¿Puedes DEJAR TU ORDENADOR DE LADO?

15 días con el 'anti iPad': esta es la alternativa de Samsung para jubilar tu portátil

La Tab S4 se la juega incluyendo reconocimiento facial en un dispositivo de 10,5 pulgadas que ahora incluye DeX, la herramienta que emula un escritorio tipo Windows

Foto: La Tab S4, con S-Pen incorporado. (C. Castellón)
La Tab S4, con S-Pen incorporado. (C. Castellón)

Lo de los analistas tecnológicos, a veces, tiene mucho de 'akelarre' improvisado, como los que se generan espontáneamente en una peluquería o en la tasca de turno. Cuando se avecina un gran lanzamiento muchos se juntan a dar fe de chismes, certificar rumores o emitir sentencias sobre lo acertado o lo erróneo de tal 'gadget' y aquel otro. Mucho se ha hablado del iPhone que verá hoy la luz -en realidad serán tres-, pero también de otros aparatos que podrían hacer un bolo en la gala anual del teléfono más vendido de la historia. Uno de ellos es el iPad Pro. Uno de los 'sesudos' diagnósticos que se ha podido leer estos días hacía referencia a que Apple no había sabido dar un papel concreto a este aparato y por eso sus ventas languidecen desde 2014, agotado el tirón de las temporadas iniciales.

Ese es un problema que se veía desde hace tiempo. Muchos han encontrado utilidad a estos aparatos, pero muchos otros ven en las tabletas algo que queda en tierra de nadie. A caballo entre el móvil y el portátil. Pero sin ser capaz de sustituir ni a uno ni a otro. Es una malformación de nacimiento. Del iPad. Y como fue el dispositivo que abrió camino pues al final es un mal congénito que heredan todos los que vinieron detrás.

La Tab S4. (C. Castellón)
La Tab S4. (C. Castellón)

La de las tabletas fue una burbuja de la que muchos salieron. El iPad capitaliza el mercado, sí, pero Samsung, Huawei o Microsoft, con su línea Surface, tratan de repartirse la otra mitad de la tarta con mayor o menor suerte. El giro que han dado muchos ha sido el de intentar aproximarlo a un PC. Es cierto que para tareas de ofimática sencillas se pueden resolver con uno de estos aparatos. Pero la experiencia no es la misma que la de un portátil o la de un 2 en 1. Eso es lo que persigue el iPad Pro o la última tableta de Samsung, la Tab S4, con la que he pasado 15 días trabajando y aquí va lo mejor y peor de este aoarato.

Ventanas (y cuantas más mejor)

Alteremos el orden natural de los 'gadgets'. Lo lógico sería empezar hablando del cascarón, de los materiales para pasar a las tripas, la memoria... Pero no. Vayamos a una funcionalidad concreta, que es lo que saca a este aparato de caer en eso de 'lo mismo de siempre' pero con menos marcos y mejor procesador. No es estrictamente una novedad, porque ya lo conocíamos de anteriores dispositivos (móviles) de Samsung.

Hablamos de DeX. Se trata de un sistema, hablando grueso, para convertir tu 'smartphone' en ordenador. Ahora también llega en esta Galaxy Tab S4, donde probablemente cobre mucho más sentido. Cuesta pensar en un móvil como el aparato que nos haga sustituir al PC, por mucho que lo conectes a una pantalla. Pero en una tableta la historia cambia.

Sistema de ventanas de DeX con la Tab S4. (C. Castellón)
Sistema de ventanas de DeX con la Tab S4. (C. Castellón)

El hombre, dicen, es un animal de costumbres. Y a la hora de currar delante de un ordenador el escritorio es una de ellas. Es lo que ofrece DeX. Ahora lo llevan a este dispositivo con el mismo sistema que el Note 9. Basta con un adaptador de HDMI a tipo C si se queremos utilizarlo en una pantalla más grande, quedando la tableta como pantalla secundaria o como una especie de 'trackpad' donde el S-Pen nos haría bien de 'mouse' o bien de puntero para escribir.

Pero al tener en nuestras manos una pantalla de 10 pulgadas, también podemos utilizar este entorno de ventanas similar a Windows diractamente en el dispositivo. Aunque no es requerido, para vivir la experiencia completa, lo mejor es que te hagas con un teclado y, en menor medida, un ratón inalámbrico. Puedes hacerte con una funda oficial o utilizar uno que tengas por casa, que es mi caso.

El escritorio del DeX de Samsung en la Tab S4. (M.Mcloughlin)
El escritorio del DeX de Samsung en la Tab S4. (M.Mcloughlin)

No hay cambios revolucionarios con lo visto hasta ahora, un sistema que ya hemos probado en Teknautas en el pasado. Como decimos aquí se siente más natural. Es un escritorio al uso, con sus iconos de acceso directo, su menú de inicio y la barra con diferentes aspectos de la configuración. 'Webapps' que no terminaban de convencer en el móvil o gestores de contenido que daban problemas, aquí funcionan perfectamente. A la hora de usar 'apps' de diseño, edición de vídeo con recursos pesados o programas muy específicos quizás te chirríe y no tenga todo lo que necesitas.

Si lo que haces es trabajo de oficina 'clásico' o lo quieres como alternativa a tu portátil 'casero', tiene especificaciones de sobra para sustituirlo. Otra cosa muy diferente son tus filias y fobias personales y que no seas capaz de acostumbrarte a este sistema.

Un diseño sin sobresaltos

Marcos de la pantalla de la Tab S4. (C. Castellón)
Marcos de la pantalla de la Tab S4. (C. Castellón)

Es un diseño estándar. No le va a quitar el hipo a nadie. Pero tampoco hay que gente que vaya a encontrar grandes quejas. El ingrediente principal es el cristal templado. En nuestro caso, con un acabado blanco que disimula los dedazos. Los laterales, redondeados, son de aluminio. Los laterales están reservados para los altavoces (dos en cada cada parte, firmados por AKG y compatibles con Dolby Surround), el puerto USB tipo C, el conector para auriculares. El borde inferior está reservado para el conector magnético para la funda oficial. El superior, queda para los botones y para la ranura para la SIM y la microSD. La espalda completamente lisa, salvo el pequeño montículo de la cámara que sobresale en uno de los laterales. Mide 7,1 milímetros y pesa 482 gramos, lo que dado la categoría de producto habría que considerar como peso ligero.

Estamos ante una pantalla de 10,5 pulgadas. Se trata de un panel SuperAMOLED. Aquí no hay mucho más que contar. Son pantallas solventes. Cumplen con lo que prometen. Es probablemente una de las mejores cosas de este dispositivo. Tiene una resolución de 2560 por 1600 píxeles. Es compatible con el S-Pen, que viene incluído en la caja de compra, no como el adaptador para utilizar DeX con un monitor externo. Los cálculos salen a 287 píxeles por pulgada. En general tanto la reproducción de color, ángulos de visión, nivel de contraste como el brillo es más que suficiente. Con el brillo al máximo se puede trabajar relativamente bien en entornos muy iluminados.

Tiene un formato 16:10, ligeramente más apaisado que el tradicional 4:3. No vamos a entrar en si los marcos son exagerados o no. Aquí los hay. En las últimas generaciones de iPad, también. Pero habrá que ver lo que Apple se saca de la manga esta tarde o en lo que resta de año.

El motor

Los laterales de la Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)
Los laterales de la Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)

El motor de esta Tab S4 es un Snapdragon 835. Se trata de un procesador octa-core con cuatro núcleos 'corriendo' a 2.5 Ghz y otros cuatro a 1,9 Ghz. No es de esta temporada, pero es suficiente. Puedes gestionar sin que se convierta en un infierno un buen puñado de 'apps'. Dependiendo los recursos que exijan pero puede moverse en un rango de ocho o diez sin excesivos problemas ni parones destacables. Llega con 4GB de RAM. Quizás con 6GB hubiesen andado más sobrados. Sobretodo a la hora de utilizar DeX, donde a veces se echa en falta un pelín de frescura al cambiar de ventanas o para procesos un pelín más pesados.

El almacenamiento de serie será de 64 GB o 256. Si lo quieres utilizar para gestionar documentos, fotos y otros archivos de trabajo probablemente acabes por chutarle una dosis extra en el caso de la versión básica. Puedes tener hasta 400 GB gracias a tarjetas microSD.

El S-Pen

Este S-Pen parece más un bolígrafo que otros. (C. Castellón)
Este S-Pen parece más un bolígrafo que otros. (C. Castellón)

La Tab S4 incluye su propia versión del S-Pen, el lápiz digital de Samsung que supone el rasgo diferencial de los teléfonos Note. Es mas gordo y menos estilizado que el que viene con estos terminales. Sin embargo, mi experiencia con él es mucho mejor. Lo siento más natural. Cuando lo tengo en las manos se me antoja más parecido a un bolígrafo normal y corriente.

En este caso, la escritura sobre la pantalla se me hace más natural. En el caso del teléfono, me cuesta más dado lo fino que resulta este accesorio. Si mis notas manuscritas dejarían la caligrafía de un médico en buen lugar, imagínate como quedan con un finísimo puntero como el de esos móviles.

S-Pen del Note 9. (M. Mc)
S-Pen del Note 9. (M. Mc)

No hereda todas las virtudes de su primo-hermano. No sirve de control remoto ni como disparador de la cámara. No tendría lógica. Pero tampoco hay que cargarlo. La mayor pega no tener un sistema para acoplarlo a la tableta. Es una pieza independiente. Un alma libre. Si no tienes la funda, a meterlo al bolsillo de la mochila. Más de un día, con las prisas, me he llevado un pequeño infarto al no encontrarlo. Por lo demás, nos encontramos las mismas posibilidad. Y una sensibilidad extraordinaria. Ideal para cuando te pones a crear tus bocetos. La carta de servicio se completa con opciones como hacer capturas y escribir sobre ellas, colorear, hacer GIF... lo clásico.

Autonomía suficiente

Opciones del S-Pen de la Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)
Opciones del S-Pen de la Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)

Este punto, junto al DeX y la pantalla, son las grandes bazas de esta tableta. Hablamos de la batería. Cuando fue presentada sobre el papel ya se intuía un buen avance en este aspecto. Se pasaba de 6.000 mAh a los 7.300 mAh. Por si fuera poco, se incluye carga rápida. En la práctica, dependiendo el uso, he navegado en una horquilla que ha ido desde las 12 horas largas hasta casi rozar 15. Todo dependiendo, como decimos, de lo que suelas exigir a un dispositivo así y lo disciplinado que seas controlando el brillo.

Samsung se ha adelantado a Apple introduciendo el reconocimiento facial en sus tabletas. El esfuerzo hay que valorarlo pero, personalmente, no me ha convencido. Utiliza el sistema combinado de lector de iris y reconocimiento facial. He notado un mayor margen de error que en los teléfonos de la marca y eso que acabe registrando mi cara en diferentes ocasiones, con y sin gafas. El otro problema es el siguiente. Si resulta incómodo tener que levantar el 'smartphone' para tener el ángulo correcto, imagínate un cacharro así. Yo he echado en falta un lector de huellas. He acabado por meter el código casi siempre. Además, la posición de la cámara delantera hace que cuando estás trabajando en horizontal acabes poniendo ahí la mano, dejando el reconocimiento facial fuera de juego.

Tab S4. (C. Castellón)
Tab S4. (C. Castellón)

Hablemos del 'software'. Aquí llega con Android 8.1. Punto para Samsung. Es cierto que los surcoreanos se tomaron hace mucho tiempo este apartado más en serio. Touchwiz, su capa de personalización, se siente agradable aquí. Pasó hace varias temporadas de ser una capa mediocre y suponer un campo de 'lags' a ofrecer una buena experiencia, más aún si se le suma DeX. Pero aquí hay cosas que se le escapan. Android a día de hoy es un sistema que aunque funciona en móviles y tabletas está mucho más centrado en lo primero. Eso se nota. Hay muchísimas 'apps' que no están concebidas o bien adaptadas al formato.

¿Y las cámaras? Me cuesta dios y ayuda imaginarme sacando fotos con una tableta en medio de la calle. Uno se siente como Moisés con las tablas de los diez mandamientos enfocando al cielo. Incluye dos cámaras solventes, teniendo en cuenta lo que se espera

¿Merece la pena?

Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)
Tab S4 de Samsung. (C. Castellón)

La Tab S4 es una buena tableta. ¿Me sirve para librarme del portátil en casa o en el trabajo? Dependiendo del trabajo que hagas, por supuesto. A la hora de emular el flujo de un trabajo de un PC, DeX es lo que más se parece a la experiencia de escritorio, a pesar de los esfuerzos de iOS 11 por dotar al iPad Pro y al iPad de herramientas para utilizarlo como equipo principal. Eso sí, en potencia está un poco detrás de los Pro de la manzana.

Si quieres librarte del portátil en casa, la Tab S4 es una opción a valorar

El precio oficial es de 699 euros por la versión básica con Wifi. Incluye, como decimos, el lápiz, así que no hay que pasar por caja, cosa que se agradece.Sin embargo, tienes que hacerte con un teclado y un ratón para sacarle partido al máximo. Si quieres la funda oficial con teclado tendrás que soltar un pico más. Ocurre lo mismo con la Surface Go. Y las dudas son parecidas. Para gustos los colores.

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