una MAY MÁS DÉBIL QUE NUNCA, ante el debate

Si Reino Unido no pacta con la Unión Europea, ¿el Brexit sigue adelante?

Llega la hora de la verdad para Theresa May: comienza el debate del Brexit en el Parlamento británico. Londres esta más cerca que nunca de abandonar las negociaciones con la UE sin acuerdo

Foto: La primera ministra británica, Theresa May, durante el Lord Mayor's Banquet, en Guildhall, Londres. (Reuters)
La primera ministra británica, Theresa May, durante el Lord Mayor's Banquet, en Guildhall, Londres. (Reuters)

Acuerdo o no acuerdo, esa es la cuestión. La duda atormentaba a Hamlet de la misma manera que asola ahora al Gobierno de Theresa May, que podría estar más cerca que nunca de abandonar las negociaciones del Brexit sin alcanzar ningún pacto con Bruselas. Ante tal escenario, en cualquier caso, el Reino Unido seguiría adelante con sus planes y dejaría oficialmente el bloque el 29 de marzo de 2019 a las 23:00 GMT.

La precisión de la fecha aparece en la primera página del proyecto de Ley de Retirada de la UE, normativa que debe convertir en británicas las actuales leyes comunitarias y que este martes ha entrado en la fase de comités de la Cámara de los Comunes.

May ha retrasado este momento todo lo que ha podido. Tras perder la mayoría absoluta en las generales del pasado mes de junio, no cuenta con ninguna autoridad entre sus filas, y en este importante trámite parlamentario, los 'tories' rebeldes amenazan con sumarse al bombardeo de las más de 200 enmiendas a que se enfrenta el proyecto de ley en su tercera y definitiva 'lectura' en Westminster.

40 'tories' están dispuestos a forzar la salida de May. Los diputados tampoco se ponen de acuerdo en la estrategia para el Brexit

Los conservadores más críticos con la gestión del Gobierno han presentado hasta 13 enmiendas. Pero la que preocupa especialmente al Ejecutivo es la de Dominic Grieve, ex fiscal general, que pide una votación significativa sobre el acuerdo del Brexit.

Para evitar una derrota que puede dinamitar por completo el débil liderazgo de May, a menos de 24 horas de que empezase el debate en los Comunes, el ministro del Brexit, David Davis, anunció este lunes una nueva normativa, que se denominará Ley de Implementación. Esta otorgará a los diputados capacidad para vetar o proponer enmiendas a un texto que detallará, entre otros aspectos, los derechos de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido y detalles de la factura de salida que Londres debe abonar por el divorcio. Pero, atención, porque si los parlamentarios rechazan el acuerdo final que se alcance con Bruselas, Davis insiste en que, de todos modos, el Reino Unido abandonará el bloque.

La preocupante fragilidad del Gobierno

El anuncio de esta nueva ley se ha interpretado como otro signo inequívoco de la preocupante fragilidad del Ejecutivo. Pero, visto el poco margen de maniobra que otorga la normativa —que no podrá ni anular ni siquiera atrasar la salida del bloque—, no es extrañar que no haya aplacado los ánimos de una revuelta interna.

Keith Boyfield, economista especializado en Brexit, no descarta que se pueda plantear una rebelión para navidades, sobre todo si Damian Green se ve obligado a dimitir. El actual viceprimer ministro está envuelto en un escándalo de abusos sexuales que azota estos días al Parlamento. “Es una de las personas de máxima confianza de May. Sin él, estaría ya completamente sola. Y hay que tener en cuenta que esta sería la tercera dimisión en un corto periodo de tiempo, algo verdaderamente preocupante”, matiza a El Confidencial.

En la última semana, a la renuncia del que fuera responsable de Defensa, Michael Fallon, envuelto también en el escándalo de abusos, se sumó la de Priti Patel, que abandonó su cargo al frente de Cooperación Internacional, tras salir a la luz unas reuniones no oficiales con altos cargos del Gobierno israelí.

A día de hoy, 40 'tories' están dispuestos a forzar la salida de su líder. A pesar de que para una moción de censura se necesitan 48, la cifra pone de manifiesto el malestar que se vive en las filas conservadoras, donde los diputados no solo están descontentos con May sino que no se ponen de acuerdo ante la estrategia para salir del bloque.

En Bruselas preocupa —y mucho— la crisis interna que atraviesa el Gobierno británico. Son muchas voces las que advierten de que May es una mera marioneta del ala más euroescéptica del partido. Y en este sentido, la carta publicada por el 'Mail on Sunday' les viene a dar la razón. El ministro de Exteriores, Boris Johnson, y el responsable de Medio Ambiente, Michael Gove —ambos se postularon en su día para ser líderes de los conservadores—, han escrito una misiva a la 'premier' dándole instrucciones sobre cómo debe llevarse a cabo el Brexit. Ambos califican a May como su “rehén en Downing Street”.

“En este clima de tensión, no descarto que Merkel y Macron acuerden dar algún tipo de concesiones a May en la cumbre de diciembre para evitar una guerra por el liderazgo del partido que pudiera acabar poniendo a Johnson u otro euroescéptico en el poder, dificultando aún más las negociaciones”, asegura Boyfield. “Otro escenario es que no se den avances y las conversaciones queden suspendidas por un tiempo”, añade.

De acuerdo con el calendario inicial, las negociaciones sobre el futuro acuerdo comercial que el Reino Unido tendrá con el bloque deberían haber comenzado en octubre. Pero la factura que Londres debe pagar por el divorcio sigue sin resolverse. Michel Barnier, negociador jefe de la UE, ha dado de plazo hasta el próximo 24 de noviembre para que Londres especifique una cifra.

De no ser así, no se espera que la cumbre europea de diciembre vaya a ser de algún modo exitosa. El propio Barnier ha reconocido que no descarta el fracaso de las negociaciones, por lo que la UE prepara planes para afrontar esa eventualidad.

Un manifestante antiBrexit, ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)
Un manifestante antiBrexit, ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)

Davis ha asegurado que el grueso del acuerdo final debe estar listo para octubre de 2018, que es cuando se comenzará a redactar la nueva Ley de Implementación. Sin embargo, si finalmente no hay pacto, a los parlamentarios no se les ofrece un plan B, por lo que, tal y como advierte la 'tory' Anna Soubry, los rebeldes están listos para actuar.

“Lo cierto es que aunque el Gobierno insiste en que el Reino Unido abandonará la UE, tanto si no hay pacto como si los parlamentarios anulan el que se pueda alcanzar con Bruselas, se plantea un escenario inexplorado y nadie sabe muy bien lo que podría pasar, ya que la soberanía recae en el Parlamento. Y esta incertidumbre está afectado a la economía”, matiza Boyfield.

Carolyn Fairbairn, directora general de la patronal británica CBI, asegura que el 10% de las empresas ha comenzado a preparar ya los planes de contingencia y otro 25% haría lo mismo para finales de año. Para marzo, la cifra podría llegar al 60%. “La preocupación está creciendo cada día en toda Europa”, señaló este lunes a su salida de Downing Street, donde la 'premier' se reunió también con la asociación empresarial europea BusinessEurope —que representa a empresas de todos los tamaños en 34 países europeos— así como representantes de grupos empresariales de Alemania, Francia, Italia, España y otros estados miembros.

Según las filtraciones del encuentro a la prensa, la 'premier' habría dicho a los empresarios que todavía no tiene idea de lo que los líderes europeos esperan de ella para poder comenzar a negociar las relaciones comerciales. En este sentido, habría advertido de que no malgastaría el “capital político” haciendo concesiones que podrían rechazarse a última hora al no considerarse suficientes.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios