"Es demasiado tarde"

Juppé no quiere sustituir a Fillon: confirma que no será candidato en Francia

Juppé ha confirmado hoy que "no será candidato a la Presidencia" del país, ya que no se ve con capacidad de unir a su familia política, rota por las acusaciones contra Fillon

Foto: François Fillon durante su discurso en la plaza del Trocadero de París. (EFE)
François Fillon durante su discurso en la plaza del Trocadero de París. (EFE)

El ex primer ministro francés y derrotado en las primarias del centro derecha Alain Juppé ha confirmado hoy que "no será candidato a la Presidencia", ya que no se ve con capacidad de unir a su familia política. En una declaración en Burdeos, ciudad de la que es alcalde, Juppé, hasta ahora favorito para sustituir a François Fillon si éste se retira de la carrera por el Elíseo, reconoció que "es demasiado tarde" para él, y que no encarna la "renovación" que demandan los franceses.

Con un rostro apesadumbrado y en un tono pesimista, Juppé lamentó la grave crisis que atraviesa el Partido Republicano en vísperas de las elecciones presidenciales del 23 de abril. También cargó con François Fillon, el otrora favorito para el Elíseo y ahora a punto de ser imputado por el 'Penelopegate', para criticar su "obstinación" después de que el candidato asegurase ayer que no ve razones para retirarse. "El inicio de las investigaciones de la justicia y su sistema de defensa basado en la denuncia de un supuesto complot y de una voluntad de asesinato político lo han conducido a un callejón sin salida", lamentó.

"Confirmo que no seré candidato a la Presidencia de la República. Se lo diré a Fillon y a (Nicolas) Sarkozy si desean reunirse conmigo", dijo Juppé, en aparente alusión a la invitación del expresidente a una reunión tripartita con el candidato y el alcalde de Burdeos para abordar la crisis. Los pesos pesados del partido presionan a Fillon para que participe en dicha 'cumbre' de unidad. Sarkozy considera la situación "insostenible" y pretende que el encuentro sirva para "hallar una salida digna y creíble a una situación que no puede continuar".

A la pregunta de quién debe representar al centro derecha en las presidenciales, un 64% de los franceses citaba a Juppé; el porcentaje sube hasta el 72% si se tienen solo en cuenta a los votantes de su partidoLas encuestas muestran que Juppé tendría más oportunidades de alcanzar la segunda vuelta que Fillon. Un 71% de los franceses quieren que se retire, según un sondeo el instituto demoscópico Ifop publicado este domingo. Mientras, un 47% de los votantes de Los Republicanos desean que deje paso a otro candidato. A la pregunta de quién debe representar al centro derecha en las presidenciales de esta primavera, un 64% de los franceses citan a Juppé, y el porcentaje sube hasta el 72% si se tienen solo en cuenta a los simpatizantes de su partido.

Todas las encuestas dejan a Fillon fuera de una eventual segunda vuelta, a la que accederían la ultraderechista Marine Le Pen y el socioliberal Emmanuel Macron. Mientras, el nombre del exministro François Baroin -quien ayer apareció detrás de Fillon en la tribuna de la manifestación de apoyo- es el más mencionado por aquellos dirigentes de la derecha que exigen un relevo en la candidatura.

Fillon durante su discurso tras la manifestación de sus simpatizantes, en París (Reuters).
Fillon durante su discurso tras la manifestación de sus simpatizantes, en París (Reuters).

Fillon carga contra los desertores

En plena ola de deserciones en el centro derecha francés, el aún candidato François Fillon criticó ayer a los miembros de su partido que le han abandonado, habló de una desbandada "sin vergüenza y sin orgullo", y les reclamó un examen de conciencia. En un discurso pronunciado ante varias decenas de miles de personas en la explanada del Trocadero de París (más de 200.000 según los organizadores), Fillon dirigió varios ataques contra los 'barones' del centro derecha, que le han pedido que se retire ante el escándalo por los empleos presuntamente ficticios que concedió a su mujer y a dos de sus hijos.

"¿Dejaréis -les preguntó retóricamente- que las pasiones del momento se pongan por delante de las necesidades de la nación? ¿Dejaréis que los intereses de camarillas y de carrera y las maniobras pasen por encima de la grandeza y la coherencia de un proyecto adoptado por cuatro millones de personas?", dijo Fillon, quien aludía así a la legitimidad que le otorga haber arrasado en las primarias del partido, cuando superó con claridad en la segunda vuelta a Alain Juppé.

Ante un auditorio de un público que enarbolaba únicamente banderas francesas y que tuvo que soportar varios chubascos, Fillon dijo que ante los ataques que recibe "de todas partes", escucha a "la inmensa multitud que (le) empuja a seguir adelante". Pero tampoco se olvidó de "los que dudan y se escapan del barco". "Su responsabilidad es inmensa, y la mía también...", agregó.

Pide perdón a sus simpatizantes

Además de denunciar dichas "traiciones", Fillon ha reconocido al mismo tiempo que ha cometido dos "errores" propios: el primero, pedir a su mujer que trabajara para él -la cuestión que está en el centro de la investigación judicial que podría llevarle a su imputación dentro de diez días-, y el segundo, las dudas que tuvo para dar cuenta públicamente de ese asunto. Hecho que le ha llevado a disculparse con los miles de simpatizantes que se han concentrado en la parisina plaza del Trocadero.

El candidato del centro derecha no solo no dio ningún signo de estar dispuesto a abandonar la carrera por el Elíseo, sino que justificó su voluntad de mantenerse para defender un programa que a su parecer tiene el respaldo popular y es el apropiado para sacar el país del "largo invierno histórico" en que lo han sumido los cinco años de la Presidencia del socialista François Hollande. Tras la imputación de Fillon la semana pasada por los contratos de familiares, su candidatura se encuentra en pleno 'impasse', ya que son cada vez más las voces del sector conservador que piden que renuncie a la candidatura al Elíseo

Según su análisis, los ataques en su contra pretenden, más allá de perjudicarlo personalmente, "romper la derecha y robarle el voto". Fillon estuvo flanqueado por el último círculo de fieles (más de 250 cargos electos de la derecha han pedido que se retire), y entre ellos estaba el exministro François Baroin, conocido como un antiguo soporte de Nicolas Sarkozy, y al que algunos han presentado como un posible sustituto en caso de que se retirara. Tras el discurso, el acto se ha cerrado entonando 'La Marsellesa'. La multitud, trufada de banderas francesas, ha coreado consignas a favor de Fillon como "¡Fillon, resiste. Francia está contigo!".

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