PRUEBA CITROEN C4 PICASSO 1.6 HDI

El monovolumen compacto del futuro

Citroën lanzó este verano el nuevo C4 Picasso, un vehículo muy innovador y hasta futurista, de dimensiones más compactas que su antecesor, pero con mayor habitabilidad, más completo

Citroën lanzó este verano el nuevo C4 Picasso, un vehículo muy innovador y hasta futurista, de dimensiones más compactas que su antecesor, pero con mayor habitabilidad, más completo de equipamiento pero al mismo tiempo más ligero y con mecánicas mucho más eficientes, en parte gracias a su menor peso. Es el monovolumen compacto del futuro que ya está en el mercado y del que hemos probado una unidad con el motor Hdi de 115 caballos. Un vehículo muy completo en todos los sentidos.

Citroën es un gran especialista en el segmento de los monovolúmenes compactos. El Xsara Picasso fue un primer ejemplo allá por el año 1999 que llegó para entrar en un nuevo segmento del mercado, el de los monovolúmenes compactos que había creado unos meses antes el Scenic. Y desde el primer momento logró un gran éxito comercial, hasta el punto que cuando llegó su sucesor, el C4 Picasso en 2006, la marca se vio casi obligada a mantener vivo el Xsara Picasso hasta que la imposibilidad de cumplir con las exigentes normativas medioambientales le hizo desaparecer.

El nuevo Citroën C4 Picasso supone una verdadera revolución dentro del segmento de los monovolúmenes compactos porque representa un cambio radical de filosofía. Si antes se buscaban coches más grandes para proporcionar mejor habitabilidad, con el nuevo C4 Picasso se apuesta por lo contrario. Por un coche más pequeño y más ligero, pero mejor de habitabilidad.

Y es que el nuevo Picasso es 40 mm más corto que el anterior pero dispone de una mayor distancia entre ejes, lo que le permite ofrecer un mayor espacio interior gracias a que las ruedas se sitúan en los extremos de la carrocería. Con ello, el coche ofrece más habitabilidad, más espacio para las piernas en las plazas traseras y también una mayor cota de altura en dichas plazas. Mide 4,43 metros de largo, 1,83 de ancho y 1,61 de alto y ofrece un maletero de 537 litros, que puede ampliarse hasta llegar a los 630 litros. Las cifras no pueden ser mejores para un coche que tiene un enfoque de uso muy familiar, en el que los niños siempre serán protagonistas.

Detrás de todas estas mejoras, y de la reducción de peso de casi 140 kilos con respecto al anterior C4 Picasso, está el empleo de la nueva plataforma EMP2 del grupo PSA que se estrena en este modelo pero que también utiliza ya el nuevo Peugeot 308 y que pronto llegará a nuevos modelos del grupo francés.  Esta plataforma permite la reducción de dimensiones y de peso, pero al mismo tiempo es más robusta. Y otra importante ventaja es que esta nueva plataforma permite una reducción de los costes de desarrollo y producción que se pueden estimar en un 15%.

Este C4 Picasso es un coche delicioso que desde el momento de subirse al coche demuestra que es un vehículo del futuro. La gran visibilidad que ofrece a su conductor y a todos sus ocupantes es un detalle muy importante en un coche de uso familiar y con el que se pueden hacer regularmente muchos viajes. Los ocupantes, ya sean grandes o pequeños, podrán  disfrutar de los paisajes de manera mucho más intensa.

La luminosidad que ofrece el interior del C4 Picasso es única. Creo que no hay otro coche del mercado que ofrezca la misma luz en el habitáculo lo que repercute en el confort de todos sus ocupantes. Y es que si la superficie acristalada “de serie” es muy grande, incluyendo el parabrisas panorámico que permite ampliar hacia arriba el cristal delantero, también ofrece como opción un techo panorámico con el que parece que viajamos en un coche sin techo.

El puesto de conducción es también muy innovador, ya que dispone de dos pantallas para proporcionar una información completa a su conductor. Por un lado una pantalla táctil en una posición más baja dentro de la consola central, de 7 pulgadas, con el manejo de los sistemas habituales, navegador, música, climatización bizona, teléfono, ayudas a la conducción, servicios conectados, etcétera.

Pero igualmente tiene una segunda pantalla, esta vez panorámica de 12 pulgadas, que resulta muy llamativa. Va situada en el centro del salpicadero, en su parte superior y en una zona perfectamente visible por el conductor y el acompañante. Además, esta pantalla se puede personalizar con una foto de una zona o un objeto que nos guste o incluso de la propia familia.  

En la zona trasera del habitáculo es donde se aprecian de verdad las virtudes monovolumen de este C4 Picasso. Y es que las tres plazas traseras son de la misma medida, y son reclinables y desplazables longitudinalmente de manera independiente, lo que permite adaptar el espacio del habitáculo y del maletero en función de las necesidades de cada momento. Estas plazas traseras cuentan con su propio sistema de climatización con salidas en los montantes de las puertas.  

La sensación que transmite el interior del C4 Picasso es de una gran calidad percibida. Por un lado el empleo de buenos materiales o el detalle de las dos pantallas y del completo equipamiento, pero sobre todo por el máximo cuidado por el detalle que se ha impuesto desde Citroën en este nuevo modelo. Y es que este C4 Picasso es un coche mimado dentro de la gama de Citroën.  

Hemos querido probar la versión que creo más interesante dentro de la gama, al menos para un tipo de cliente que haga bastantes kilómetros al año, como es el HDI de 115 caballos. En un principio puede parecer una cifra escasa de potencia, pero hay que tener en cuenta que se trata de un coche casi 140 kilos más ligero que el anterior C4 Picasso, lo que hace que sean necesarios menos caballos para moverlo.

Con este motor, el C4 Picasso se mueve con mucha alegría, mucha más de la que permiten las carreteras españolas, cada día con más radares en sus cunetas. Incluso con bastante carga el coche se mueve más que de sobra. A ello contribuye un motor muy agradable de conducir que sube muy bien desde pocas vueltas, pero que en su parte alta es más bien soso. No es un coche en el que se haya buscado deportividad sino que por encima de todo ha primado el enfoque más familiar y los consumos ajustados.

Este no es un coche para vacilar o llamar la atención sino que se trata de un vehículo útil de verdad, pensado para cumplir los objetivos impuestos, sin excesos y para que sus usuarios viajen a gusto y con un precio y unos consumos razonables.

Esta versión de 115 caballos funciona muy bien, con suavidad, pero al mismo tiempo se muestra ágil en sus reacciones. La caja de cambios se maneja con suavidad pero es muy precisa, y gracias a sus seis marchas ofrece unos desarrollos que combinan la suficiente agilidad de marcha con unos consumos muy ajustados. Y es que la cifra homologada para esta versión e-HDI de 115 caballos es de 4,0 litros en el ciclo combinado gracias al empleo del sistema Stop/&Start, de serie en esta versión de 115 caballos.

Con una conducción un poco tranquila, cumpliendo con las normas vigentes pero sin excesos a la hora de pisar el acelerador estaremos en cinco litros e incluso, si somos de verdad muy cuidadosos con el pie derecho, por debajo de esta cifra. Un buen dato para un coche familiar.

Pese a su mayor altura con respecto a un coche normal, este C4 Picasso proporciona una muy buena estabilidad, sin excesivos balanceos de carrocería, lo que siempre repercute en un mayor confort de marcha. Lo que más ha sorprendido, y me ha gustado mucho, es el buen filtrado que proporciona de las irregularidades de la carretera. Y es que su conductor apenas sufre cuando circula por una zona bacheada, porque salvo que sean muy profundos estos baches la propia suspensión absorbe esas irregularidades del asfalto.

El equipamiento del nuevo C4 Picasso es realmente completo y hace de este apartado una de sus virtudes principales. Desde el acabado básico se ofrecen de serie dirección asistida eléctrica, freno de estacionamiento eléctrico, ayuda al arranque en pendiente, airbags de conductor y pasajero, laterales en plazas delanteras y de techo para todas las plazas, regulador y limitador de velocidad programables y parabrisas panorámico, aire acondicionado bizona y la pantalla táctil de 7 pulgadas.

Pero el nuevo C4 Picasso es un coche tecnológicamente muy avanzado y por ello además de todo este equipamiento de serie, proporciona una larga lista de opciones para hacer de nuestro Picasso un coche muy completo. Elementos como el Park Assist, que realiza automáticamente las maniobras, el sistema de regulación activo de la velocidad, el de vigilancia del ángulo muerto o el e-Touch de llamada de emergencia.

El nuevo C4 Picasso con este motor de 115 caballos está disponible desde 21.750 euros con el acabado Atraction y llega hasta los 27.250 euros con el más completo disponible, el Exclusive, que lleva casi todo de serie. Sin duda el C4 Picasso es una alternativa muy interesante dentro del mercado del monovolumen compacto por estar un paso por delante de sus rivales, al menos de momento.

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