“Si no lo frenamos, Eslovenia puede ser como Hungría y Polonia dentro de un año”
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Decodificando el Parlamento Europeo

“Si no lo frenamos, Eslovenia puede ser como Hungría y Polonia dentro de un año”

Irena Joveva (Eslovenia, 1989) fue periodista durante ocho años. Por ello, conoce muy bien la campaña contra la libertad de prensa orquestada desde el Gobierno que

Foto: Irene Joveva. (Parlamento Europeo)
Irene Joveva. (Parlamento Europeo)

Irena Joveva (Eslovenia, 1989) fue periodista durante ocho años. Por ello, conoce muy bien la campaña contra la libertad de prensa orquestada desde el Gobierno que lidera Janez Jansa en su país natal. “No podemos permitirnos tener tres países iliberales en la Unión Europea”, señala en una conversación con El Confidencial en el marco del proyecto ‘Decodificando el Parlamento Europeo’.

La joven eurodiputada del grupo Renovar Europa repasa en charla con este periódico la situación del Estado de Derecho en la Unión Europea y en Eslovenia, el país que está siguiendo la tendencia iliberal de Hungría y Polonia. Aun así, Joveva asegura tener confianza en la buena marcha de la Presidencia eslovena del Consejo, que arranca el próximo 1 de julio.

PREGUNTA. Eslovenia ha estado estos últimos meses bajo la lupa por su situación del Estado de Derecho. ¿Cómo resumiría la situación de los derechos y las libertades fundamentales en el país?

RESPUESTA. No diría que Eslovenia es como Hungría o Polonia ahora mismo. No todo es tan negro como parece, pero es más oscuro de lo que debería ser. Por eso es importante hablar del país. La situación de derechos fundamentales está empeorando. Si no lo frenamos, Eslovenia puede ser como Hungría y Polonia dentro de un año.

No se trata de política nacional en la que la coalición y la oposición se enfrentan. La situación está muy mal. Muchas organizaciones de la sociedad civil tienen graves problemas desde la llegada de Janez Jansa. En Bruselas están un poco más pendientes ahora porque en julio el país asumirá la Presidencia rotatoria del Consejo.

Para resumirlo, diría que el Gobierno esloveno está siguiendo el ejemplo de Hungría y Polonia. Utilizan todos los medios a su disposición para eliminar el pensamiento libre y crítico. No solo con los periodistas, también con ONG, universidades o cualquier persona que no piense como ellos. El Gobierno los insulta, desacredita y utiliza mecanismos como quitar fondos o medidas legislativas contra ellos.

Foto: Maria Schimidt

P. Ha mencionado la Presidencia del Consejo de la UE, que irá a manos de Eslovenia el próximo 1 de julio. ¿Lo ve como una oportunidad para mejorar las cosas en el país o como un mal momento para la UE?

R. Creo que al final todo saldrá bien. Espero que durante estos meses que quedan hasta entonces, las instituciones europeas no se queden al margen diciendo que no pueden hacer nada. No es cierto. Creo que han aprendido de los errores previos con Hungría y Polonia. Creo que la Presidencia en sí misma no irá mal.

P. El Parlamento Europeo ha celebrado un debate sobre los intentos de los Gobiernos de Polonia, Hungría y Eslovenia para silenciar a los medios de comunicación. ¿Cree que la libertad de prensa está en peligro en estos países?

R. Sí. Eslovenia todavía no es Hungría o Polonia, pero está en el camino para serlo si no hacemos nada. Sobre los medios, yo fui periodista durante ocho años antes de entrar en la política. Así que sé cómo funcionan las cosas también en el otro lado. Sin duda, la situación está empeorando. No digo que las presiones o ataques no ocurrieran antes, pero es un hecho que están empeorando progresivamente con el nuevo Gobierno.

El Ejecutivo de Jansa ha intentado suspender la agencia de noticias eslovena o la televisión pública porque ha construido su propio sistema mediático. El problema aquí es la cultura porque están intentando crear una tendencia paralela en la sociedad utilizando los traumas históricos de la gente así como esta pandemia para manipular a las personas. El objetivo está muy claro: quieren subyugar a toda la sociedad y tener el poder eternamente. Janez Jansa quiere tener el poder para siempre, es de lo que va todo esto. Así que, están tratando de dividir y polarizar la sociedad de forma deliberada para conseguir sus objetivos políticos. Y su objetivo político es la autocracia.

Foto: Banderas polacas en Varsovia. (EFE)

P. De hecho, durante las últimas semanas hemos visto al primer ministro apuntando directamente a periodistas aquí en Bruselas, donde se le conoce como el “Trump Europeo”. ¿Cree que esta etiqueta es justa?

R. No soy quien para decir si es justa o no. Pero la realidad es que él idealiza a Trump u Orbán. Utiliza mucho las redes sociales, ataca a todo el mundo en Twitter, es decir, utiliza los mismos patrones que solía usar Trump. Las cosas están yendo lejos porque ya no solo se trata de retóricas.

P. Usted misma ha sido diana de ataques por su ascendencia macedonia. ¿Qué ocurrió?

R. Es algo normal de Jansa, de sus votantes o de sus simpatizantes. Desafortunadamente no soy la única. Y por supuesto que no será la última. Es triste porque nadie me ha dicho nunca qué hice mal o que debería haber hecho mejor. Solo dicen de dónde vienen mis padres, que por cierto yo nací en Eslovenia. No les preocupa lo que digo y eso es lo que más me duele. La política ha derivado a una tendencia muy insultante. El discurso del odio se está convirtiendo en la normalidad, especialmente en Twitter.

P. ¿Cree que la Comisión Europea está haciendo lo suficiente para frenar estas tendencias y defender el Estado de Derecho?

R. Creo que debería hacer más porque tiene las herramientas suficientes para ello. Espero que tomen las medidas correctas porque no podemos permitirnos tener tres países iliberales en la UE que no creen en la libertad de prensa. Espero que la Comisión Europea haga más al respecto y confío en ello.

P. ¿Qué medidas o herramientas cree podría utilizar Bruselas?

R. Para empezar debemos de dejar de decir lo mal que estamos y pasar a la acción. La Comisión cuenta ahora con el informe anual sobre el Estado de Derecho y también con el mecanismo que condiciona los fondos europeos al respeto de los valores fundamentales. Es un instrumento muy importante y debemos empezar a usarlo para castigar a aquellos que atacan nuestros valores.

Foto: El alcalde de Budapest, Gergely Karácsony. (Reuters)

P. ¿Tiene confianza en este mecanismo? Ya hemos visto que otros como el Artículo 7 se han probado ineficientes…

R. Nunca se sabe, pero sigo siendo optimista porque es muy necesario precisamente por la falta de eficacia de los otros. La UE se fundó sobre valores fundamentales y esto está claramente reflejado en los tratados. Esto no va de ideologías o luchas partidistas, sino sobre valores que no son negociables. Los Gobiernos en Polonia o Hungría están constantemente perdiendo la batalla judicial frente al Tribunal de Justicia de la UE. Creo que podemos conseguir mucho con estas herramientas para asegurarnos de que el dinero de los contribuyentes europeos no es defraudado.

P. Ha mencionado la admiración de Jansa por Víktor Orbán. ¿Cree que va a seguir sus pasos y acabará abandonando el Partido Popular Europeo en la Eurocámara?

R: Creo que no se atreverá a hacerlo porque tendría menos poder del que tiene ahora dentro del EPP. Mi compañera del partido de Jansa en la cámara ya ha dicho que continuará cooperando con el Fidesz sin importarle en qué grupo esté. Orbán y Jansa tienen ahora más poder político, no en el Parlamento sino en el Consejo, lo que es incluso más importante. No serán parte de la política 'mainstream'. Sin el Fidesz en el EPP, el partido de Jansa es muy pequeño como para hacer algo. Así que no creo que abandonen el grupo, pero sí continuarán cooperando con el Fidesz.

P. Y ya una última pregunta. ¿Suponen estas democracias iliberales una amenaza para el futuro de la UE?

R: Sí. No necesitamos tres democracias iliberales, pero siguen siendo una minoría. Es importante ahora frenar la propagación de este tipo de democracias.

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