Audi avanza hacia la neutralidad de emisiones de CO2
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DOS FÁBRICAS YA SON NEUTRALES EN CARBONO

Audi avanza hacia la neutralidad de emisiones de CO2

La planta de Gyor en Hungría tiene un techo fotovoltaico de 160.000 metros cuadrados que produce 9,5 gWh cada año

Foto: La planta de Audi en Bruselas, donde se fabrica el e-tron ya es neutra en emisiones de carbono.
La planta de Audi en Bruselas, donde se fabrica el e-tron ya es neutra en emisiones de carbono.

Audi trabaja para que en 2025 todas las factorías de la marca sean neutrales en emisiones de carbono, un objetivo que ya ha conseguido con dos de sus fábricas europeas, las de Bruselas y Hungría, que ya han alcanzado este objetivo. Y es que la lucha contra el cambio climático y la reducción de emisiones de CO2 va mucho más allá de hacer coches eléctricos o de bajas emisiones. Se trata de que el ciclo completo de un vehículo sea libre de emisiones desde el momento de iniciar su fabricación hasta su reciclado completo. Y en este sentido, Audi es una marca pionera.

Lo es porque ya ha conseguido que dos de sus fábricas europeas sean neutras en emisiones de carbono. Para ello se han implementado diversos programas de reducción de dichas emisiones. Por ejemplo la planta de Hungría, en la localidad de Gyor, tiene el techo de paneles solares más grande de la Unión Europea, nada menos que 160.000 metros cuadrados, lo que permite que su energía sea 100 % renovable.

Sin duda ese es uno de los objetivos prioritarios de Audi: alcanzar la producción de automóviles con una huella neutra en carbono. Este compromiso con la fabricación sostenible no se limita a los emplazamientos, a la fábrica. Como parte del programa de CO2, Audi y sus proveedores han identificado el potencial de reducción de emisiones dentro de la cadena de suministro. En base a ello se están implementando acciones centradas en procesos de producción concretos que requieren una utilización particularmente intensiva de energía, como es el caso del tratamiento del aluminio y el acero o los componentes de la batería.

No hay que olvidar que Audi es un gran fabricante de automóviles a nivel mundial. En 2019 produjo 1,8 millones de vehículos, en sus diferentes factorías en todo el mundo. Por ello, el objetivo de lograr procesos productivos sostenibles es una aspiración muy ambiciosa. Audi ha conseguido que dos de sus factorías, la de Bruselas en la que se fabrican los modelos e-tron y e-tron Sportback y próximamente el e-tron GT ya obtuviera la calificación de producción neutra en emisiones de CO2 en el año 2018. En esta fábrica se utiliza electricidad verde y para ello se hizo una instalación de un gran sistema fotovoltaico de 107.000 m².

La planta de Audi en Gyor, Hungría, tiene el techo fotovoltaico más grande de Europa, 160.000 metros cuadrados.
La planta de Audi en Gyor, Hungría, tiene el techo fotovoltaico más grande de Europa, 160.000 metros cuadrados.

Otro aspecto importante fue la utilización de energías renovables cubiertas por certificados de biogás y la compensación de las emisiones que actualmente resultan inevitables mediante proyectos de créditos de carbono certificados. Éstos tres pilares son los que han servido para hacer que la planta sea neutra en emisiones. Por ello, representa la hoja de ruta para la descarbonización del resto de emplazamientos fabriles.

Por lo que respecta a la planta en Gyor, en Hungría, cuenta con la mayor instalación solar de techo en Europa y produce 9,5 GWh de energía cada año. Pero este no es el único aspecto de reutilización de energías naturales que se emplean en esta factoría de Gyor. Aprovechando su geolocalización, desde 2012 cubre alrededor del 70 % de sus necesidades de calor con energía geotérmica. Esto hace que Audi Hungría sea el principal usuario de energía industrial de este tipo en el país.

Foto: Vista general de la sala de plenos del Parlamento Europeo. (EFE)

El 30 % del calor necesario restante se genera utilizando gas natural cuyo balance neutro se garantiza por los certificados de biogás. En cuanto a su sistema fotovoltaico tiene 160.000 m² y es el más grande de Europa. La instalación de estos paneles solares permite ahorrar cada año 4900 toneladas de CO2. Para Audi queda todavía mucho trabajo por delante las fábricas de Ingolstadt, Neckarsulm y San Jose de Chiapa, en México, están en estos momentos entre 70 y 75 % de reducción de sus emisiones de CO2, mientras que el objetivo es que cumplan la neutralidad de emisiones en 2025.

Por una parte los coches son cada vez más eficientes y producen menos emisiones de CO2. La gama de vehículos eléctricos e híbridos enchufables de Audi sigue creciendo cada día y las factorías van camino de ser neutras en emisiones. Pero todavía quedan algunos aspectos por solucionar. La logística es uno de ellos, ya que supone una fuente adicional de emisiones que hay que eliminar para conseguir ese objetivo neutro.

Logística

Audi lleva tiempo implementando medidas compatibles con el medio ambiente. Desde 2010 utiliza transporte ferroviario ecológico para el traslado de automóviles. Es el llamado "tren verde" que realiza el trayecto entre Ingolstadt y el puerto de Emden, en el Mar de Norte. Y desde 2012 un tren similar para unir la planta de Neckarsulm con el mismo puerto. Desde 2017 la logística ferroviaria se gestiona de forma básicamente neutral a través de la compañía ferroviaria alemana Deutsche Bahn. Ha permitido ahorrar 13.000 toneladas de CO2 al año. Y lo mismo ocurre con el transporte de componentes, motores y vehículos,

Desde 2018 Audi puso en marcha un programa en la cadena de suministro para identificar, junto a sus proveedores, acciones que permitieran reducir las emisiones de CO2. Sin duda uno de los puntos clave es la producción de baterías, donde se utilizan cada día más materiales secundarios reciclados y plásticos. Se prevé que la aplicación de estas medidas, que ofrecen un potencial medio de reducción de emisiones de 1,2 toneladas por vehículo estará plenamente efectivo desde 2025.

La producción de aluminio secundario permite un ahorro energético de casi el 95%.
La producción de aluminio secundario permite un ahorro energético de casi el 95%.

El aluminio, con el que se fabrican algunos de los coches de Audi es un material que requiere elevadas cantidades de energía para su tratamiento. La marca de los cuatro aros puso en marcha el circuito cerrado del aluminio en las líneas de estampación de las fábricas con el objetivo de reducir las emisiones. En 2019 solo por este concepto se redujo la huella de carbono en 150.000 toneladas. El uso de aluminio secundario ahorra hasta un 95 % de energía en comparación con el aluminio primario. Este aluminio secundario ya se utiliza en la producción de los Audi A3, A4, A5, A6, A7 y A8, y en partes de los e-tron y e-tron Sportback.

Otro aspecto clave es el reciclaje químico de plásticos. Es una tecnología muy innovadora, un proyecto piloto iniciado por Audi en colaboración con el Instituto Tecnológico de Karlsruhe. Este proceso permitirá reciclar mezclas de diferentes tipos de plásticos que se utilizan en ingeniería automotriz por los exigentes requisitos en materia de seguridad calidad y resistencia al calor. Para ello se utiliza el llamado "aceite de pirólisis" que a su vez puede emplearse en la fabricación de componentes plásticos para automóvil

La lucha contra el cambio climático dentro del sector de automoción va mucho más allá de hacer coches más eficientes o vehículos eléctricos. Se trata de hacer que toda la vida útil de un coche, desde el inicio de la producción de sus componentes hasta el reciclado final del mismo sean neutros en emisiones. Audi trabaja en ello, ya tiene dos de sus cinco grandes factorías con el certificado "neutra en emisiones" y las otras tres factorías están ya al 75%. El objetivo es que en 2025 toda la producción de coches sea neutra en emisiones, al menos para la marca Audi. Un importante camino a seguir.

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