Unido, pero están buscando oportunidades fuera. Nosotros desarrollamos ecosistemas y ‘hubs’ de talento y ofrecemos conectarlos rápidamente”, explica. Lo que Demium dice ofrecer es poner en marcha proyectos disruptivos que ya han madurado en algunos países en otros lugares en los que el mercado está por desarrollar, especialmente en Europa del Este.

Dobón está convencido de que su modelo de incubadora marca una diferencia con el resto en un entorno cada vez más saturado. "Creo que las aceleradoras van a morir y, de hecho, ya están desapareciendo. Muchas no tienen ventajas competitivas, compiten por los mismos proyectos. El 'equity' cada vez tienen que poner más dinero y quedarse menos porcentaje", explica sobre el universo patrio de las 'startups', los 'business angel' y el capital semilla.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios