Jo Swinson se desinfla en las encuestas

Por qué el pinchazo de los liberales de UK da más munición para alargar aún más el Brexit

La apuesta de los Liberaldemócratas por revocar el artículo 50 no parece dar sus frutos en las encuestas. Paradójicamente, esto incrementa las posibilidades de que el Brexit se posponga de nuevo

Foto: La líder de los Liberal Demócratas británicos, Jo Swinson. (Reuters)
La líder de los Liberal Demócratas británicos, Jo Swinson. (Reuters)

"¿Se arrepiente de haberse presentado como candidata a primera ministra tras darse cuenta de lo ridículo que suena?". La pregunta afilada y directa que realizó un ciudadano a Jo Swinson en uno de los últimos debates televisados se clavó cual puñal a la líder de los Liberal Demócratas. Su reacción con risa nerviosa lo dijo todo.

Pero lo cierto es que hace apenas dos meses no sonaba tan ridículo. Jamás se ha llegado a imaginar a esta escocesa, de 39 años, como inquilina de Downing Street. Pero los analistas sí advertían que el 'premier' Boris Johnson debía temer más por Swinson que por el propio Jeremy Corbyn, líder de la oposición laborista.

Ante los comicios más inciertos de las últimas décadas, la joven política -quien en julio se convirtió en la primera mujer en liderar la tercera fuerza política del país- representaba para el electorado pro UE la única oportunidad para detener el Brexit. El lema estrella de su campaña era precisamente revocar el Artículo 50, sin necesidad de un nuevo referéndum. Sin embargo, los 'remainers' la han abandonado. La formación apenas cuenta ahora con un 15% de apoyo en los sondeos y existen bastantes dudas de que pueda retener incluso los asientos que tenía.

Paradójicamente, la estrepitosa caída del partido europeísta incrementa ahora las posibilidades de que la salida del Reino Unido del bloque vuelva a posponerse. Tony Travers, responsable de Política en la reputada London School of Economics, asegura que ante la excepcionalidad de estas elecciones, "el electorado está pensando más que nunca su voto de manera estratégica" y debido al complejo sistema electoral británico -nada proporcional- aquellos que quieren seguir perteneciendo a la UE están apoyando ahora a los laboristas.

"Corbyn sigue siendo una figura tremendamente impopular. Muchos 'remainers' estarían más contentos votando por Swinson, pero no quieren que su voto caiga en saco roto, de ahí que aboguen ahora por los laboristas como estrategia para quitar la mayoría absoluta a los conservadores", matiza a El Confidencial.

Ahí radica la clave de todo. Estos comicios no se tratan de quién va a ganar sino de por cuánto van a ganar los 'tories'. Si Johnson no consigue la ansiada mayoría absoluta, no podrá ejecutar la salida del bloque que promete ahora para el 31 de enero de 2020, que es cuando finaliza la nueva prórroga concedida por Bruselas.

Las últimas encuestas otorgan, de media, a los 'tories' una ventaja de 9,5 puntos. Las filas de Johnson cuentan con un 42,5% de respaldo, frente al 33% de los laboristas, 13% de liberal demócratas y 3% del Partido Brexit.

Voto táctico

Los analistas consultados consideran que hay alrededor de un 70% de posibilidades de que los conservadores ganen con una cómoda mayoría para ejecutar el divorcio con la UE. Con todo, no descartan por completo que se repita de nuevo un Westminster fragmentado, porque mientras que los 'tories' ya no pueden sacar más ventaja de la caída de la formación euroescéptica de Nigel Farage, los laboristas aún podría beneficiarse de una caída de los liberaldemócratas. Si hubiera un 3% de cambio de voto, Johnson se enfrenta a un problema.

"De la misma manera que muchos votantes laboristas euroescépticos que jamás habrían votado por los 'tories' lo están haciendo ahora para poder sacar adelante el Brexit, hay muchos liberaldemócratas que jamás votarían por una figura como Corbyn, pero ahora están dispuestos a hacerlo para detener el Brexit", explica Travers.

La líder de los Liberal Demócratas Jo Swinson en campaña. (Reuters)
La líder de los Liberal Demócratas Jo Swinson en campaña. (Reuters)

En este sentido, Johnson estaría siendo ahora víctima de sus propias palabras. Por miedo a que las filas de Swinson consiguieran un importante número de escaños que pudieran interponerse en sus planes, el 'premier' ha obviado en esta campaña a la joven escocesa, centrando la batalla simplemente entre él y Corbyn. Pero ese enfoque de tan solo dos bloques es precisamente lo que podría volver ahora en su contra.

La carrera solo de dos caballos quedó reflejada el pasado viernes con el último cara a cara que los protagonistas protagonizaron antes de la cita del 12 de diciembre. El debate fue la única ocasión que llevó al premier a los estudios de la BBC porque, a diferencia del resto de los candidatos, Johnson ha cancelado su cita con uno de las estrellas de la cadena pública, el incisivo y temido Andrew Neil.

La decisión ha sido sumamente criticada y no son pocos los que advierten sobre seguir el estilo del presidente de Estados Unidos. El propio Neil ha protagonizado un video que se ha hecho viral en redes. "Ninguna cadena puede obligar a un político a venir, pero este tipo de entrevistas se llevan haciendo durante décadas y son fundamentales para la democracia", señala.

En su paso por este programa, Corbyn fue criticado de nuevo por su ambigüedad ante el Brexit. La promesa con la que el líder de la oposición se presenta a estos comicios es la solicitar una nueva prórroga a Bruselas, negociar en un plazo de tres meses un nuevo acuerdo de retirada y someterlo a referéndum en un plazo de seis. El veterano político, de 70 años, asegura que, llegado el momento, ante el nuevo plebiscito se mantendría neutral.

Recetas para el Brexit

En cualquier caso, el laborista tampoco dedica mucho tiempo a hablar de la cuestión europea. Como hiciera en 2017, se está centrando en políticas domésticas. Y de momento, va subiendo tímidamente en las encuestas. Pero no ha alcanzado el 'momentum' que vivió en los últimos comicios en la semana previa a la cita con las urnas.

Por lo tanto, es cierto que las circunstancias que se viven ahora en el Reino Unido son excepcionales. Con todo, Travers recalca que los liberaldemócratas tampoco están haciendo una buena campaña. "Han cometido importantes errores. La promesa de revocar el artículo 50 sin referéndum se volvió contra ellos al considerarse antidemocrática. Ahora ya no hablan de ello. Por otra parte, Swinson se ha enfrentado a los laboristas con la misma dureza que a los 'tories', cuando el papel de los liberaldemócratas siempre ha sido el de apoyar a uno de los dos principales partidos", señala.

Asimismo, otro de los grandes fracasos de la campaña ha sido la de enfocarla casi de manera "presidencial", otorgando un gran protagonismo a su líder cuando era una gran desconocida para el electorado.

Joven, mujer, pro UE

El objetivo siempre fue potenciar las grandes diferencias con sus rivales: una mujer, joven, pro UE, de clase media contra dos políticos de la vieja guardia. Pero, en este sentido, se ha producido un efecto inesperado porque, según las encuestas, cuando más la conoce el electorado más impopular se convierte, incluso entre los 'remainers' donde, sus ratios de aprobación han caído en las últimas semanas de los 22 a los 11 puntos.

En definitiva, nada comparado con la “cleggmanía” que se vivió en 2010, cuando el entonces líder de los liberaldemócratas Nick Clegg fue comparado con el mismísimo Churchill y acabó formando gobierno de coalición con los 'tories'.

Con todo, Swinson -que en 2005, con tan solo 25 años, se convirtió la diputada más joven de Westminster- sigue recorriendo el país con un autobús eléctrico color naranja donde la gran imagen de su rostro apenas deja leer el eslogan: "Construyamos un futuro más positivo".

Ola naranja

Los miembros de su equipo eran fanáticos de "Building the Orange Wave" (Construyendo la ola naranja), el libro que relata cómo el nuevo partido demócrata de Canadá pasó en 2011 de ser la cuarta a la segunda fuerza más votada.

Hace apenas dos meses, el plan no sonaba tan descabellado. Las encuestas llegaron a otorgar a los liberaldemócratas entre 80 y 100 escaños. Ahora existen dudas incluso de que puedan retener los 20 asientos que tenían al cerrarse el parlamento. En los comicios de 2017, ganaron tan solo 12. Se fueron luego nutriendo de los rebeldes 'tories' y laboristas. Pero no hay garantías de que estos últimos logren conseguir ahora ser elegidos con su nueva formación.

En definitiva, puede que las posibilidades de derogar el Brexit no se hayan agotado del todo. Pero lo que está claro es que los liberaldemócratas se quedarán sin su soñada ola naranja.

Europa
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