Captura de carbono: la tecnología clave para cumplir los objetivos verdes de las empresas
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Captura de carbono: la tecnología clave para cumplir los objetivos verdes de las empresas

Algunas técnicas de eliminación del dióxido de carbono en las que confían las empresas para mejorar su impacto medioambiental son más arriesgadas que otras

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Foto: EC.

Los planes de muchas empresas para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero dependen en gran medida de tecnologías para capturar carbono. Algunas entrañan más riesgo que otras. Cerca de 1.400 empresas han prometido reducir sus emisiones netas de dióxido de carbono a cero en las próximas décadas. Las llamadas compensaciones de carbono, en las que se elimina el gas de la atmósfera, son cruciales en muchos de estos planes. Una última noticia casi diaria: el gigante francés Total dijo este martes que plantaría un bosque de 40.000 hectáreas en la República Democrática del Congo para compensar 10 millones de toneladas de CO2 durante 20 años.

Plantar árboles es una elección popular. Los bosques absorben CO2 de la atmósfera y la certificación está consolidada. Pero hay inconvenientes. El gas se libera si se talan o queman. El terreno también es un recurso limitado, lo que hace que muchos objetivos sean impracticables. Greenpeace ha calculado que los objetivos de reforestación de solo dos empresas —el gigante italiano de gas y petróleo Eni y el propietario de British Airways IAG— utilizarían cerca del 12% del suelo disponible para nuevos bosques en todo el mundo para 2050.

Otra técnica extendida es la captura y almacenamiento de carbono (CAC), donde el CO2 se retira de chimeneas de fábricas y se inyecta en el subsuelo o se almacena en estado sólido. El método lleva existiendo décadas, pero no se había generalizado hasta hace poco. La economía no ayudaba, en parte porque el precio del carbono en Europa y el crédito fiscal de captura de carbono que se pagaba en EEUU eran demasiado bajos.

Foto: (EFE)

Eso está cambiando a medida que las emisiones se vuelven más caras y los costes se reducen con un mejor diseño de plantas y métodos de construcción y captura. La CAC será útil a la hora de producir un hidrógeno más limpio y en industrias con una difícil transición ecológica como la siderúrgica y la cementera. Se están construyendo instalaciones nuevas y más grandes en centros de emisiones como el puerto de Rotterdam, lo que reduce costes y aumenta la utilización.

La economía del proyecto depende de la cantidad y la pureza del CO2 y la distancia a la reserva de carbono, pero es ‘altamente probable’ que una instalación pueda salir rentable a precios de alrededor de 100 dólares la tonelada de carbono, según Syrie Crouch, vicepresidenta de CAC en Shell. La CAC puede ofrecer una nueva vida a las reservas vacías de gas y petróleo como sumideros de carbono, proteger a los grandes emisores frente a unos precios crecientes del carbono e incluso proporcionar una fuente de ingresos sostenible para los proveedores de tecnología.

La agricultura genera cerca de una quinta parte de las emisiones de CO2 en todo el mundo

Un método menos probado y más caro es capturar CO2 directamente del aire. Se espera que los costes bajen con proyectos más grandes y una mejor tecnología. Requiere mucho menos suelo que otros métodos de compensación, pero tiene un alto consumo energético. A la larga podría ser rentable, pero por ahora sigue siendo una forma poco probable de que las empresas compensen emisiones significativas.

La agricultura genera cerca de una quinta parte de las emisiones de CO2 en todo el mundo, pero también puede ayudar a capturarlo con técnicas agrícolas regenerativas, incluidas la reducción del laboreo, plantar cultivos de cobertura y pastoreo cíclico del ganado. Tales métodos también pueden reducir el gasto en combustible y productos químicos de los agricultores e incluso proporcionar ingresos adicionales por la venta de créditos de compensación.

Foto: Ignacio Morales, consejero delegado de Vía Célere

Los mercados de bonos de carbono agrícolas son avances recientes, pero los métodos agrícolas están consolidados. Muchos esperan un impulso del presidente Biden. La agricultura regenerativa en EEUU podría capturar 250 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año —cerca del 5% de las emisiones domésticas en 2019—, calcula la Academia Nacional de Ciencias de EEUU.

Hay industrias que pueden cambiarse rápidamente a la energía renovable, pero otras tardarán décadas en ser neutras en emisiones. A medida que los precios del carbono aumentan y las regulaciones de emisiones se endurecen, los inversores tendrán que prestar incluso más atención a la forma en que las empresas consiguen sus anunciadas promesas de cero emisiones.

Los planes de muchas empresas para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero dependen en gran medida de tecnologías para capturar carbono. Algunas entrañan más riesgo que otras. Cerca de 1.400 empresas han prometido reducir sus emisiones netas de dióxido de carbono a cero en las próximas décadas. Las llamadas compensaciones de carbono, en las que se elimina el gas de la atmósfera, son cruciales en muchos de estos planes. Una última noticia casi diaria: el gigante francés Total dijo este martes que plantaría un bosque de 40.000 hectáreas en la República Democrática del Congo para compensar 10 millones de toneladas de CO2 durante 20 años.

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