su CEO ya se ha defendido

Un fondo bajista acusa de fraude al Tesla de los camiones y hunde la acción un 19%

Nikola, la última sensación de Wall Street y aspirante a imitar el rumbo de la creación de Elon Musk, podría haber engañado a los inversores sobre el desarrollo de sus vehículos

Foto: Un camión de Nikola, en una presentación en Turín. (Reuters)
Un camión de Nikola, en una presentación en Turín. (Reuters)

La última gran sensación de Wall Street podría ser un enorme fraude. Nikola, el fabricante de camiones propulsados por hidrógeno y a base de baterías, ha sido acusada de engañar a los inversores y de falsear hasta los vídeos en los que presentaba sus vehículos.

Valorada en 18.000 millones de dólares —llegó a superar los 23.000 millones de capitalización, por encima de Ford—, Nikola debutó en bolsa el pasado 4 de junio, desatando el apetito de unos inversores que veían en ella una suerte de redención por no haber podido coger a tiempo el cohete en el que se ha convertido Tesla. Solo así se puede explicar que una empresa sin facturación y sin haber fabricado nada alcanzase esos niveles de valoración.

Apenas cuatro meses después de su debut en Wall Street, Nikola ya tiene un escándalo del que defenderse. Y lo va a tener que hacer con pruebas contundentes que desmientan el arsenal de evidencias que ha planteado Hindenburg Research, una firma de inversión especializada en el análisis forense de compañías.

Todo empezó el pasado 10 de septiembre, cuando Hindenburg publicó en la web un detallado estudio en el que acusaba a la empresa y su CEO, Trevor Milton, de construir "un intrincado fraude de decenas de mentiras", afirmando que "nunca habíamos visto este nivel de engaño en una cotizada, sobre todo en una de este tamaño".

Como principal argumento tenían un vídeo de apenas 30 segundos publicado en enero de 2018 en el que Nikola mostraba uno de sus camiones recorriendo una carretera a gran velocidad. Según apuntan desde Hindenburg, el camión no llegó ni a arrancar. Nikola llevó hasta el escenario del rodaje una grúa y con ella subió el vehículo a una colina, dejándolo caer y aprovechando la inercia.

El fabricante reconoce que es verdad, pero se defiende afirmando que "nunca dijimos que el camión tuviera su propia propulsión. En el vídeo se usaba la expresión 'en movimiento' pero nunca 'bajo su propia propulsión'". Lo cierto es que el contenido subido a su canal de YouTube se titula 'Nikola One Electric Semi Truck en Movimiento', pero el engaño es evidente.

El vídeo se grabó en una carretera al sur de la localidad de Grantsville, en el estado de Utah, en una parte de la vía de algo más de tres kilómetros que tiene un desnivel sostenido del 3%, suficiente para que el camión rodara por su propia inercia. De hecho, Hindenburg ha hecho una prueba con un SUV, que recorrió 3,2 kilómetros y alcanzó una velocidad de 90 kilómetros por hora.

Nikola explica en un comunicado publicado este lunes que en ese momento, cuando todavía no habían salido a bolsa, todos los inversores eran conscientes de las características técnicas del camión y califican las pruebas de Hindenburg como "irrelevantes, excepto por el hecho de que los cortos lo usan como argumento principal".

En cualquier caso, Milton sabe que la SEC, el regulador de los mercados en EEUU, pueden llamar pronto a su puerta. De momento ya se ha puesto en manos del bufete Kirkland & Ellis y ha borrado todos los mensajes de su cuenta personal de Twitter desde el pasado 4 de junio, precisamente la fecha en la que debutó en el parqué.

Más mentiras

Aunque este sea el argumento principal, Hindenburg no se queda ahí. Acusa a Milton de mentir en decenas de asuntos que parecen incluso evitables por su mínima importancia, así como de realizar ciertos movimientos que podrían ir en contra del interés de los inversores, como por ejemplo el nombramiento de un director de producción de hidrógeno en cuyo currículum solo aparecían trabajos de asfaltado de carreteras. El mérito de este ejecutivo era ser el hermano del propio Milton.

En una de sus comparecencias el CEO de Nikola aseguraba que su cuartel general de Arizona, sede también de su planta de producción, es capaz de generar 3,5 MW gracias a los paneles solares instalados en el techo. Tal y como explican desde Hindenburg, las fotos aéreas muestras que esas placas no existen.

Vista aérea de la sede de Nikola en enero de 2020. (Hindenburg)
Vista aérea de la sede de Nikola en enero de 2020. (Hindenburg)

Por si fuera poco, los expertos de la firma de análisis señalan que los principales accionistas ya se han dado cuenta de que es momento de recoger sus inversiones y buscar pastos más verdes. Así, Worthington, una empresa metalúrgica, se deshizo de un paquete de acciones por valor de 237 millones de dólares en julio y de otro de 250 millones en agosto. "Creemos que se han dado cuenta de que tipo de empresa es Nikola y esperamos que el impulso que ha dado a las acciones el acuerdo con General Motors provoque que inversores clave busquen salir del capital", explican.

Por si fuera poco, señalan que Milton lleva tiempo protegiendo su cartera por lo que pudiera pasar. Le acusan de vender 70 millones en acciones durante la salida a bolsa y de rebajar el tiempo en el que no puede vender títulos, un mecanismo habitual en este tipo de operaciones, de un año a apenas seis meses. "Se ha asegurado 20 millones de dólares en los dos próximos años y ha extraído cientos de millones de dólares de Nikola antes de cumplir promesa alguna", dice el informe.

Golpe bursátil

Las acusaciones provocaron que los títulos de Nikola cerraran la sesión del pasado viernes con un desplome del 14,4%, unas caídas que se han prolongado en el arranque de este lunes, con rojos en el entorno del 4,5%. En las tres últimas jornadas bursátiles completas el valor ha perdido un 41%.

De esta forma se han borrado totalmente los avances del pasado martes, cuando las acciones repuntaban un 40% tras el anuncio de un acuerdo con General Motors, que se quedaba con un 11% de participación en el capital a cambio de 2.000 millones de dólares. Además, el pacto permitía a Nikola aprovecharse de la tecnología del gigante automovilístico para producir su camioneta eléctrica.

La publicación del informe de Hindenburg llegó justo después del anuncio de esa inversión multimillonaria y del subidón bursátil, de ahí que Milton haya acusado a la firma de análisis de beneficiar a los bajistas hundiendo la cotización.

Esta por ver si la SEC toma finalmente cartas en el asunto, pero lo cierto es que Nikola no tiene un presente muy prometedor. Todavía no han fabricado nada, no tienen ingresos, mantienen una pugna judicial con Tesla por unas patentes y, ahora, les ha caído una acusación de fraude. Nadie dijo que ser la nueva Tesla iba a ser fácil.

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