UN BORRADOR anunciaba un pacto sobre el ulster

Los socios norirlandeses de May dinamitan el acuerdo del Brexit

Finalmente, no hay acuerdo. En el último momento, todo ha cambiado en Bruselas. Aunque se han realizado “progresos”, May anuncia que varias cuestiones necesitan más consulta

Foto: El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (d), recibe a la primera ministra británica, Theresa May. (EFE)
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (d), recibe a la primera ministra británica, Theresa May. (EFE)

Finalmente, no hay acuerdo. En el último momento, todo ha cambiado en Bruselas. La 'premier' Theresa May ha asegurado que, a pesar de que las conversaciones mantenidas este lunes han sido “constructivas” y se han realizado “progresos”, todavía existe “un par de cuestiones” que necesitan más consulta. La líder 'tory' comparecía junto con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien ha calificado a la líder británica de una “negociadora dura”. En la rueda de prensa conjunta no se han admitido preguntas, pero todo indica que finalmente no se han podido acercar posiciones respeto a la frontera del Ulster. A finales de semana se reanudarán las conversaciones.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué durante todo el día había reinado el optimismo y en el último momento se ha ido todo al traste? May podría haber sucumbido a toda la tensión generada este lunes en Londres respecto al informe que minutos antes de que empezara su almuerzo con Juncker se filtraba a la prensa.

El borrador de un acuerdo visto por los eurodiputados aseguraba que Londres aceptaría que no puede haber "divergencia regulatoria" entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. En otras palabras, el texto aludía a que el norte de la isla continuaría más o menos con las mismas reglas y regulaciones que el sur, lo que implicaría que la provincia británica se quedaría, al menos en la práctica, en la unión aduanera y el mercado común.

Las reacciones al otro lado del Canal de la Mancha no se hicieron esperar. El DUP —que garantiza la supervivencia de May desde que perdió la mayoría absoluta— se apresuraba a decir que no admitiría tal regulación. Por su parte, la ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, no tardaban en reclamar también un trato especial para ellos. La integridad del Reino Unido se desmoronaba en cuestión de minutos. Y la 'premier' no ha tardado en dar marcha atrás.

Arlene Foster, líder del DUP, advertía este lunes: “No aceptaremos ninguna regulación que separe económica o políticamente a Irlanda del Norte del Reino Unido”; 20 minutos después de su rueda de prensa, May abandonaba la reunión con Juncker para llamarla por teléfono. A su regreso al almuerzo con el presidente de la Comisión Europea, la 'premier' suspendía la posibilidad de un acuerdo.

Tras acercar posturas sobre la factura del divorcio y los derechos de los comunitarios, la frontera del Ulster se plantea como la gran cuestión a resolver del Brexit antes de la cumbre europea del 14 y 15 de diciembre, donde, tras meses de negociaciones frustradas, Londres tiene como objetivo empezar a hablar sobre las futuras relaciones comerciales.

Tras perder la mayoría absoluta en las elecciones generales de junio, May tuvo que recurrir al apoyo de los 10 diputados norirlandeses del DUP para poder garantizar su supervivencia política y gobernar en minoría. La formación norirlandesa ha dejado claro a lo largo de los últimos días que, en caso de que Irlanda del Norte recibiese un trato diferente, retiraría su respaldo a la 'premier'.

El miedo que tiene el DUP es que si la provincia está más unida a la regulación de la República de Irlanda que a la del Reino Unido, políticamente esto podría suponer el paso previo a la unificación de la isla. En este sentido, hay que recordar que los protestantes han perdido a lo largo de los años el apoyo del electorado. En las elecciones anticipadas regionales de marzo, el DUP perdió la mayoría absoluta. La provincia británica sigue a día de hoy sin Gobierno ante la imposibilidad de los protestantes del DUP y los católicos del Sinn Fein de pactar una coalición como establece el Acuerdo de Viernes Santo, por lo que Londres se podría ver obligado a suspender la autonomía.

Y por último se planteaba la cuestión de Gibraltar. ¿Qué sucederá en la próxima fase cuando España comience a plantear la situación del Peñón?

Por otra parte, en caso de que Irlanda del Norte se quedara en el mercado único, Gales y sobre todo Escocia, querrían tener el mismo estatus. Sin lugar a dudas, los nacionalistas del SNP que Gobiernan en Edimburgo no iban a dejar pasar la oportunidad. "Si una parte de Reino Unido puede mantener convergencia regulatoria con la UE y permanecer en el mercado único, no existen razones prácticas por las que otras partes no puedan obtener también el mismo acuerdo”, aseguraba la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, cuando se filtraba el borrador.

Por su parte, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, también apuntaba a las "fuertes implicaciones" que tendría para la capital el reconocimiento por parte de May de que "es posible que una parte de Reino Unido siga en el mercado común y la unión aduanera después del Brexit". "Los londinenses votaron abrumadoramente a favor de seguir en la UE y un acuerdo similar aquí podría proteger decenas de miles de empleos", apostillaba en Twitter.

Y por último se planteaba la cuestión de Gibraltar. ¿Qué sucederá en la próxima fase cuando España comience a plantear la situación del Peñón?, se empezaba a preguntar la prensa británica.

Aunque la 'premier' se muestra confiada en que las negociaciones llegarán a buen puerto, lo cierto es que el tiempo se agota. Han pasado ya 18 meses desde que los británicos apostaron por el Brexit. El 29 de marzo de 2019 es la fecha prevista para que el Reino Unido abandone el bloque, pero a día de hoy no se ha pactado siquiera el acuerdo de divorcio.

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