Las niñas desaparecidas de Aguilar: el caso Alcàsser de Palencia sin resolver tras 30 años
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Las niñas desaparecidas de Aguilar: el caso Alcàsser de Palencia sin resolver tras 30 años

En 1992, Virginia Guerrero y Manuela Torres salieron de fiesta y desaparecieron haciendo autostop. Después de casi 30 años, nadie ha vuelto a saber nada de ellas

Foto: Manuela y Virginia desaparecieron en 1992 en Reinosa sin dejar rastro. (Archivo)
Manuela y Virginia desaparecieron en 1992 en Reinosa sin dejar rastro. (Archivo)

30 años atrás, Manuela Torres y Virginia Guerrero, conocidas como las niñas de Aguilar, desaparecieron sin dejar rastro en la localidad Reinosa, en Cantabria. No fue un suceso ordinario, sino que se trata de otro de los casos sin resolver en España que ha sido tildado, nada menos, como el caso Alcàsser de Palencia debido a las similitudes entre ambos: dos chicas menores desaparecen mientras hacían autostop tras salir una noche de camino a su casa en Palencia a principios de los 90. Pero hay una diferencia abismal, y es que la Policía nunca llegó a encontrar los cuerpos de las jóvenes, por lo que son muchas teorías que aún hoy se siguen barajando sobre lo que pudo ocurrir aquella noche.

A lo largo de estos años, han sido muchas las veces que la prensa ha tratado de desentrañar el caso y devolverlo al foco público, pero no ha sido hasta este pasado fin de semana cuando ha vuelto a despertarse el interés por la investigación a raíz de unas declaraciones del programa 'Viva la vida', donde supuestamente aseguraban que, gracias a uno de sus programas sobre el caso emitido el pasado mes de febrero, una espectadora había aportado una prueba que podría ser crucial. Sin embargo, la Guardia Civil ha negado ante el 'Diario Palentino' que el caso se haya reabierto.

placeholder Cartel de la desaparición de Virginia y Manuela. (Sos Desaparecidos)
Cartel de la desaparición de Virginia y Manuela. (Sos Desaparecidos)

¿Qué se sabe del caso de las niñas de Aguilar?

Manuela Torres y Virginia Guerrero, de 13 y 14 años, salieron de casa la noche del 23 de abril de 1992. Las dos amigas se desplazaron a otra localidad para ir de fiesta sin coche, por lo que a la vuelta tuvieron que hacer autostop para regresar a su casa, en Aguilar de Campoo (Palencia). Según testigos, las dos chicas fueron vistas por última vez saliendo de una discoteca en la localidad y cerca de una fábrica de galletas en Reinosa (Cantabria), a más de 30 kilómetros de sus casas. Después de eso, nada.

Foto: Desireé, Miriam y Toñi, las 'niñas de Alcàsser'. (EFE)

El caso, pese a las enormes similitudes con el ocurrido en Alcàsser (Valencia), fue eclipsado por el triple crimen contra Miriam, Toñi y Desirée, que tuvo más repercusión pese a que hubo meses de diferencia entre uno y otro. Después de que los familiares de ambas menores denunciaran su desaparición a la Guardia Civil, comenzó la investigación. Lo que parecía una escapada de fiesta se había convertido en dos casos de desaparición cuya única pista —que nunca llegó a ser corroborada— era un Seat 127 color blanco en el que se podrían haber subido, de forma voluntaria o forzada.

Sin embargo, no lograron dar con ellas. Pasaron los años y, finalmente, en 1994 encontraron unas bolsas con dos cráneos humanos en su interior cerca de la presa de Requejada, situado a más de 80 kilómetros de Aguilar de Campoo y a poco más de 50 kilómetros del punto en el que se las vio por última vez. Tras un análisis forense, se demostró que los restos no pertenecían a Guerrero y Torres, sino a dos víctimas desconocidas de la Guerra Civil.

Ya en 2018, el caso volvió al centro de atención después de que un vecino que paseaba a su perro encontrara una mandíbula en el embalse del Ebro, muy cerca de Reinosa. En aquel momento, todo parecía indicar que se trataba de una de las niñas, lo que habría dado lugar a una reapertura del caso 20 años después; algo que finalmente no ocurrió, puesto que las pruebas de ADN de la mandíbula no correspondían con el de las desaparecidas. Al conocer esta noticia, el hermano de Virginia, Emilio, lamentó en declaraciones a 'El Diario Montañés' el trato que dio la prensa sobre el hallazgo al adelantarse a los informes toxicológicos e infundir miedo: "Hemos pasado un calvario sin ninguna necesidad".

La denuncia de una espectadora podría arrojar algo de luz al caso sin resolver

Uno de los integrantes de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Palencia que se hizo cargo de la investigación afirmó en 2017 a RTVE que, según declaraciones de testigos, ambas amigas fueron vistas sobre las 18:30 horas del 23 de abril cogiendo un tren para ir hasta Reinosa. Media hora después, otros testigos afirmaron haberlas visto por el parque de Cupido, a las afueras de la misma localidad. Fue a las 21:00 horas cuando una vecina que las conocía las vio haciendo autostop en la zona, aunque, tal y como él mismo confiesa, todo fueron afirmaciones que no han sido contrastadas.

Solo un par de horas más tarde de que se las viera por última vez, sus familiares denunciaron su desaparición. En el caso estuvo implicado la Interpol, puesto que el padre de Torres residía en Marsella (Francia) y se llegó a sospechar que él hubiera estado implicado en las desapariciones, dado que estaba separado de su mujer, madre de Manuela. "Fue un suceso que conmocionó a todo el pueblo y a toda la comarca. Generó una incertidumbre, un miedo, vamos a llamarlo por su nombre", recordaba la entonces alcaldesa de Aguilar de Campoo.

Se habían desatado muchos rumores sobre la posible reapertura del caso, que aún sigue abierto y archivado de forma provisional, tras lo especulado por el programa de 'Viva la vida' sobre el caso Alcàsser de Palencia, pero nada más lejos de la realidad. El 'Diario Palentino' ha emitido un comunicado desmintiendo las pretenciones del espacio televisivo en el que la Guardia Civil asegura que "no hay ninguna nueva investigación abierta".

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