ACUERDO DE PAZ HISTÓRICO

Los pequeños Emiratos se consagran como el actor regional tras el pacto con Israel

El acuerdo que alcanzaron Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, con mediación de Estados Unidos, formaliza unas relaciones que eran un secreto a voces desde hacía tiempo

Foto: El príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed Al Nahyan. (EFE)
El príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed Al Nahyan. (EFE)

El acuerdo que alcanzaron Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, con mediación de Estados Unidos, formaliza unas relaciones que eran un secreto a voces desde hacía tiempo, pero de esta forma Abu Dabi fortalece su posición en Oriente Medio y ante Washington, erigiéndose como un importante actor regional.

El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció ayer el "acuerdo de paz histórico" entre los dos países, que conlleva la normalización de las relaciones diplomáticas y la suspensión de la anexión de territorios palestinos en Cisjordania por parte de Israel.

Desde Abu Dabi, el acuerdo ha sido presentado como una decisión "valiente" y un gran logro porque detiene, al menos de forma temporal, los planes de anexión que Israel se disponía a emprender desde julio, así como un paso hacia la paz en Oriente Medio.

¿Qué obtiene Emiratos?

Tras el sorpresivo comunicado conjunto de Trump, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed, muchos se han preguntado qué gana EAU dando este polémico paso, siendo el primer país del golfo Pérsico que se atreve.

"EAU obtiene muchas ganancias estratégicas de este proceso de normalización con Israel", afirma la directora del proyecto "Dinámicas futuras en el Golfo" del centro de ideas británico Chatham House, Sanam Vakil. La experta señala a EFE que las relaciones entre los dos se han desarrollado desde 2010 y han sido cada vez "más abiertas" en los pasados años. "Ambos países comparten la preocupación por la influencia regional de Irán y por el papel de los Hermanos Musulmanes en la zona", explica Vakil.

Uno de los principales enemigos de Israel es precisamente el grupo islamista Hamás, que gobierna en la franja de Gaza y es gemelo de los Hermanos Musulmanes, agrupación que tiene muchas ramificaciones en todo Oriente Medio y que EAU no tolera en absoluto.

Vakil agrega que tanto Netanyahu como Bin Zayed "están preocupados por las inconsistencias de la política de EEUU y sus compromisos de seguridad respecto a la región", por lo que han creado este "bloque que protege sus intereses".

Contra los islamistas y Teherán

Cuando en enero de 2010 el dirigente de Hamás Mahmud al Mabhuh fue asesinado en un hotel de lujo de Dubái se sospechó que el servicio de Inteligencia exterior de Israel, el Mosad, estaba detrás del crimen, aunque se desconoce si actuó con el beneplácito de Abu Dabi.

En la pasada década, EAU ha intensificado su campaña contra los islamistas no sólo en casa, sino también en el Yemen, en Libia y en Egipto, donde ha intervenido por medios militares, económicos o ejerciendo su influencia en contra de la Hermandad.

Su política se ha vuelto más agresiva bajo el mando de Mohamed bin Zayed, vicecomandante de las Fuerzas Armadas emiratíes y conocido por las siglas MBZ, que se ha dado a conocer como el ingeniero de esta nueva política exterior expansionista y ambiciosa. EAU también ha actuado en contra de Turquía, cuyo presidente Recep Tayyip Erdogan pertenece a uno de los varios brazos políticos de los Hermanos Musulmanes, y desde 2017 participa en un bloqueo diplomático y comercial contra Catar también por su apoyo a los islamistas.

Si bien recientemente Abu Dabi tendió la mano a Teherán en medio de la pandemia del covid-19, mandando ayuda médica al país persa, Irán es considerado una amenaza por los árabes del golfo, al igual que lo es para Israel y EEUU.

Un guiño al aliado americano

"Uno de los motivos de EAU es mejorar su posición en Washington", afirma a EFE desde la capital estadounidense el vicedirector del centro de investigaciones Proyecto sobre Democracia en Oriente Medio (POMED), Andrew Miller. El analista explica que, hasta el momento, Abu Dabi ha evitado el escrutinio de EE.UU. respecto a su participación en la guerra del Yemen, que ha llegado a poner en duda la alianza con Arabia Saudí, el principal aliado árabe de Washington.

Riad lidera la coalición militar que interviene en el Yemen desde 2015, en la que EAU es un socio destacado, y que es acusada por organizaciones humanitarias de matar a civiles en el conflicto. "Este acuerdo permite a EAU cambiar de asunto y posicionarse en una óptica mucho más favorable" de cara a la Administración estadounidense, que apoya a Israel independientemente de quien ocupe la Casa Blanca.

Según Miller, el acuerdo sólo "saca a la luz una boyante relación que era uno de los secretos peor guardados de Oriente Medio", ya que existía cooperación entre los dos países en varios ámbitos, incluido recientemente en la lucha contra el covid-19. De esta forma MBZ se gana el favor de Washington y se sitúa como un nuevo actor regional destacado, apartándose de la sombra de Arabia Saudí, que siempre ha marcado la pauta para sus vecinos más pequeños y menos influyentes.

Aunque Netanyahu vaticinó este jueves que otros países árabes y musulmanes seguirán el ejemplo de EAU, de momento es poco probable que el próximo sea Arabia Saudí, debido a su posición en el mundo árabe y teniendo en su territorio los lugares más sagrados del islam.

Las especulaciones apuntan a Baréin, el pequeño reino que en junio del año pasado acogió una conferencia promovida por Jared Kushner, yerno y asesor de Trump, en la que se presentó un plan económico de la Casa Blanca para solucionar el conflicto palestino-israelí, y que ha tenido varios y polémicos contactos con Israel.

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