Vacaciones por dos euros y otras ideas excéntricas de Italia para relanzar el turismo
  1. Mundo
  2. Europa
Los Ayuntamientos se adelantan al gobierno

Vacaciones por dos euros y otras ideas excéntricas de Italia para relanzar el turismo

Mientras el Gobierno italiano sigue proponiendo iniciativas de nivel nacional que se retrasan, algunos ayuntamientos y gobiernos regionales han decidido tomar acciones por su cuenta

Foto: Vacaciones por dos euros y otras ideas excéntricas de Italia para relanzar el turismo
Vacaciones por dos euros y otras ideas excéntricas de Italia para relanzar el turismo

Como otros tantos pueblos en Italia, la localidad de San Mauro La Bruca, una plácida maravilla de época medieval ubicada al sur de la región de Campania, sabe de pestes. En sus diez siglos de historia, sus verdes colinas se han visto azotadas por los asaltos de los sarracenos y otros invasores, así como por la terrible mal llamada gripe española que diezmó su población en los años veinte del siglo pasado. Este historial tal vez explica su resiliencia y excentricidad a la hora de adaptarse y crear iniciativas como 'Vacanza2euro', un proyecto para paliar los efectos del covid-19 sobre la temporada turística con el que el ayuntamiento local ha decidido ofrecer habitaciones por el ridículo precio de dos euros a aquellos visitantes que deseen trasladarse a este paraje, 160 kilómetros al sur de Nápoles y a 10 kilómetros de las cristalinas costas del mar Tirreno.

La escasez de turistas, en especial los extranjeros, es uno de los dolorosos dramas económicos que están viviendo países como Italia y España. Pero, en Italia, mientras el Gobierno del Partido Democrático (PD) y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) sigue proponiendo iniciativas de nivel nacional que se retrasan y embarullan como toda la burocracia justo en el momento en el que la rapidez es más necesaria para salvar los negocios, algunos ayuntamientos y gobiernos regionales han decidido tomar el toro por los cuernos y emprender acciones por su cuenta.

Foto: El drama de los barrios que, en las vacas gordas, prefirieron los turistas a los vecinos

En el caso de San Mauro La Bruca, la decisión del ayuntamiento fue la de poner a disposición uno de los edificios de su propiedad en el pueblo para alojar a “personas italianas o extranjeras”. Los interesados debían enviar un formulario indicando las fechas requeridas (máximo una semana) y, de ser seleccionados, lo único que tenían que hacer era armarse de sábanas, cojines y mantas, no incluidos en el precio. Una iniciativa que en principio estaba abierta hasta el 30 de septiembre, pero que ha tenido tanta buena prensa y éxito que el pasado 18 de julio tuvo que ser suspendida por el ayuntamiento porque las seis habitaciones dobles disponibles ya habían sido asignadas.

De ahí que el alcalde Francesco Scarabino se diga muy satisfecho. "Pensamos en este proyecto cuando el virus empezó a retroceder y notamos el creciente interés de la gente por los pueblos del interior, más verdes y menos poblados, y finalmente hemos tenido más éxito del que esperábamos", afirma Scarabino en entrevista con El Confidencial. De hecho, desde el ayuntamiento están “barajando la posibilidad de repetir la iniciativa en los meses de octubre y noviembre, durante la temporada de la recogida de las castañas, y en la época navideña, cuando nuestra tradición culinaria es particularmente rica y especial”. Aún hoy, con los cupos ya llenos, siguen recibiendo 'emails' con solicitudes de información.

Un pueblo en la Toscana. (Reuters)
Un pueblo en la Toscana. (Reuters)

Lo mismo en la región de Molise, el ‘Teruel italiano’, donde los ciudadanos de varios poblados —el primero que lo hizo se llama San Giovanni in Galdo— han decidido poner a disposición sus propias casas para que allí se puedan alojar a coste cero turistas italianos y extranjeros residentes en Italia, para captar la atención nacional e internacional. Como en el caso de San Mauro La Bruca, solo pueden participar en la iniciativa aquellos que no residan en la misma región o tengan parientes de allí.

Pagados para ir de vacaciones

No son casos únicos en este verano posconfinamiento. En un momento en el que las empresas y los trabajadores del turismo (que generaba casi el 13% del PIB nacional de Italia) están pagando uno de los precios más altos por la pandemia, iniciativas similares han sido lanzadas este mes de norte a sur del país, según las posibilidades de cada administración. Por ejemplo, la estrategia de la norteña región de Piamonte ha sido de lanzar un plan de 40 millones de euros destinado a adaptar las estructuras turísticas a la época covid-19 y, a la vez, promover la entrega hasta el 31 de agosto de cupones '3x1', que dan la oportunidad al turista de alojarse tres noches en un hotel de la zona pagando solo un día. El resto lo pagan desde la administración.

Resultado: más de 1.000 paquetes turísticos vendidos en los primeros 7 días de la iniciativa (que se lanzó a comienzos de este mes), para un total de unos 2.000 turistas que han gastado aproximadamente unos 90.000 euros en noches de alojamiento (que suman 300.000 euros en ingresos para los establecimientos seleccionados, gracias a los subsidios recibidos). El Lago Mayor, una de las principales atracciones del Piamonte, ha sumado 200 reservas por unas 50 semanas. Y los principales interesados han sido, sí, los propios piamonteses, pero también personas de otras regiones adyacentes, así como ciudadanos de Francia y Suiza, según ha informado la administración regional.

Foto: Desinfección de una barbería en Roma. (EFE)

Otro es el caso de la ciudad de Asti, localidad ubicada también en Piamonte y conocida por su próspero sector vitícola, que el 30 de junio lanzó la iniciativa 'Identidad y sentimiento' para fomentar el llamado turismo genealógico. El objetivo es atraer a la ciudad descendientes de ciudadanos locales que, en los pasados siglos, han emigrado a otros países. Por ello, “las oficinas del registro civil (de Asti) estarán a disposición para hacer búsquedas genealógicas”, con el fin de reconstruir “las modalidades de vida, el grado de instrucción y los lugares en los que han vivido y trabajado” los ancestros de los turistas interesados, explicó el concejal Renato Berzano.

“Esta iniciativa —ha añadido la responsable de Turismo, Loretta Bologna— es útil hoy más que nunca, en un momento tan difícil para el turismo, pues nos permite restablecer un clima de amistad y el nexo entre pasado y presente”. La letra pequeña, no obstante, está en que no está claro aún cómo esto pueda captar la atención de los miles de descendientes de italianos que viven en América (en países como Argentina, Chile, Brasil y Estados Unidos), un continente que aún se encuentra gravemente afectado por la pandemia y cuyas conexiones aéreas aún siguen mayoritariamente suspendidas con Europa. Aunque esto quizá indica que el verdadero objetivo son los residentes en Francia y Alemania, las dos primeros países a los que emigraron los ciudadanos de esta localidad, según el Registro de los Italianos Residentes en el Extranjero (AIRE, por sus siglas en italiano).

La Roma vaciada

“La principal virtud” de los italianos “es ganarse la vida por procedimientos empíricos y aleatorios, día tras día, a cada instante”, escribía, hoy hace cien años, el escritor catalán Josep Pla. De ahí también que no todos, claro está, tengan éxito en paliar la crisis. En Roma, por ejemplo, el turismo internacional se ha desplomado y la ciudad ha cambiado de rostro. Ahora se ve a niños jugar en las plazas y en las calles y, en las noches, numerosas vías céntricas de la ciudad, antaño pobladas de edificios reconvertidos en pisos turísticos, se muestran silenciosas y oscuras, sin apenas luces encendidas o ruidos procedentes de sus entrañas.

El golpe al sector es mayúsculo, algo nunca visto ni en 2001, el año de los ataques terroristas a las Torres Gemelas. Según un reciente estudio de Marketing01, que contactó a 300 empresas del sector turístico de Roma, tan solo en esta ciudad, antaño una de las más visitadas de Europa, se ha pasado de 300.000 visitas al día a 1.000, una caída del 99%. Algo que —aunque sea pronto para hacer balances definitivos— parece indicar que será una de las ciudades más afectadas por el impacto económico del covid-19.

Patrullas en Matera (Italia). (EFE)
Patrullas en Matera (Italia). (EFE)

“Será un año particularmente difícil”, aseguraba recientemente Paolo Verri, asesor turístico y director de la Fundación Matera 2019, la ciudad excavada en roca que el año pasado (junto con la búlgara Plovdiv) fue capital europea de la cultura. Tanto que algunos trabajadores del sector han comenzado a aparecer por los comedores para pobres de las ciudades italianas.

En Bérgamo, una de las ciudades más azotadas por el covid-19, epicentro de la pandemia en marzo, el alcalde Giorgio Gori también ha promovido el renovado turismo de proximidad. 'Este verano quédate cerca. Why not?', es el título de la campaña, a la que se adhirieron también Milán, Brescia, Mántova y Cremona. Entre las actividades propuestas, se ofrecen actividades de observación de pájaros, así como excursiones en lagos y ríos. Otras regiones apuestan por nuevos tipos de turismo, hasta ahora prácticamente ajenos a Italia, como el cicloturismo. En concreto, según un estudio de Isnart-Unioncamere y la asociación ecologista Legambiente, se prevé que este año el número de cicloturistas aumente en 6 millones más, un crecimiento del 26% con respecto al año anterior.

En paralelo, el centro de Roma, así como el de Milán, se han poblado asimismo de centenares de monopatines eléctricos, que antes no se veían en una ciudad hostil a este tipo de vehículos. Han sido puestos por los ayuntamientos como medida para incentivar la permanencia de las personas en espacios al aire libre, y también están siendo usados por los turistas. Nadie sabe si durará.

Turismo Noticias de Italia Coronavirus
El redactor recomienda