CLAVES PARA EL DIAGNÓSTICO DEL CÁNCER

El gran riesgo radiactivo de un Brexit duro: quedarse sin isótopos médicos en seis horas

Las farmacéuticas preparan planes de contingencia, los radiólogos están alterados: en el caso de un corte en el suministro con la UE, los radioisótopos acumulados se desvanecerían en la primera noche

Foto: Un medidor Geiger, con las banderas de la UE y el Reino Unido de fondo. (Montaje: EC)
Un medidor Geiger, con las banderas de la UE y el Reino Unido de fondo. (Montaje: EC)

Si finalmente el próximo 31 de octubre hubiera un Brexit sin acuerdo, los británicos más precavidos podrían acumular en su sótano cajas con medicinas, comida en lata, bidones de combustible, bolsas de té, garrafas de agua mineral o pilas alcalinas. Lo que nunca jamás podrán acumular es tecnecio-99m, el isótopo radiactivo más utilizado en los hospitales.

Su vida media es de apenas seis horas, lo cual es buena noticia para los pacientes por la poca radiación que reciben pero muy mala para los administradores del Sistema Nacional de Salud, que emplea el tecnecio-99m en más del 80% de los procedimientos de medicina nuclear. El radioisótopo resulta esencial para realizar diagnósticos de cáncer o para comprobar, mediante una perfusión del miocardio, si alguna arteria está obstruida.

Este radioisótopo tiene una vida media de apenas seis horas, y 24 horas después de ser administrado es casi imposible detectarlo en el cuerpo. El tecnecio 99-m aparece tras el decaimiento radiactivo del molibdeno-99, que tiene una vida media de unas 66 horas.

En resumen, si un cargamento de molibdeno-99 entra en el Reino Unido un minuto antes de la medianoche del 31 de octubre, cuando entrara en vigor el ‘no deal Brexit’, se transformaría en tecnecio 99-m a las 17:59 del 2 de noviembre y antes de llegar a medianoche las reservas del radioisótopo se habrían agotado.

El uso de estos radioisótopos permite ver detalles clave en enfermedades cardiovasculares o cáncer. (Heart Care Imaging)
El uso de estos radioisótopos permite ver detalles clave en enfermedades cardiovasculares o cáncer. (Heart Care Imaging)

Lo mismo ocurriría con el talio-201, clave para detectar la enfermedad de arteria coronaria y con una vida media de 73 horas. El 3 de noviembre, este valioso isótopo ya se habría convertido en mercurio-201.

Algo más durarían las dosis de rubidio-82. El mejor arma para detectar isquemias con una tomografía por emisión de positrones (PET) se desvanecería a los 25 días del ‘no deal Brexit’. Pero tampoco serviría de mucho, ya que el ingrediente más habitualmente utilizado, el flúor-18, apenas tiene una vida media de 109 minutos.

Antes de tres días, los hospitales del Reino Unido se verían con un montón de urnas de plomo con tubos de cristal inservibles, porque aunque no los utilicen, su poder diagnóstico se desvanece igualmente. Un país de 66 millones de personas desprovisto de las herramientas que sirven para pronosticar sus dos principales causas de muerte: enfermedad cardíaca y cáncer.

¿Sensacionalismo?

El Euratom (Organización Europea de la Energía Atómica) es un tratado paralelo a la existencia de la UE, que cuenta con los mismos Estados miembros y coordina los programas de investigación nucleares y, en este caso, supervisa el suministro de radioisótopos médicos a través de la Agencia de Abastecimiento de Euratom y facilita un mercado único para estos productos. Hay mucho debate al respecto, pero dado que ambos tratados están vinculados legalmente, salir de la UE equivale a salir de Euratom. O al menos así lo entiende la Comisión Europea.

Reino Unido, por su parte, entiende que como los radioisótopos médicos no son materiales fisibles (es decir, combustible nuclear), las reglas de Euratom no aplican y por tanto podría seguir comerciando con ellos como hasta ahora. No todo el mundo comparte esta opinión, y recuerdan que el incendio de 2008 o las obras de 2015 en el túnel de Calais provocaron un desabastecimiento temporal de estos materiales.

Un generador de Mo-99/Tn-99. (Centro de Imagen Molecular)
Un generador de Mo-99/Tn-99. (Centro de Imagen Molecular)

Nicola Strickland, presidenta del Real Colegio de Radiólogos, expuso en un comunicado: "Datos recientes muestran que en Inglaterra alrededor de medio millón de exploraciones se realizan anualmente utilizando radioisótopos importados, mientras que más de 10.000 pacientes en todo el Reino Unido tratan sus cánceres directamente con estos materiales". "El Real Colegio de Radiólogos, como otros en la medicina y la industria, está seriamente preocupado por el acceso continuo a estos materiales si abandonamos el tratado Euratom tras el Brexit".

Robin Walker, diputado conservador nombrado ministro del Brexit en 2016, respondió a una pregunta escrita en el Parlamento: "Como parte de las negociaciones de salida, el Gobierno debatirá con la UE y los Estados miembros cuál es la mejor manera de continuar la cooperación en el trabajo del Observatorio Europeo sobre el Suministro de Radioisótopos Médicos, en el mejor interés tanto del Reino Unido como de la UE. Es notable que Euratom no imponga restricciones a la exportación de radioisótopos médicos a países fuera de la UE; no están sujetos a los contratos de la Agencia de Abastecimiento de Euratom ni a las garantías de Euratom".

Tendremos que agendar menos visitas clínicas para poder tener más margen de maniobra si no tenemos los radioisótopos

Curium Pharma, principal suministrador mundial de tecnecio-99m: "Siguiendo las instrucciones del equipo de Abastecimiento de Contingencia por el Brexit del Departamento de Salud, hemos asegurado la capacidad de flete aéreo como un plan de contingencia ante la eventualidad de un Brexit sin acuerdo para asegurar el suministro continuo de radioisótopos en el Reino Unido [...] En la incidencia de un Brexit sin acuerdo, a partir del 29 de marzo, tendremos que transportar carga aérea diariamente hasta que la red de carreteras esté lo suficientemente recuperada, tenga en cuenta que este periodo podría prolongarse hasta seis meses". Esto lo dijo en febrero, al comunicar su plan de contingencia frente a un Brexit sin acuerdo. Inicialmente, iba a tener lugar el 11 de abril pero fue prorrogado al 31 de octubre.

Richard Graham, radiólogo musculoesquelético en el Hospital de Bath, dijo en declaraciones a la BBC: "Por supuesto, inevitablemente habrá demoras en los tratamientos como resultado del Brexit, por lo que debemos comenzar a mirar nuestras citas para las fechas posteriores al mismo. Tendremos que agendar menos visitas clínicas para poder tener más margen de maniobra si no tenemos los radioisótopos para diagnosticar y tratar a los pacientes".

Irse en buenos términos

Para producir el tectenio-99m hace falta un reactor de investigación muy concreto, de donde se extrae el molibdeno-99 tras fisionar uranio enriquecido. Actualmente, solo hay seis sitios en el mundo que lo produzcan y cuatro de ellos están en Europa (Holanda, Bélgica, Países Bajos y República Checa), por lo que Reino Unido tendrá que negociar muy bien el acuerdo comercial con el que saldrá del club de los Veintiocho si quiere seguir abasteciéndose sin problemas del radioisótopo más urgente.

"Estamos trabajando en estrecha colaboración con nuestros colegas de la Sociedad Británica de Medicina Nuclear y nuestros proveedores para señalar la magnitud de los problemas que los retrasos burocráticos de radionucleidos y radiofármacos pueden causar a los pacientes en el Reino Unido y también en Irlanda, que recibe la mayoría de sus suministros a través del Reino Unido", explica a El Confidencial Wim Oyen, presidente de la Sociedad Europea de Medicina Nuclear. "Esperamos que los políticos adopten una visión ilustrada y, por el bien de nuestros pacientes, declaren que los productos relacionados con la atención médica no son controvertidos, por lo que estos pueden continuar comercializándose en las actuales condiciones del mercado común".

En España, con 20 millones menos de habitantes, la empresa ETSA, una filial de Enusa dedicada al transporte de radioisótopos, ha trasladado hasta la fecha 140.000 dosis de molibdeno-99. "A nosotros nos dicen que hay que entregar un generador, vamos, lo recogemos y lo suministramos a los hospitales", explica Javier Montes, director de operaciones de combustible nuclear en la empresa salmantina. La celeridad y la precisión son las claves en este negocio: "Si los isótopos se producen a las 12 de la noche, a las dos están en el camión, a las tres en un avión, a las ocho de la mañana estamos recogiéndolos en el 'hub' de radiactivos de Barajas y a las nueve los estamos suministrando a los hospitales".

Cada hora que pasa, la cantidad de isótopos útiles para diagnosticar o tratar a los pacientes decrece. Por ello, en la actualidad, estos elementos se mueven entre países mediante acuerdos aduaneros previos y sin salvaguardias nucleares. "El transporte de estas cosas no se debe detener nunca, por eso todos los trámites son previos", dice Montes. "Confío en que lo del Brexit será un tema solo de impuestos, aunque no sabemos si habrá un gravamen".

Desde la Asociación Británica de Medicina advierten de que, si el país abandona el Euratom, será necesario en primer lugar suscribir ante la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA) un Sistema de Contabilidad y Control del Material Nuclear que les permita poder seguir importando y exportando, además de combustible nuclear, radioisótopos médicos. Una vez hecho esto, se podría tratar de alcanzar de nuevo un acuerdo de colaboración entre Euratom y el Reino Unido.

Sede mundial de la IAEA en Viena. (Reuters)
Sede mundial de la IAEA en Viena. (Reuters)

¿Pero qué sucedería en el 'impasse' entre ambos instantes? "No veo un escenario de desabastecimiento porque las farmacéuticas que venden estos productos llevan meses con planes específicos, no es algo que les vaya a venir de sopetón", explica Millán Morán, director de ETSA, "pero seguramente habrá desajustes".

Desde la empresa niegan que, en ningún caso, pueda afectar a España. "Hace ocho meses habría habido problemas por el corte del suministro porque había elementos que se fabricaban en UK y venían a España, pero el productor ya no los manda desde allí sino desde otros países", afirma Morán.

Más PET, menos tecnecio

La gran mayoría de los radioisótopos para las tomografías de emisión de positrones (PET), una técnica cuyo uso va en aumento, se producen en las inmediaciones de los hospitales, también en el Reino Unido e Irlanda, por lo que con la preparación adecuada para asegurar las materias primas (por ejemplo, la importación de generadores de Ga-68) se podrían evitar problemas con la producción y el suministro de radioisótopos.

Otro tema son los radioisótopos terapéuticos, que como ya hemos mencionado se producen principalmente en Europa.

Fuera del tecnecio-99, los radioisótopos de vida media muy corta en general no permiten que haya transferencias entre países, porque no da tiempo. "Pasa como con el flúor, que si dejas pasar muchas horas, al final te llega agua", añade el director, "por eso, cada país cuenta con su propia red de ciclotrones para este tipo de elementos".

Cuatro de cada cinco reactores donde se extrae el molibdeno-99 están cerca del final de su vida útil

"Dadas las vidas medias relativamente cortas, los retrasos en la aduana se sumarán a la escasez relativa, ya que la cantidad de radiactividad disminuirá por defecto debido a la desintegración radiactiva", explica Oyen. "Obviamente, también existen alternativas no radiactivas para muchas enfermedades, pero no para todas y no todas las alternativas son tan efectivas como los radiofármacos, o tienen efectos secundarios no deseados que los radiofármacos no tienen", dice el presidente de la EANM. "Eso es nuevamente malo para nuestros pacientes cuando recibirán un tratamiento subóptimo, no por razones médicas o económicas, sino solo como resultado de la burocracia".

Pero no son solo los británicos los que tienen un problema. Cuatro de cada cinco reactores donde se extrae el molibdeno-99 están cerca del final de su vida útil y las nuevas alternativas de producción (como bombardear molibdeno-100 con un haz de protones para lograr tecnecio-99) producen cantidades de momento escasas para la creciente demanda del radioisótopo. Y otros radioisótopos de descubrimiento más reciente, como el lutecio-177 o el actinio-225, están en las mismas condiciones de vulnerabilidad.

Suceda lo que suceda, el ejemplo del Reino Unido pronto servirá de aperitivo al resto del mundo.

Europa

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