Consejos para evitar averías en el coche con el calor del verano
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USO MASIVO DEL VEHÍCULO

Consejos para evitar averías en el coche con el calor del verano

Comprobar el estado de los neumáticos, el equipo refrigerante, el aire acondicionado, los limpiaparabrisas o el equipo de frenos nos harán los viajes más seguros y confortables

placeholder Foto: Comprobar el buen estado de los neumáticos antes de salir nos ahorrará graves peligros.
Comprobar el buen estado de los neumáticos antes de salir nos ahorrará graves peligros.

La Dirección General de Tráfico prevé este año 91,2 millones de desplazamientos por las carreteras españolas durante los meses de julio y agosto, unas cifras que son ya similares a las de 2019. A estas cifras se añade que tras un verano atípico, el de 2020, la mayoría de los españoles que salen de vacaciones lo hacen en coche. Por ello, más que nunca la puesta a punto de nuestro automóvil, sobre todo en la operación salida de agosto, será clave para no sufrir ningún problema en carretera.

No obstante, como lo es el frío, las altas temperaturas son enemigas de nuestro coche y algunos elementos sufren considerablemente cuando el calor aprieta. La meteorología veraniega afecta a partes vitales del coche, a su rendimiento y también a su durabilidad en el tiempo. Y por ello hay que mantener bien revisados los elementos más importantes.

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En general, el calor propicia el sobrecalentamiento de todo el vehículo, tanto de la mecánica como de la estructura y del interior. Según el RACE, la batería, los neumáticos y el motor son las principales causas de asistencia en carretera a causa de las altas temperaturas en esta época estival. La causa principal del sobrecalentamiento del motor en verano se debe a que cuando hace mucho calor el rendimiento del motor no es óptimo porque disminuye el oxígeno del aire, lo que empeora la combustión en los cilindros.

Una buena revisión del nivel de refrigerante y de aceite antes de que llegue la salida del verano puede evitar que el motor se sobrecaliente. El líquido refrigerante, además de enfriar el motor por las altas temperaturas que produce su funcionamiento, evita que en invierno se congele el agua del circuito de refrigeración. Pero en verano es aún más importante porque se ocupa de refrigerar el motor en las condiciones más extremas. De esta manera se evitan las peligrosas subidas de temperatura.

placeholder Según el RACE el 50% de las averías en carretera tienen que ver con la batería.
Según el RACE el 50% de las averías en carretera tienen que ver con la batería.

Otro elemento que sufre con el calor es la batería. Todo el mundo sabe que la batería nos pueda dejar tirados en invierno, por la dificultad al arrancar, pero no es tan conocido que las altas temperaturas también afectan su correcto funcionamiento. Como el frío, el calor extremo influye en el correcto arranque del motor. Sobre todo cuando éste aún está caliente, tras parar en una estación de servicio, por ejemplo.

Batería

La batería es un elemento muy sensible a los cambios de temperatura y, si están expuestas a más de 20 º, el envejecimiento se acelera. El calor hace que el ácido se seque con más facilidad y si ya está muy usada, posiblemente termine aquí su vida útil. Según el RACE, el 30 % de los fallos eléctricos y un 50 % de averías en carretera afectan al funcionamiento de la batería.

Asimismo, las pastillas de frenos pierden eficacia con las altas temperaturas. A mayor temperatura exterior es más difícil refrigerar los frenos y esto conlleva una reducción de la capacidad de frenada. Pero, además, si conduces de forma agresiva los frenos sufrirán aún más, el mayor calor generado en las pastillas puede propiciar alguna avería.

Foto: Tarifas de la ITV en 2020. (Foto:Unsplash)

Sin embargo, no solo la mecánica sufre con el calor. Igualmente la carrocería, los materiales, las molduras, los cristales, las luces... todos ellos están muy expuestos a esas altas temperaturas. La carrocería es una zona muy sensible a los cambios meteorológicos. Cuidado, especialmente con la humedad de las zonas costeras. Los colores perderán brillo si no se les aplica alguna cera protectora previamente. Si la carrocería tiene algún golpe o deterioro donde se haya saltado la pintura, no podremos evitar que se oxide, se cuartee o se rompa. Es importante tener en cuenta, además, que si esta situación se prolonga se presentarán problemas a la hora de pasar la ITV.

Otro de los elementos que sufren mucho en verano son los neumáticos. El asfalto puede alcanzar una temperatura muy alta –hasta 10 º más que el exterior, según datos de Conforauto-lo que perjudicará a las gomas y también penalizará su eficacia. En verano, el caucho de los neumáticos se vuelve más frágil. Por ello es habitual la pérdida de presión y se incrementa la posibilidad de sufrir un pinchazo. La parte que más sufrirá será la banda de rodadura por la fricción contra el asfalto caliente. Todo esto supondrá un mayor desgaste pero también un mayor consumo de combustible.

Visibilidad

Los limpiaparabrisas posiblemente estarán cuarteados si no se han cambiado recientemente. Tanto el calor como el frío los deterioran y es posible que si hay que utilizarlos por una lluvia repentina en verano, no barran lo suficiente a causa del mal estado de las gomas. Éstas son muy sensibles al calor y también al sol. Del mismo modo, hay que cerciorarse de que las escobillas funcionan correctamente y el nivel del líquido del limpia, que ha podido evaporarse con el calor, sea el correcto. Para rellenarlo no utilices agua del grifo, usa agua destilada para que la cal no obstruya los conductos.

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En cuanto a los faros, las carcasas de plástico pierden nitidez por el calor. Del mismo modo, todas las molduras y las gomas de ajuste de las puertas pueden cuartearse y no cerrar el habitáculo de una forma estanca.

En el interior, el calor dañará los plásticos, perderán el brillo y podrían deteriorarse si no son de calidad. El salpicadero es la zona más afectada, junto con el volante. En cuanto a los cristales, ojo si tienen algún chinazo, las altas temperaturas, como la lluvia, pueden propiciar que terminen rompiéndose.

El sistema de climatización o aire acondicionado está expuesto a sobrecargas en verano. No se debe utilizar a tope cuando el coche esté muy caliente sobre todo si ha estado aparcado al sol. Enfría primero el habitáculo gradualmente abriendo las ventanillas unos minutos y circula algo de tiempo con ellas abiertas para ventilar el interior.

Aparcar a la sombra en verano es algo más que un deseo, es una necesidad. El calor extremo evapora los líquidos y deteriora componentes, pero también puede afectar a la electrónica del vehículo, sobre todo cuando el habitáculo supera los 50 grados bajo el tórrido sol del verano. Y como último apunte, cuidado al aparcar fuera del asfalto, el contacto del catalizador o del tubo de escape con vegetación seca puede provocar un incendio.

Más allá del calor, mantener el coche en buen estado garantiza que todos sus componentes funcionen correctamente y ayuda a evitar graves y costosas averías. Por nuestro bien, pero también por la seguridad de todos los usuarios que circulan por nuestras carreteras, revise con frecuencia el coche. Hay que tener en cuenta que si con la pandemia y el teletrabajo el coche lo utilizamos menos, es aún más importante hacer las revisiones, porque un coche parado muchas veces se deteriora más que uno en uso frecuente.

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