John McCain y Barack Obama, batalla entre polos opuestos
  1. Mundo

John McCain y Barack Obama, batalla entre polos opuestos

La carrera por la Casa Blanca entró de lleno en una nueva fase, en la que los votantes tendrán que elegir entre el "statu quo" que

La carrera por la Casa Blanca entró de lleno en una nueva fase, en la que los votantes tendrán que elegir entre el "statu quo" que representa el republicano John McCain y los aires de cambio del demócrata Barack Obama. Las diferencias entre el uno y el otro están a flor de piel: uno es blanco y el otro negro, uno tiene 71 años y el otro 46, uno respaldó la guerra de Irak y el otro se opuso a ella. La batalla, que los dos rivales políticos libran tímidamente desde hace semanas, promete intensificarse a partir de ahora tras confirmarse la pasada noche que Obama será el candidato presidencial demócrata en las elecciones de noviembre.

De hecho, el senador demócrata aprovechó hoy su paso por la conferencia anual del grupo de presión pro-israelí AIPAC para vincular a McCain con la fallida guerra de Irak y con una política internacional que ha disminuido el poder de EEUU en el mundo. "El senador McCain se niega a entender el fracaso de la política que él prolongaría", afirmó Obama en referencia a la decisión de invadir Irak y a la resistencia del actual gobierno a recurrir a la diplomacia para impulsar los intereses de EEUU. Prometió que de llegar a la Presidencia entablaría un diálogo con Irán y ofrecería incentivos a Teherán a cambio de que abandone su plan nuclear, su respaldo al terrorismo y las amenazas a Israel.

"Nuestra voluntad de perseguir la vía diplomática haría que resultase más fácil movilizar a los demás para que se sumen a nuestra causa", afirmó, para añadir que si Teherán insiste en seguir su actual camino, la comunidad internacional sabrá que Irán "es el autor de su propio aislamiento". McCain, por su parte, invitó hoy a su rival a mantener una serie de diez debates en distintos ayuntamientos del país, con escasa intervención de los moderadores y con preguntas de la audiencia. El equipo de campaña del senador afroamericano se mostró abierta a la idea, aunque no confirmó su participación.

Los expertos consultados por Efe aventuran que el debate que se avecina será "fascinante" y acentuará sin duda las diferencias ya visibles entre los dos aspirantes a la Presidencia de EEUU. "Va a ser realmente interesante ver a un senador de 71 años como McCain competir con un candidato joven y enérgico como Obama", dijo a Efe Ed Costantini, profesor emérito de la Universidad de California en Davis. Todd Gitlin, profesor de la Universidad de Columbia (Nueva York) señaló que la campaña de McCain vende sus canas como un factor positivo, al equipararlas con autoridad y experiencia y argumentar que Obama carece de experiencia y madurez.

Obama, mientras tanto, insiste en que McCain es un prisionero del pasado, al vincularlo con la impopular presidencia de George W. Bush y debates obsoletos. "Lo que trata de hacer (el equipo de Obama) es presentar a McCain como alguien incapaz de ver el mundo con ojos frescos y como alguien cuyo conocimiento es en realidad rigidez", indicó Gitlin. Tanto Costantini como Gitlin ven fortalezas y debilidades en los dos "presidenciables". Para el profesor de California, la ventaja de Obama radica en que el senador "representa la posibilidad de cambio en un momento histórico en el que la gente está compresiblemente insatisfecha".

El factor del color de piel

Además, el senador afroamericano "ha conectado con los jóvenes y es un buen orador". Su Talón de Aquiles radica en un factor imponderable, el color de su piel, dijo Costantini, quien recordó el "racismo residual todavía existente en la sociedad estadounidense". A eso habría que añadir "su falta de experiencia". McCain tiene a su favor sus años de servicio público, el ser un militar condecorado y su imagen de independiente. En su contra, está su edad, y su carácter temperamental, según Costantini, que vaticina que ese rasgo puede jugarle alguna mala pasada.

Gitlin añade a la lista de debilidades de Obama su incapacidad para conectar con los votantes obreros blancos y a la de McCain su escaso atractivo como orador. Los cinco meses que quedan por delante pondrán a prueba los recursos de los dos candidatos que a buen seguro tendrán que encajar más de un golpe bajo en su carrera hacia la Presidencia.