LOS 13 PUNTOS DEL ACUERDO Y LA PRESIÓN DE RUSIA

Las claves de la “paz” en Ucrania: “El detonante es el miedo a una guerra abierta”

Ucrania, Rusia, Alemania y Francia cierran un pacto similar a Minsk I (firmado en septiembre e incumplido repetidamente) para “consolidar la paz” en el Este

Foto: Vladimir Putin, Petro Poroshenko, Angela Merkel y Hollande durante el encuentro en Minsk (Reuters).
Vladimir Putin, Petro Poroshenko, Angela Merkel y Hollande durante el encuentro en Minsk (Reuters).

Nuevo acuerdo de alto el fuego en la guerra de Ucrania. La propuesta consensuada en la cumbre de Minsk, y firmada por los miembros del Grupo de Contacto para Ucrania (Kiev, la OSCE, Rusia y los separatistas prorrusos; cuyos líderes trabajaron en el documento técnico pero no estuvieron presentes en la mesa de negociaciones), conlleva un pacto de alto el fuego que entrará en vigor desde la medianoche del próximo sábado (22.00 GTM), la retirada de armamento pesado, que comenzará dos días después, la salida de combatientes extranjeros y un acuerdo político sobre el futuro de las regiones controladas por las milicias independentistas.   

Tras 16 horas de conversaciones, los líderes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia acordaron un documento bautizado como “Serie de medidas para el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk” (firmados el pasado septiembre e incumplidos repetidamente) para “consolidar la paz” en el Este ucraniano, donde la guerra seguía ayer su curso en paralelo a la ofensiva diplomática. Los analistas daban por sentado que los líderes, arrinconados por la gravedad de la situación, cerrarían algún tipo de pacto.   

“El detonante (del acuerdo) es el miedo a una guerra abierta, el temor a que se desborde y se internacionalice (el conflicto). Aunque armes al Ejército ucraniano (opción que rechazaban Alemania y Francia pero que EEUU veía con buenos ojos) nunca va a ganar a Rusia, no tiene capacidad. Esta es una suerte de Guerra Fría con otras características, una lucha económica y comercial. Rusia busca la reconstrucción de su influencia en el espacio euro-asiático, aspira a ser una potencia global, pero antes debe asentarse como potencia regional”, explica a El Confidencial Ruth Ferrero-Turrión, investigadora del Instituto Complutense de Estudios Internacionales y coeditora de eurasianet.es, quien no deja mucho espacio para el optimismo: “Cualquier solución, incluso sin violencia, nos sitúa en el escenario anterior al conflicto”.   

Simpatizantes del nuevo Gobierno ucraniano protestan contra Putin en Bruselas (Reuters).
Simpatizantes del nuevo Gobierno ucraniano protestan contra Putin en Bruselas (Reuters).

“Hay presiones para que ambas partes cumplan, pero el pacto es drásticamente idéntico a Minsk I, que se incumplió, por lo que no hay nada que garantice su aplicación”, indica a este diario Javier Morales, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea. “No obstante, la presión (militar) de Rusia ha sido uno de los incentivos para sentarse en la mesa de negociaciones y, segundo, todo parece indicar que esta vez Moscú ha presionado a los rebeldes, que dependen de la ayuda de la propia Rusia (para que cumplan el acuerdo)”, añade.  

Tras diez meses de enfrentamientos y más de 5.300 muertos, el pacto, según declaró el presidente Petro Poroshenko, detalla por primera vez cómo Ucrania recuperará el control del sector de su frontera con Rusia en las zonas que actualmente controlan los rebeldes separatistas. “Al día siguiente de las elecciones locales (en las áreas prorrusas) el control de la frontera deberá ser asumido por guardias ucranianos y representantes de la OSCE y, en una segunda etapa, antes de finales de este año, pasará a estar totalmente bajo soberanía ucraniana”, aseguró el líder del nuevo Gobierno. Este es, en opinión de Morales, la cuestión más delicada y que provocó el fracaso del anterior acuerdo.  

Otro de los obstáculos para la consolidación de un alto el fuego duradero es la delimitación de la línea del frente. El acuerdo Minsk I contemplaba que el conflicto se detuviese en las líneas controladas por las fuerzas ucranianas. Sin embargo, los prorrusos han ganado terreno en los intensos comabtes de las últimas semanas.

Estos son los 13 puntos del pacto:

1. Alto el fuego inmediato en ciertas zonas (las que están bajo control separatista) de las regiones ucranianas de Donétsk y Lugansk, y su estricto cumplimiento a partir de las 00.00 horas (hora de Kiev) del 15 de febrero (22.00 GMT).

2. Retirada de todo el armamento pesado a la misma distancia por parte de ambos bandos con el fin de crear una zona de seguridad de 50 kilómetros para la artillería de 100 milímetros de calibre o más.

En el caso de las fuerzas gubernamentales, ese repliegue debe comenzar desde sus actuales posiciones en la línea del frente. En lo que respecta las milicias prorrusas, la referencia será la línea de separación acordada en el Memorándum de Paz de Minsk del 19 de septiembre. Este proceso debe comenzar no más tarde de dos días después de la entrada en vigor del alto el fuego y no debe durar más de 14 días.

El cuerpo de una mujer muerta durante recientes bombardeos yace en una plaza de Kramatorsk (Reuters).
El cuerpo de una mujer muerta durante recientes bombardeos yace en una plaza de Kramatorsk (Reuters).

3. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) será la encargada de verificar el cumplimiento del alto el fuego y la retirada del armamento pesado.

4. Inicio de un diálogo para la convocatoria de elecciones locales en las zonas bajo control rebelde en consonancia con la legislación ucraniana y la ley de autogobierno aprobada en 2014, y también sobre el estatus futuro de esas zonas prorrusas.

5. Amnistía general para todos los participantes en el conflicto en las regiones de Donétsk y Lugansk.

6. Liberación de todos los rehenes y canje de prisioneros de guerra.

7. Garantizar el suministro de ayuda humanitaria a través de un mecanismo internacional.

8. Acordar un programa de restablecimiento de las relaciones económicas entre Ucrania y esas regiones, incluido la reanudación de los pagos sociales, pensiones y de los servicios bancarios.

9. Restablecer el pleno control de la frontera ruso-ucraniana en la zona de conflicto por parte del Estado ucraniano para fines de 2015. Esta medida está condicionada al cumplimiento del punto 11.

10. Retirada y desarme de todas las fuerzas armadas extranjeras, armamento y también mercenarios del territorio de Ucrania bajo la supervisión de la OSCE.

Restos de un ataque de artillería sobre una parada de autobús en Donétsk (Reuters).
Restos de un ataque de artillería sobre una parada de autobús en Donétsk (Reuters).

11. Reforma constitucional, que debe entrar en vigor antes de finales de 2015, para la descentralización de Ucrania teniendo en cuenta las particularidades de las zonas rebeldes de las regiones de Donétsk y Lugansk (las dos opciones de Rusia, si se parte de la base de que no cumplirá el acuerdo, se limitan a conseguir procesos de autonomía en Donétsk y Lugansk o mantener el conflicto para congelarlo).  

12. Celebración de elecciones locales, que debe ser consensuada entre el Gobierno ucraniano y los representantes de esas zonas rebeldes, con supervisión de los observadores de la OSCE.

13. Crear grupos de trabajo en el marco del Grupo de Contacto, que integra a Kiev, los separatistas prorrusos y Rusia y la OSCE como mediadores, para la implementación de éstas medidas.

El FMI proporcionará a Kiev 15.500 millones de euros

Por otra parte, la directora gerente del Fondo Monteario Internacional, Christine Lagarde, anunció hoy en Bruselas que el organismo ha llegado a un acuerdo con Kiev para proporcionar al país asistencia por 15.500 millones de euros durante cuatro años. "Es un programa ambicioso, duro y no sin riesgos", señaló durante una conferencia de prensa en Bruselas, en la que señaló que espera someter el pacto alcanzado con el Gobierno ucraniano a votación del directorio del organismo a finales de febrero. Lagarde añadió que la asistencia del FMI "forma parte de un paquete de asistencia (financiera) más amplio que llega a 40.000 millones de dólares", y que contará con aportaciones bilaterales de países, así como otras de organismos multilaterales.

Entre los aspectos que han mejorado en Ucrania, según la dirigente del FMI, se incluye una disciplina fiscal que ha permitido reducir en 2014 su déficit público hasta el 4,6% de su PIB, cuando el objetivo era del 5,8%, además de que han adoptado una política de cambio flexible. Lagarde destacó asimismo que en el país ha habido "un incremento significativo de los precios del gas, hasta del 56%, y de los combustibles, hasta el 40% durante 2014". "Por primera vez en muchos años han empezado a reforzar el marco para la lucha contra el fraude y la corrupción”, agregó.

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