¿Cuánto costarán mis Oreo?: las empresas trasladan la inflación a la cesta de la compra
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Inflación en EEUU

¿Cuánto costarán mis Oreo?: las empresas trasladan la inflación a la cesta de la compra

Las empresas ponen a prueba su capacidad para repercutir el aumento de los costes de los suministros a sus clientes

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Las empresas estadounidenses están poniendo a prueba su poder de fijación de precios.

Ante el aumento de los costes de los materiales, el transporte y los trabajadores, están cobrando más por sus productos, desde los cierres metálicos hasta las galletas Oreo, contribuyendo a alimentar unos niveles de inflación que no se habían dado en Estados Unidos en más de una década.

A medida que los clientes aceptan las subidas de precios, algunas grandes empresas esperan subirlos aún más. Otras se muestran más cautelosas y no están seguras de que los consumidores estadounidenses estén dispuestos a absorber incrementos adicionales.

Las decisiones de las empresas contribuirán en gran medida a responder una pregunta que ha dominado en las agendas de empresarios y economistas este año: ¿el aumento reciente de la inflación será transitorio, como predice la Reserva Federal, o persistente, como advierten algunos ejecutivos?

Foto: iStock Opinión

Fastenal Co., un importante distribuidor de suministros industriales como tuercas y tornillos, y Conagra Brands Inc. un conglomerado alimentario, ilustran el baile de precios que se está produciendo entre las mayores empresas estadounidenses. Ambas empresas están trasladando los costes más altos a los clientes. Tienen diferentes opiniones sobre lo que pasará después.

En la primera mitad del año, Fastenal cobró un extra a sus clientes que le ha permitido compensar sus propios costes de producto más elevados. No obstante, la empresa advierte que su capacidad para seguir el ritmo de los costes podría decaer en los próximos meses, en parte porque los contratos con los clientes ponen límites a las subidas de precios.

"En un entorno en el que la inflación sigue aumentando trimestre tras trimestre, nuestra capacidad para forzar subidas de precio se va a enfrentar a ciertos obstáculos", explicó el jefe de finanzas de Fastenal, Holden Lewis. "La inflación en el mercado puede aumentar a un ritmo mucho más metódico y regular de lo que puede hacerlo nuestra capacidad de modificar los precios".

Conagra, que fabrica las verduras congeladas Birds Eye y los aperitivos de carne Slim Jim, entre otros cientos de productos alimenticios, no pudo subir los precios lo suficiente en el último trimestre como para compensar sus propios costes crecientes, incluidos los de los aceites para cocinar, el envasado y el transporte. Espera que los aumentos de precios y otras medidas compensen sus costes a finales de este año, y dijo que podría tener que subir más los precios.

"En general, no se consigue que un cliente acepte un precio justificado por la inflación hasta que esté seguro de que no es transitoria"

"Creemos que los precios de nuestros productos aún tienen margen para aumentar en función de la calidad que ofrecemos", expuso el director ejecutivo Sean Connolly ante los inversores la semana pasada, señalando que los aumentos generalizados en todos los productos de supermercado parecen, por ahora, ayudar a que los consumidores aún estén dispuestos a pagar. "Por lo general, no se consigue que un cliente acepte un precio justificado por la inflación hasta que esté seguro de que no se trata de una inflación transitoria", agregó.

La intensidad con la que las empresas siguen presionando para subir los precios, y el éxito de las mismas, son el núcleo de la actual preocupación por la inflación. Cuanto más éxito tengan las empresas, más tracción ganará la inflación de los precios, manteniéndolos altos y en aumento. Si las subidas de precios se ralentizan, es probable que la inflación disminuya a medida que lo haga la escasez de mano de obra y de suministros y que los efectos económicos de la pandemia retrocedan.

La mayoría de la docena de grandes empresas estadounidenses que ha estudiado 'The Wall Street Journal' han dicho que han subido con éxito algunos precios, pero no están seguras de poder seguir haciéndolo. Por su parte, varias dijeron que tenían planeado subir más los precios o al menos esperaban poder hacerlo.

"No creo que nadie sepa qué va a significar realmente la palabra transitoria", opinó Julien Mininberg, que dirige la empresa de productos de consumo Helen of Troy Ltd.

Foto: (Reuters)

Esta empresa, fabricante del champú Pert y de los pelapatatas OXO, estableció que había subido los precios de forma selectiva, por ejemplo, al introducir nuevos productos a precios más altos. No obstante, dijo que había ralentizado los aumentos de precios en su división de salud y hogar mientras resolvía algunos problemas con las regulaciones pertinentes.

Según lo que explicó Mininberg el 8 de julio en una llamada con sus inversores, dentro de poco "volverán a los clientes para subir el precio". Como muchas otras empresas, Helen of Troy está combinando las subidas de precio con estrategias para enfrentarse a sus propios gastos crecientes.

Según Mininberg, han estado acumulando existencias para la próxima temporada alta, con la idea de adelantarse a nuevos aumentos de costes y utilizando tarifas de envío negociadas con antelación que están por debajo de los precios actuales. La empresa espera absorber entre 55 y 60 millones de dólares de aumentos de costes relacionados con la inflación en el año fiscal que termina en febrero.

El jueves, el gigante europeo de productos de consumo Unilever PLC, que vende los jabones Dove y el té Lipton, anunció que también subiría los precios más allá de un incremento del 1,6% en el segundo trimestre. Sus acciones cayeron ante la noticia de que el aumento de los costes probablemente reduciría los beneficios.

En junio, los funcionarios de la Reserva Federal preveían que esta medida de la inflación se reduciría al 3,4% en el cuarto trimestre

La mayoría de los economistas esperan que la inflación, actualmente la más alta de los últimos 13 años, descienda, pero no se ponen de acuerdo respecto a cuándo ocurrirá o si será suficiente para satisfacer a la Reserva Federal. En junio, el índice de precios al consumo registraba un crecimiento interanual del 5,4%.

El índice de precios del gasto en consumo personal, indicador preferido por el banco central, aumentó un 3,9% en mayo con respecto al año anterior. En junio, los funcionarios de la Reserva Federal preveían que esta medida de la inflación se reduciría al 3,4% en el cuarto trimestre de este año, y al 2,1% a finales del próximo año, cerca del objetivo del 2% de la Reserva Federal.

Los economistas con los que habló este verano 'The Wall Street Journal' también prevén un descenso con respecto a los niveles actuales, pero esperan un nivel de inflación mayor que el que indican las previsiones federales. La mediana de las previsiones indica que esperan una inflación del 2,3% para el cuarto trimestre de 2022, por debajo de la tasa anual del 3,7% del cuarto trimestre de este año, calculado a partir del mismo índice.

Una encuesta realizada entre junio y julio por la Universidad de Michigan reveló que el consumidor medio espera que los precios suban un 4,8% en los próximos 12 meses, lo que supone un récord con respecto a los últimos 12 años.

Foto: Una tienda, en Madrid. (Alejandro Martínez Vélez)

Todo ello apunta a que, durante el próximo año, las perspectivas de inflación serán más altas de lo que lo han sido en mucho tiempo.

Según una encuesta que 451 Research, una unidad de la empresa de datos financieros S&P Global Market Intelligence, realizó a 606 empresas estadounidenses de todos los sectores, el 33% dijo que iba a subir los precios, mientras que solo el 4% dijo que los iba a bajar. Las empresas de venta al por menor y de fabricación fueron las que más aumentaron los precios: un 44% y un 41%, respectivamente.

Chipotle Mexican Grill subió los precios de su menú alrededor de un 4% a principios de este año, además de aumentar el precio de la comida a domicilio el año pasado. El martes, la cadena de burritos dijo que no había notado reacción alguna por parte de los clientes, y cree estar demostrando su poder de fijación de precios con los comensales.

"En realidad lo veo como una fortaleza a largo plazo de la empresa", dijo el director general Brian Niccol. Los costes de flete y aguacate de la propia empresa han subido.

Mondelez ha subido los precios de las Oreo y de otros productos este año, y dijo a los inversores que está estudiando aumentos para 2022

Chipotle aún no ha decidido si subirá más los precios. La empresa pasó a tener un salario medio de 15 dólares por hora el mes pasado, lo que habría afectado a los márgenes del segundo trimestre. Se espera que el aumento de los costes laborales se refleje en los resultados del trimestre actual.

Las empresas alimentarias están subiendo los precios a medida que aumentan los costes de las materias primas, y varias de ellas parecen ser optimistas en cuanto a las posibilidades de incurrir en nuevos aumentos.

El gigante de los aperitivos Mondelez International Inc. ha subido los precios de las galletas Oreo y de otros productos este año, y el mes pasado dijo a los inversores que está estudiando aumentos de precios para 2022 en función de la inflación de los costes de las materias primas esperados. Esto podría traducirse en paquetes más pequeños con el mismo precio, o menos descuentos, dos estrategias que sirven para aumentar el precio medio de venta de la empresa.

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Foto: Reuters.

Varias marcas dijeron que los aumentos de precios previstos no se aplicarán en su totalidad en las tiendas de comestibles hasta el segundo semestre de este año. Según Hormel Foods Corp, una empresa de Austin, Minnesota, la subida de precios de productos como el pavo picado Jennie-O y la mantequilla de cacahuete Skippy no ha cubierto hasta ahora los aumentos de costes a los que se enfrenta la empresa por los cacahuetes, el aceite y los envases de plástico, entre otros insumos. Espera más aumentos de precios a finales de este año.

Jeff Harmening, el director ejecutivo de General Mills Inc., la empresa que produce los preparados para tartas Betty Crocker y los cereales Cheerios, aventuró que el nivel inusualmente elevado de ahorros de los consumidores podría hacer que los estadounidenses fueran menos sensibles de lo habitual a los aumentos de precios. No obstante, añadió que podrían recortar el gasto en alimentos si las empresas suben demasiado los precios. "Los próximos meses serán especialmente críticos", sentenció.

Foto: El símbolo del euro en la sede del Banco Central Europeo, en Fráncfort. (Reuters)

Según la empresa, los aumentos de precios y la reducción de descuentos servirán para compensar menos de la mitad del aumento de sus costes, y los recortes internos y la eficiencia compensarán la mayor parte del resto.

Según Kelsey Roemhildt, portavoz de General Mills, la eficiencia será la clave del plan de la empresa para enfrentarse a la inflación. No obstante, el nivel actual de la inflación es tal que la productividad por sí sola no solucionará todo. "Dado el nivel de inflación que prevemos para el año fiscal, utilizaremos todas las herramientas de nuestro kit de precios, incluidos (...) los aumentos de precios de venta cuando sea necesario", explicó Roemhildt.

Algunos altos cargos del sector financiero han citado una serie de factores que sugieren que la inflación seguirá siendo elevada, con algunas advertencias. Larry Fink, director ejecutivo del gigante de la gestión de activos BlackRock Inc., ha señalado el cambio de dirección que se ha producido en Washington en los últimos años, alejándose de la expansión del comercio mundial y orientándose hacia la creación de empleo nacional, la reconstrucción de la industria estadounidense de manufacturas y diversas cuestiones de seguridad nacional.

Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase & Co., también comentó que es posible que la inflación aumente a medida que incrementan los puestos de trabajo y los salarios, pero añadió que el sólido crecimiento económico podría compensar con creces el impacto.

"Nos enfrentamos a una situación transitoria, y las cosas serán diferentes a finales de año"

Mike Jackson, director ejecutivo de AutoNation Inc., el mayor concesionario de automóviles del país por ventas, atribuyó las presiones inflacionistas en su sector en gran medida al aumento de las prestaciones por desempleo relacionadas con la recuperación tras la pandemia, lo que contribuyó a aumentar los salarios de los empleados, y a un aumento del valor de los vehículos usados en comparación con hace un año, cuando las empresas de alquiler de coches estaban en plena liquidación.

"Estoy completamente de acuerdo con la postura de la Reserva Federal, que considera que se dan unas circunstancias únicas en este momento", declaró Jackson, que ha formado parte del consejo del Banco de la Reserva Federal de Atlanta. "Nos enfrentamos a una situación transitoria, y las cosas serán diferentes a finales de año".

Según Steven Blitz, el economista jefe para Estados Unidos de la empresa de investigación TS Lombard, si las empresas realmente creyeran que los aumentos de precios iban a persistir, empezarían a ampliar sus operaciones, para reflejar la expectativa de que los precios sigan subiendo, y él aún no ha visto que esto haya tenido lugar.

"Están disfrutando de la demanda, de los altos precios que están obteniendo, pero no veo que estén aprovechando sus negocios para duplicar la producción", adujo el Sr. Blitz. Hasta ahora, añadió, "están diciendo que no confían en que la situación actual sea algo permanente".

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Foto: EFE.

Sin embargo, algunos altos cargos sí están viendo una presión sobre los precios a más largo plazo, incluso más allá de los sectores de consumo. Jeff Miller, director ejecutivo de Halliburton Co., la segunda mayor empresa de servicios petroleros del mundo, dijo, durante una llamada acerca de los resultados del segundo trimestre, que la empresa ha sido capaz de trasladar a sus clientes petroleros su propio aumento de costes de mantenimiento, piezas y mano de obra. Predijo un repunte multianual de la actividad en los campos petrolíferos, el primero en siete años, y dijo que los precios de los equipos ya están subiendo en Norteamérica.

Conagra, que ha subido los precios de su línea de carne enlatada Armour Star a medida que han aumentado los costes de las proteínas y el acero, ha observado cómo los consumidores aceptan precios más altos en los supermercados. Según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, los precios de los comestibles subieron un 0,8% en junio con respecto a mayo, frente a un aumento intermensual del 0,4% en los dos periodos anteriores.

Algunos altos cargos sí están viendo una presión sobre los precios a más largo plazo, incluso más allá de los sectores de consumo

"La unión hace la fuerza, podríamos decir", comentó al respecto Connolly, el director ejecutivo. Explicó que creía que los consumidores serían más propensos a aceptar precios más altos si afectan a todo el supermercado. Añadió además que la relativa asequibilidad de los comestibles frente a la comida de los restaurantes también ayuda.

Altos cargos de Conagra dijeron que esperan que las presiones inflacionistas sobre los costes sean las peores en el primer trimestre de la empresa, que finaliza este mes de agosto, tras lo cual se espera que los márgenes de beneficio mejoren a medida que surten efecto los aumentos de precios de sus productos, junto con las mejoras de productividad y otros ahorros de costes, y que la tasa de inflación disminuya. A medida que la inflación persiste, se hace más difícil de gestionar, añadieron.

Fastenal se está apoyando en las habilidades de gestión de precios que perfeccionó en los últimos años al gestionar los aumentos de costes provocados por los aranceles. La empresa se dio cuenta de que tenía que abordar los cambios de precios con más tacto, en parte porque los clientes eran reacios a absorber aumentos significativos. Lewis, el director financiero, explicó que Fastenal utiliza datos para mostrar cómo se abastece de productos específicos y por qué los precios están cambiando para guiarse a la hora de alterar los precios. Como resultado, los clientes son más propensos a aceptar aumentos de precios específicos.

"El coste de los bienes tiene muchos, muchos componentes, y no todos se han visto afectados por la inflación", explicó Lewis

Aunque Fastenal gasta más en metal, transporte y combustible, sus incrementos de precios han sido menores, porque esos insumos constituyen solo una parte de sus gastos de producción.

"El coste de los bienes tiene muchos, muchos componentes, y no todos se han visto afectados por la inflación", explicó Lewis. La demanda de los productos de la empresa sigue siendo fuerte, y el jefe de finanzas no ve signos de que la inflación vaya a disminuir en este momento, aunque admite tener una habilidad limitada para determinar cómo avanzará la situación. Muchos de los clientes de Fastenal tienen contratos, algunos de los cuales limitan la capacidad de la empresa para subir los precios, y es difícil ajustar constantemente los precios a los clientes que no tienen contrato. "Si subimos los precios de los cierres de metal en junio, puede ser difícil volver a subirlos en julio", explicó.

"Creemos que podremos compensar esa inflación (de costes)", expuso. "Pero el ritmo y el momento en que lo hagamos dependerá en gran medida de cómo evolucione el mercado en cuanto a la inflación y los precios y ese tipo de factores. Es un entorno bastante dinámico".

-Annie Gasparro, Collin Eaton, Heather Haddon, Nora Naughton y Jesse Newman contribuyeron a este artículo.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

Las empresas estadounidenses están poniendo a prueba su poder de fijación de precios.

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