Medio ambiente: Sigue la guerra de los pesticidas: El glifosato está en el centro del debate político. Noticias de Mundo
COMISIÓN de investigación en la eurocámara

Sigue la guerra de los pesticidas: "El glifosato está en el centro del debate político"

"Conflicto de intereses”. Esa es la sombra que los críticos proyectan sobre la aprobación de pesticidas en la UE. También la queja por la polémica autorización por otros cinco años del glifosato

Foto: Cerca del 30% de las colonias de abejas desaparecen cada año en Francia debido al uso de pesticidas. En la imagen, un apicultor en Saint-Cézaire-sur-Siagne. (EFE)
Cerca del 30% de las colonias de abejas desaparecen cada año en Francia debido al uso de pesticidas. En la imagen, un apicultor en Saint-Cézaire-sur-Siagne. (EFE)

"Conflicto de intereses”. Esa es la sombra que los críticos proyectan sobre la evaluación y aprobación de pesticidas en la Unión Europea. También la queja que ha acompañado la polémica autorización por otros cinco años del herbicida glifosato. Y el eco que resuena tras la decisión de la Eurocámara de crear una Comisión Especial para investigar el proceso.

Este jueves, el pleno ha aprobado que 30 eurodiputados evalúen los fallos y potenciales conflictos de interés que se puedan dar en torno a la autorización de los pesticidas. Un gesto que responde, por una parte, a una clara inquietud social de la que la Eurocámara quiere hacerse eco, especialmente tras el escándalo de los “Papeles de Monsanto”. "Los documentos de Monsanto, la movilización ciudadana y el trabajo de Los Verdes Europeos ha situado el uso del glifosato en el centro del debate político, debido a que su proceso de autorización cinco años más ha sido poco transparente y riguroso”, explica a El Confidencial el eurodiputado de Equo, Florent Marcellesi.

Los diputados tratarán de arrojar luz sobre un proceso que genera desconfianza, tanto por la dificultad de cualquiera que no esté especializado en la materia para comprender los veredictos científicos sobre estos productos, como la opacidad con la que se toman estas decisiones, con los largos tentáculos de los lobbies y los intereses nacionales de por medio.

La iniciativa parte de Los Verdes, que han contado con el apoyo del Grupo de Izquierda Unitaria y de los Socialdemócratas europeos, y ha salido adelante de manera bastante consensuada. No obstante, fue necesario cambiar el nombre de la Comisión, originariamente centrada en el glifosato, por el neutro “pesticidas” para que el Partido Popular Europeo apoyara su creación.

Lo que muchos ven como una batalla ganada, a otros genera cierta preocupación. “Es una muestra más de la desconfianza creciente de los ciudadanos hacia las instituciones y hacia los expertos científicos”, explica a El Confidencial una persona cercana al dossier para la renovación del glifosato. Ésta tiene su origen en las evaluaciones hechas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) sobre la peligrosidad de sustancias como el glifosato. Sus opiniones son la base sobre la que la Comisión Europea emite sus recomendaciones sobre si autorizar o no el uso y comercialización de los pesticidas y durante cuánto tiempo.

Activistas participan en una protesta contra la renovación de la licencia de uso del herbicida glifosato en la Unión Europea, en Múnich. (EFE)
Activistas participan en una protesta contra la renovación de la licencia de uso del herbicida glifosato en la Unión Europea, en Múnich. (EFE)

En el caso del glifosato, la EFSA concluyó, tras un exhaustivo examen sobre el que los críticos mantienen dudas, que “no demuestra propiedades carcinogénicas ni mutagénicas, y que no tiene efecto tóxico sobre la fertilidad, la reproducción o el desarrollo embrionario”. El veredicto no aplacó las dudas de varios países, Francia a la cabeza, que se negaban a renovar su autorización.

El tira y afloja ha durado meses y, en el último momento, se resolvió con un nuevo permiso de cinco años y el compromiso de mantenerse vigilantes al respecto. Ahora, el escrutinio vendrá también desde la Eurocámara, que realmente no tiene poder de decisión sobre estos asuntos, pero que puede hacer mucho, mucho ruido.

“Queremos que las agencias europeas, hoy desacreditadas, sean impecables en sus procedimientos de evaluación de sustancias potencialmente dañinas para las personas y el medio ambiente. Para ello es necesaria la independencia total del trabajo científico y que la protección de la salud pública y el medio ambiente prevalezca sobre todas las demás consideraciones”, apunta Marcellesi.

Por su parte, un portavoz de la EFSA señala a El Confidencial que “dan la bienvenida a cualquier iniciativa dirigida a aumentar la claridad y la comprensión de la naturaleza rigurosa de su trabajo”. La agencia, situada en Parma, muestra también su disposición a aportar “cualquier información adicional que el Parlamento requiera”.

Queda ahora por ver si los propios intereses que también circulan en la Eurocámara -políticos, nacionales, personales e incluso industriales- no se interponen también en la disección que la nueva Comisión quiere hacer sobre una cuestión tan delicada, como fundamental para consumidores y agricultores.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios