quiere asegurar que será clave en el futuro

Nuevo obstáculo para el Brexit: España condiciona su apoyo... por Gibraltar

"Hasta que no sepamos lo que dice, tampoco vamos a aprobar el acuerdo de retirada", ha explicado el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, a sus socios

Foto: 'La Roca' con la que ha vuelto a tropezar el Brexit. (Reuters)
'La Roca' con la que ha vuelto a tropezar el Brexit. (Reuters)

España eleva el tono. Pese a que la semana pasada el Gobierno mostró su satisfacción con el acuerdo de divorcio pactado por Londres y Bruselas, tras analizar en detalle las más de quinientas páginas pactadas, ha informado a sus socios de que mantiene reservas. ¿El motivo? Gibraltar, una vez más. "La primera ministra (británica, Theresa) May ha dicho que no aprobará el acuerdo de retirada hasta que no tenga la relación futura; pues nosotros lo mismo, hasta que no sepamos lo que dice, tampoco vamos a aprobar el acuerdo de retirada", ha explicado el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en Bruselas.

España no dará el sí al acuerdo hasta que no obtenga garantías sobre el Peñón. En concreto, quiere asegurarse de que el futuro acuerdo que se cierre entre la Unión Europea y Reino Unido para reglar las relaciones entre ambas partes tras el Brexit no se aplicará a Gibraltar sin su visto bueno. España ya logró este veto durante las negociaciones que ahora están por terminarse, una capacidad de bloqueo que quedó sellada en el documento de "directrices" o "guidelines" que han sido la base de las conversaciones.

Borrell ha sido el encargado de comunicar a los socios europeos las reservas de España sobre el Brexit. (EFE)
Borrell ha sido el encargado de comunicar a los socios europeos las reservas de España sobre el Brexit. (EFE)

Ahora, España quiere tener también, negro sobre blanco, la seguridad de que tendrá también la última palabra sobre Gibraltar en el futuro acuerdo entre la UE y Reino Unido. En el texto actual no se asegura, pero nadie quiere cambiar ya una coma, por lo que se están buscando alternativas: desde incluir un anexo específico sobre Gibraltar a emitir algún otro texto con validez legal. Eso descarta que España se contente con una mención en la declaración política que se está ahora redactando y que acompañará el texto del acuerdo.

Hasta que se dé con la fórmula, España no apoyará el acuerdo. Y el tiempo apremia, no solo porque Theresa May sigue haciendo equilibrismos, sino porque el domingo los líderes de la UE se reúnen en Bruselas en una cumbre extraordinaria en la que, en principio, se espera que den luz verde al acuerdo.

"Queremos que quede claro (...) que las negociaciones (futuras) entre el Reino Unido y la UE no se aplican a Gibraltar", ha insistido Borrell tras reunirse hoy con ministros del resto de los países que permanecerán en la UE una vez que los británicos la abandonen. "Hasta que no quede claro, el acuerdo de retirada y la declaración política sobre la relación, no podremos darla por buena", ha advertido.

Puede parecer una guerra por un pequeño detalle, pero en cuestiones legales, y más a nivel internacional, en el detalle se esconde el diablo. El Gobierno lo sabe y quiere guardarse las espaldas, con un texto que no deje duda alguna sobre su interpretación en un futuro, algo que no sucede ahora en el artículo 184 del acuerdo, el que menciona la cuestión. Es consciente de que el jefe de los servicios legales del Consejo Europeo, una de las voces más potentes a la hora de determinar de qué modo se interpreta o no un texto comunitario.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
39 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios