Bruselas aprovecha la ola de optimismo

¿Un Fondo Monetario y un ministro de Economía para proteger al euro?

La Comisión Europea ha optado por poner sobre la mesa una “hoja de ruta para la profundización de la Unión Económica y Monetaria”

Foto: Parlamento europeo. (EFE)
Parlamento europeo. (EFE)

“Tenemos una buena oportunidad para el futuro. Y sabemos que tenemos que aprovecharla, aunque sea más reducida de lo que se esperaba hace unos meses”. Lo dice Pierre Moscovici, el responsable de la cartera económica y financiera de la Comisión Europea. En este espíritu, sin esperar a que se forme un gobierno en Alemania, Bruselas ha puesto sobre la mesa su gran apuesta para reforzar el euro.

Se trata de aprovechar la calma después de la tormenta para evitar que la próxima crisis hunda el barco. Y para ello, la Comisión ha desplegado un abanico de ideas. Incluye un Fondo Monetario Europeo. Un ministro de Finanzas europeo. Usar los fondos europeos para respaldar las reformas estructurales. Y también un “cortafuegos” que permita mantener la inversión en los países afectados por la crisis.

Bruselas no quiere dejar morir la oleada de optimismo que creó la victoria del reformista Emmanuel Macron en Francia y la reelección de Angela Merkel en Alemania. Macron quiere hacer historia y Merkel -que podría formar una coalición con el europeísta socialista Martin Schulz- dejar un legado. Él puede poner el ímpetu y ella la experiencia.

Pero para que la combinación funcione, es necesario reconciliar las posturas alemanas y francesas, a menudo opuestas. Y lograr movilizar al resto de países. Por ello, la Comisión Europea ha optado por poner sobre la mesa una “hoja de ruta para la profundización de la Unión Económica y Monetaria” con la que espera lograr que se pacten durante los próximos 18 meses medidas concretas, para aplicarlas de aquí a 2025.

Esta hoja de ruta, que será abordada por los líderes europeos en la cumbre que celebran la próxima semana en Bruselas, va acompañada ya por dos primeras propuestas: crear un FMI a la europea y reforzar la política de disciplina fiscal incluyéndola en la legislación comunitaria, todo un guiño a Alemania y el resto de ortodoxos.

El Fondo Monetario Europeo

La idea lleva meses circulando: convertir el fondo de rescate de la eurozona, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), en un verdadero Fondo Monetario Europeo. Y la mayor parte de los socios la ven con buenos ojos.

Aunque hay consenso en que el MEDE puede ampliar su capacidad y sus competencias, la Comisión y los países discrepan en un punto clave: su base jurídica. Bruselas quiere que este organismo -hasta ahora encargado de gestionar los rescates que recibieron países como España durante la crisis- deje de ser un organismo intergubernamental, para ser integrado en la legislación comunitaria.

Esto supondría, entre otras cosas, que sería sometido a controles por parte de la Eurocámara. Una idea que no seduce en absoluto a los Estados miembros.

Finalizar la Unión Bancaria

Al calor de la crisis, los países del euro decidieron construir la Unión Bancaria, un ambicioso proyecto que se ha quedado a medias. La eurozona cuenta ya con el primer pilar, el supervisor único, rol asumido por el BCE. Y también con parte del segundo: el sistema de resolución bancaria, que incluye la Junta de Resolución Única que se encargó del caso del Popular y un fondo de resolución.

El Fondo Único de Resolución se encuentra a medio hacer. Hasta 2023 no contará con los 55.000 millones que acumulará para hacer frente a posibles agujeros de quiebras bancarias. Tampoco cuenta con un cortafuegos que asegure que, si algo se complica, no será necesario volver a destinar dinero público a salvar bancos. Y tanto la Comisión y la mayoría de los países creen que el MEDE es el más indicado para financiar este cortafuegos común.

Falta, además, que los países den su visto bueno a la creación del último de sus pilares: la garantía de depósitos bancarios. Berlín se niega, no quiere asumir más riesgos de sus socios hasta que sus entidades pongan orden en sus balances. Y así llevamos meses, a la espera también de que la formación de gobierno en Alemania facilite la búsqueda de un consenso.

¿Un ministro de Economía europeo?

La Comisión se ha mostrado partidaria de discutir la posibilidad de crear un ministro de Economía y Finanzas para toda la UE que fusione los cargos de comisario y presidente del Eurogrupo, se encargue de representar a la UE en foros internacionales y que impulse una política fiscal más coordinada. Una idea polémica que desde hace tiempo defiende el propio Moscovici, quien aspira al puesto.

No al presupuesto del euro, pero sí un salvavidas

Macron quería un presupuesto para la zona del euro. Pero esta idea no ha sido bien acogida por Alemania, siempre recelosa de cualquier iniciativa que suponga transferencias fiscales permanentes de los países con más dinero a los que tienen menos recursos.

En un término medio, la Comisión propone poner en marcha un "instrumento de estabilización fiscal”. La idea es que con éste se pueda echar un capote a aquellos países que están siendo golpeados por una crisis y no tienen margen para mantener las inversiones, que le permitan volver a despegar. La idea es que este instrumento ofrezca préstamos o avales con fondos del presupuesto comunitario o a través del futuro Fondo Monetario Europeo.

Si un país eleva su déficit público por encima del 3%, no podrá beneficiarse de ello. Esto habría descartado a España

Pero el diablo está en los detalles: solo podrán acceder a este salvavidas aquellos países que cumplan con las normas de disciplina fiscal europeas. Dicho de otro modo: si un país eleva su déficit público por encima del 3%, no podrá beneficiarse de ello. Esto habría descartado a España, Italia, Portugal, Grecia y Francia en la pasada crisis, por ejemplo.

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