Optimismo en el comercio 'online'

Zalando y Asos ganan el pulso bursátil a Inditex tras el golpe del coronavirus

Las plataformas de moda 'online' acumulan revalorizaciones superiores al 120% desde los mínimos de marzo, frente al 10% que recupera el grupo español

Foto: Fachada de la tienda de Zara en la Gran Vía de Madrid. (EFE)
Fachada de la tienda de Zara en la Gran Vía de Madrid. (EFE)
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En un mundo que sigue lidiando con las secuelas de una crisis histórica, es lógico que cualquier negocio que se declare capaz de salir indemne merece el reconocimiento del mercado. Zalando no se conformó con un mensaje de ese tipo, sino que se atrevió a augurar este jueves que sus resultados mejorarán significativamente este año, uniéndose al selecto grupo de compañías ganadoras estructurales de la pandemia.

Los analistas no dudaron en calificar de estelares las nuevas previsiones del grupo germano y los inversores se las premiaron con un avance de sus acciones del 2,13% (por momentos, llegó a sumar más de un 6%), que la deja al filo de sus máximos históricos.

La plataforma 'online' de moda ha encontrado en la crisis del coronavirus la ocasión ideal para consolidar su modelo de negocio, atrayendo nuevos clientes (más de tres millones solo en el segundo trimestre de 2020) y poniendo en valor su propuesta como alternativa europea a Amazon, lo que le ha servido para ver crecer el valor de sus acciones cerca de un 124% en los cuatro meses transcurridos desde que registró sus mínimos del año, el pasado 23 de marzo.

Este espectacular rendimiento llama aún más la atención si se compara con el del actual gigante del 'retail' en Europa, Inditex, que ha obtenido en el mismo periodo unos resultados mucho más modestos, de apenas el 9,5%.

Inditex viene lidiando desde hace años con el progresivo auge del comercio 'online', que ha sido tradicionalmente interpretado como una amenaza, por la potencial entrada de nuevos competidores (con Amazon como principal referente) y el presumible efecto arrastre sobre los márgenes del negocio. Estas cuestiones han estado recurrentemente presentes en la visión del mercado sobre el grupo que dirige Pablo Isla, siendo claves en el descalabro próximo al 40% que encajaron sus acciones entre mediados de 2017 e inicios de 2019.

Frente a esas preocupaciones, no obstante, la matriz de Zara ha exhibido una reconocida capacidad de crecimiento rentable, basada en un modelo de gestión integrado de su red de tiendas y de sus canales 'online' y apoyada en un despliegue tecnológico único, que han llevado recurrentemente a muchos analistas a calificarla como una de las más probables vencedoras de la transformación del negocio de la moda minorista.

Evolución comparada en bolsa de Inditex, Asos, Zalando y H&M.
Evolución comparada en bolsa de Inditex, Asos, Zalando y H&M.

Sin embargo, las consecuencias de la crisis del coronavirus, que han obligado al grupo a mantener cerrado por algún tiempo hasta un 88% de sus tiendas, ponen a prueba antes de tiempo la capacidad de inditex para operar en un entorno prioritariamente digital. Y aunque el grupo publicó en su última presentación de resultados un incremento del 50% de sus ventas 'online', que llegaron a alcanzar el 95% en abril, nada de esto ha evitado que en el primer trimestre de 2020 (que en su caso abarca de febrero a abril) Inditex registrara sus primeras pérdidas como compañía cotizada ni que los expertos proyecten un descenso de su ebitda en el ejercicio actual de hasta el 34%, que no se recuperará hasta, al menos, 2023.

Resulta obvio que el escenario propiciado por la pandemia ha sido especialmente ventajoso para los grupos de moda 'online' puros, ya que, al contrario que Inditex o H&M, no han tenido que asumir el impacto en sus cuentas de los costes de una estructura de tiendas físicas, que ha permanecido en gran medida inutillizada por las restricciones impuestas al comercio en tienda por los distintos gobiernos mundiales.

Pero si las limitaciones que aún generan las reglas de distanciamiento físico y los temores a los rebrotes de la enfermedad están llamadas a mantener restringida por un tiempo prolongado la afluencia de clientes a las tiendas físicas, son muchos los expertos que sospechan que el traslado forzoso de muchos de estos clientes a los canales 'online', a causa de la situación, no hará sino acelerar una tendencia a largo plazo, ya perceptible mucho antes de la pandemia, por la que las ventas 'online' seguirán ganando relevancia frente al comercio tradicional.

En el último mes, los analistas han seguido recortando las estimaciones de ebitda de Inditex para este año y los dos próximos en torno a un 1%

En Inditex, no ignoran esta situación. La compañía viene trabajando desde hace años en una nueva estrategia, basada en la racionalización de su red de tiendas, con el cierre de algunos enclaves secundarios mientras potencia las ubicaciones prémium, con establecimientos más grandes y preparados para el modelo de gestión integrada 'online-offline'. Y en su última presentación de resultados, el pasado 10 de junio, anunció la intención de acelerar este proceso, mediante la absorción de hasta 1.200 tiendas y la inversión de unos 2.700 millones de euros en la adecuación de sus locales y el impulso de sus canales 'online', con el fin de que estos lleguen a canalizar hasta el 25% de las ventas en 2022, frente al 14% actual.

Entre los analistas, existe la percepción de que estos pasos van en la dirección correcta para lidiar con los retos del futuro, pero no se espera que entreguen resultados a corto plazo. Y de hecho, en el último mes, el mercado ha seguido rebajando sus expectativas de ebitda para Inditex en el ejercicio presente y los dos próximos, en torno al 1%.

Esta situación contrasta con la de Zalando, para la que los pronósticos se han elevado en el último mes un 23% para el ejercicio actual y más de un 10% para los dos siguientes. De este modo, el mercado asume que el fabricante alemán alcanzará al cierre de 2022 un ebitda superior a los 700 millones de euros, un 114% por encima de los niveles de 2019.

Y un proceso similar puede apreciarse en torno a su competidora británica Asos, que ha visto dispararse sus acciones cerca de un 220% desde los mínimos de marzo, entre pronósticos de que su ebitda se multiplicará por 2,5 veces entre 2019 y 2023. Si en 2019 los ingresos conjuntos de ambas firmas supusieron un tercio de las ventas de Inditex, se espera que en 2023 alcancen ya cerca del 60%.

Ni Zalando ni Asos son estrictamente competidores de Inditex, sino que se estructuran principalmente como plataformas comerciales 'online' a través de las que pueden distribuirse distintas marcas. Y, de hecho, el fabricante español de textil ha comercializado puntualmente alguna de sus marcas en estas plataformas, del mismo modo que hace con Alibaba en China. Pero el éxito de este tipo de compañías las convierte, en el mejor de los casos, en intermediarias imprescindibles, con un efecto perjudicial para la rentabilidad del negocio.

Lo que parece evidente es que, con estos desafíos por delante, cada vez más analistas se muestran reacios a seguir concediendo a Inditex la prima de valoración con la que tradicionalmente se ha reflejado en el mercado su liderazgo en el sector. De hecho, el grupo español cotiza hoy a un PER estimado para el próximo año similar al de H&M, al que ha aventajado recurrentemente durante la última década.

En todo caso, la visión en el mercado del grupo fundado por Amancio Ortega sigue siendo positiva, a juzgar por las recomendaciones recopiladas por Bloomberg. Casi un 60% de las firmas que la cubren aconsejan comprar sus acciones, frente a poco más de un 6% que aconseja la venta. El precio objetivo medio, de 26,94 euros, representa un potencial del 17% frente a sus niveles actuales.

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