EL ÍNDICE VUELVE A ASPIRAR A COTAS HISTÓRICAS

Presente y pasado del Nasdaq en máximos históricos: ¿hay riesgo de una burbuja 2.0?

Apenas un 4%. Ese es el margen que separa al Nasdaq de volver a terreno de máximos históricos, una cota que alcanzó hace 15 años en plena fiebre de las 'puntocom'

Foto: Presente y pasado del Nasdaq en máximos históricos: ¿hay riesgo de una burbuja 2.0?

Apenas un 4%. Ese es el margen que separa al Nasdaq, el principal índice de compañías tecnológicas, de volver a pisar terreno de máximos históricos. Casi quince años han pasado desde que el índice marcó en marzo del año 2000 los 4.397 puntos en que se sitúa esta cota de fatídico recuerdo para los inversores. Década y media después todavía se rememora el momento en que las llamadas puntocom se vinieron abajo, escenificando el pinchazo de una de las últimas burbujas de los mercados y un estigma que, todavía hoy, sigue persiguiendo a las compañías tecnológicas. Ahora el entorno es bien distinto, la evolución y la penetración de Internet es evidente y los principales inquilinos de Silicon Valley presentan notables diferencias respecto a aquellas firmas que por aquel entonces se preguntaban cómo sortear el 'Efecto 2000'.

Microsoft, eBay, Intel, Cisco, Apple, Yahoo... Son algunos nombres sobradamente conocidos que han navegado por el parqué en los últimos 15 años. Santo y seña de las empresas tecnológicas y referencias del sector. Estas empresas pasaron su particular crisis puntocom y muchas de ellas se han visto obligadas a reinventarse en los últimos años para poder justificar sus valoraciones y defender su negocio en un entorno cada vez más competitivo. Para situar las similitudes y diferencias del Nasdaq de hoy y el de antaño conviene empezar por entender cuál era la situación en cada momento.

¿Qué pasó entonces?

A finales de los años 90 y principios los 2000, se gestó lo que se conoce como la burbuja de las puntocom. En esos años, empresas como Apple o Yahoo comenzaron a hacerse un nombre en la economía mundial, ejerciendo de espejo en el que muchas pequeñas compañías que iban naciendo querían mirarse. 

El próximo mes de marzo se cumplirán quince años de los máximos históricos del Nasdaq

Así, poco a poco fueron apareciendo más firmas que ofrecían servicios relacionados con Internet que, a su vez, salían a bolsa para captar un capital ávido de subirse a esta 'ola' de dinero. Uno de los ejemplos más claros de este boom es Yahoo. La compañía fue fundada en 1994 y en el año 1996 ya estaba cotizando en el mercado. En el año 2000 alcanzó su máximo histórico al ascender a 118,7 dólares. 

Por su parte, eBay también nació al calor de esta burbuja, en 1995. En el año 1999 debutaba en bolsa y en el 2000 tocaba su hasta entonces precio más elevado, 58,8 dólares. Un precio que este año ha dejado atrás, pues en marzo de 2014 llegó a estar en 59,3 dólares.

Todo esto llevó al Nasdaq hasta sus máximos históricos en marzo del año 2000, al superar los 5.000 puntos. Los analistas suelen coincidir a la hora de señalar los síntomas que propiciaron el estallido de aquella burbuja, que se tradujo en una caída del índice del 80% en un año. "Las empresas se dieron cuenta de que estampando en su nombre la palabra technologies, cyber o dot-com (puntocom) entraban mejor por los ojos de los inversores. Era una moda y llegó un momento en el que el negocio que había detrás de estas firmas pasaba a un segundo plano", aseveran los expertos.

¿Qué pasa ahora?

Con estos antecedentes, ¿se puede hablar de una segunda burbuja tecnológica en el mercado? Bien es cierto que el sector es uno de los más punteros del curso aún vigente, algo que ha llevado al Nasdaq a cotizar en el entorno de los 4.250 puntos en los que cerró este viernes, todo ello enmarcado en la acentuada trayectoria alcista que ha definido a los mercados estadounidenses.

En los últimos años, una nueva hornada de empresas tecnológicas ha saltado al parqué para hacer las delicias de los inversores, que ven en ellas las nuevas 'minas de oro' del mercado: las empresas cuyo negocio se origina estrictamente en Internet, con las redes sociales como máximo exponente. La nueva referencia es Facebook; también TwitterLinkedIn o Alibaba. Los expertos aseguran que hablar de estas compañías es hacer referencia al control de los cánones publicitarios del futuro. Si bien es cierto que una de las dudas fundamentales ha sido la capacidad de monetizar el negocio, nadie duda del potencial multidisciplinar que tienen todas estas compañías.

"Google es un buscador en esencia, pero es el banco del futuro, y el gestor de aplicaciones que apuntan a negocios tan dispares como el sector del taxi o el de los comercios minoristas en red. Alibaba sólo acaba de empezar a potenciar su negocio internacional, Facebook trabaja en líneas maestras para desarrollar nuevos sistemas de comunicación en el futuro... Ahora hay un negocio mucho más tangible que el que había hace quince años y las valoraciones están más ajustadas a la realidad del sector", aseguran los analistas especializados en el sector de Citigroup.

Los expertos defienden que hoy las valoraciones de las grandes tecnológicas están más justificadas que hace quince años con un negocio más tangible

Desde Santander Asset Management no dudan al señalar que en estos momentos no hay burbuja. "El Nasdaq cotiza ahora a un per (número de veces que el beneficio está recogido en el precio de la acción) de 23 veces frente a las 102 veces del 2000. A pesar de que las acciones tecnológicas cotizan con una prima respecto al S&P, ésta podría justificarse en el apetito de los inversores por aumentar su exposición de cara a un crecimiento futuro de estas compañías en un entorno de crecimiento mundial estancado", afirma Louay Mikdashi, jefe de estrategia global de la gestora. Estos expertos también advierten que estas empresas de alta tecnología generan un elevado porcentaje de sus ingresos en los mercados globales y la fortaleza del dólar podría penalizarlos más que a otros sectores que están más enfocados en el mercado nacional.

Desde BNY Mellon, el gestor de Newton, Paul Markham, también destaca que "la gran diferencia entre el sector tecnológico de hoy y el de hace quince años es la rentabilidad. Mientras el uso de la tecnología ha vuelto a ser parte de nuestras vidas diarias, las grandes empresas del sector han empezado a generar billones de dólares de efectivo. No creemos que surja burbuja en el sector tecnológico. Al contrario, nos parece que es más razonable que nunca invertir en un sector que crece más que el PIB, que es rentable y propone dividendos tentadores en buena parte de los casos".

La eterna sombra de la burbuja

A pesar de que el estallido de la burbuja tecnológica cada vez queda más lejos, los apelativos a síntomas de sobrevaloración en las tecnológicas vuelven a aflorar cada vez que el mercado sufre sus particulares turbulencias. No obstante, sigue habiendo una corriente de analistas que considera que, en los últimos años, se ha alumbrado a varias compañías cuyo modelo de negocio está en discusión. Algunas de las más controvertidas a ojos de los expertos e inversores son Zynga (desarrollador de juegos como FarmVille), Groupon, King Digital (creador de juegos como Candy Crash) o, en sus inicios, la propia Facebook. 

Las dudas sobre cómo rentabilizar el negocio en pleno auge de los dispositivos móviles siguen latente. En muchos casos el plan de negocio sigue suponiendo un acto de fe con promesas a futuro. En Schroders, el gestor de renta variable global, James Gautrey, no pone la mano en el fuego a la hora de asegurar que no puede volver a brotar una burbuja en el Nasdaq. "La mayor diferencia respecto a hace década y media es que hoy apenas hay un puñado de compañías con múltiplos muy elevados. Esa burbuja fue producto de un mundo hambriendo de crecimiento que superó cualquier tolerancia razonable al riesgo. No se puede decir que hoy no haya riesgos, pero la valoración es muy razonable y está respaldada por fundamentales sólidos", añaden estas fuentes.

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