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La laguna artificial de San Blas que se convirtió en joya medioambiental y ahora corre peligro
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La laguna artificial de San Blas que se convirtió en joya medioambiental y ahora corre peligro

La actividad de una empresa minera amenaza la biodiversidad de las Lagunas de Ambroz. La Comunidad descarta la protección del paraje

Foto: Lagunas de Ambroz de San Blas-Canillejas.
Lagunas de Ambroz de San Blas-Canillejas.

El acceso a las Lagunas de Ambroz, en el Distrito de San Blas-Canillejas, dista mucho de la imagen que se supone debería tener un entorno que los expertos definen como "maravilla de la biodiversidad”. Por el camino de Ambroz, polvoriento y atestado de camiones que transportan contenedores a una empresa de la zona, hay que sortear unos bloques de hormigón para acceder a una rampa de tierra que desemboca en una valla. Esta perimetra el descomunal socavón que ocupa la lámina de agua y donde se acumulan basuras y restos de vertidos ilegales. Un cartel advierte: "Atención. Zona Minera. Riesgo de ahogamiento". Desde este punto, otro camino circunda esa valla que, sin querer, protege un espacio que la Comunidad descarta, de momento, preservar. La empresa minera Tolsa ha pedido reactivar su actividad en la laguna grande, mientras las asociaciones proteccionistas denuncian el impacto en la zona y el abandono.

Foto: Vista de La Pedriza desde Manzanares El Real. (EFE/J.C. Fraile Esteve)

El Gobierno autonómico, según han confirmado a El Confidencial fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, no considera relevante la riqueza biológica de las Lagunas de Ambroz y “por ser de carácter artificial” no serán incluidas en el ‘Catálogo de embalses y zonas húmedas’ de la región. Y aunque confirman la petición de la empresa también apuntan a que "aún no se ha tomado una decisión administrativa”, porque se siguen realizando los estudios necesarios que competen a las consejerías de Medio Ambiente y Hacienda. En medio del proceso burocrático, Tolsa sigue removiendo tierras en torno a las lagunas y pone en peligro las zonas de nidificación de, por ejemplo, el abejaruco europeo, especie incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial de España, según denuncia Ecologistas en Acción.

placeholder Abejaruco europeo. (Miguel Ángel García)
Abejaruco europeo. (Miguel Ángel García)

Fuera del perímetro vallado, las leyes humanas. Dentro, las de la naturaleza. “Estamos en lo que podría denominarse como ‘La Casa de Campo del Sur’, un espacio natural que no sobra en Madrid, porque se trata de la zona con mayor biodiversidad de la capital”. Miguel Ángel García de la Concha Crespo, coordinador del ‘Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz y su entorno’, enumera: “Hasta la fecha, tenemos catalogadas cerca de 1.100 especies de invertebrados, como el Saga pedo, en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid. Hay casi 500 especies vegetales, medio centenar de hongos y 146 especies de aves, además de anfibios, reptiles y varias especies de mamíferos, entre los que destaca el mayor de nuestros murciélagos, el nóctulo gigante”.

¿Cómo surgió?

“Las Lagunas de Ambroz tienen su origen en una mina de sepiolita a cielo abierto. Con el paso del tiempo, después del cierre de la actividad minera, el agua ha inundado los huecos dejados por la extracción del mineral”, explica García de la Concha. Y donde hay agua, acaba habiendo vida. La laguna grande del humedal “tiene una superficie superior a las ocho hectáreas, es decir, el equivalente a más de ocho campos de fútbol, lo que la convierte en la mayor laguna de la ciudad de Madrid”.

placeholder Saga pedo. (Sara Navarro)
Saga pedo. (Sara Navarro)

Desde la Sociedad Española de Ornitología (Seo BirdLife), Alberto Remacha Medina, técnico del Área Social, pide a la Comunidad de Madrid “que preserve estas lagunas, incluyéndolas en el catálogo de humedales protegidos de la región, porque, sin contar el Embalse de El Pardo, las Lagunas de Ambroz son el mayor humedal de la capital. Debemos sentirnos orgullosos de tener esta joya natural dentro de nuestra ciudad”. Así también lo creen todos los grupos políticos de la ciudad, que en marzo de 2021 votaron, por unanimidad, proteger el paraje. En la Asamblea también se presentó una Proposición no de ley (PLN) con el mismo objetivo, pero con resultado diferente. En noviembre de 2021, la Cámara rechazó la iniciativa con los votos en contra de PP y la abstención de Vox.

De las 146 especies de aves registradas en el humedal, 23 están amenazadas

De las 146 especies de aves registradas en el humedal, Remacha Medina explica a El Confidencial que “23 están catalogadas como amenazadas, según el Libro Rojo de las Aves de España. Destaca la presencia de una gran colonia de avión común (con 240 parejas), del abejaruco europeo y de aves rapaces como el búho real. La riqueza ornitológica de las Lagunas de Ambroz supera a otras zonas verdes como el Parque Juan Carlos I, El Retiro o el propio Madrid Río”.

El largo viaje del nóctulo gigante

Delimitadas por la M40, la Radial 3 y las vías ferroviarias de la estación de Mercancías de Vicálvaro, frente al barrio de Las Rosas, las Lagunas de Ambroz aún guardan una sorpresa más. La Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU) ha censado, como explica Elena Tena “hasta cinco especies diferentes de murciélagos, dos de ellas muy singulares: el murciélago rabudo y el nóctulo gigante. Sorprende la presencia del nóctulo gigante, considerado como ‘vulnerable’ en el Catálogo Nacional de Especies Protegidas”.

placeholder Murciélago de Cabrera. (Elena Tena)
Murciélago de Cabrera. (Elena Tena)

Los estudios realizados por SECEMU han confirmado que la cantidad y diversidad de murciélagos que se pueden encontrar en las ciudades está directamente relacionada con los puntos de agua urbanos, como los parques. “Por tanto -cuenta Tena-, las Lagunas de Ambroz, el humedal más grande de la capital, tienen un papel clave”. “El nóctulo gigante es la especie más rara que hemos registrado en el humedal, ya que por ser de carácter forestal tiene sus refugios en bosques con árboles de gran porte y frondosos”, ausentes en la zona. Esta especie “puede desplazarse hasta 100 kilómetros en una sola noche para buscar alimento e hidratación. Por tanto, al registrar al nóctulo gigante en las Lagunas de Ambroz, entendemos que viene de otras zonas y por eso consideramos vitales estas aguas para la preservación de los murciélagos” de Madrid.

“No entendemos nada”

Con esta biodiversidad (excepcional con especies como el abejaruco común, el Saga pedo o el nóctulo gigante), con la existencia de otros humedales artificiales en la Comunidad de Madrid, como el Mar de Ontígola, y con el acuerdo de todas las formaciones políticas del Ayuntamiento, las asociaciones proteccionistas no se explican la postura del Gobierno regional. “No entendemos nada, porque mientras que el Ayuntamiento de Madrid vota de forma unánime la protección y conservación de este entorno, el PP en la Comunidad vota en contra de una propuesta casi calcada a la municipal. Abrir la actividad minera sería un desastre ecológico”, lamenta García de la Concha.

El ‘Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz y su entorno’ ha abierto una petición de firmas en la plataforma Change.org y pide a los vecinos que se movilicen contra la reapertura de la actividad minera, que perjudicaría, además, a la calidad del aire de la zona. Si al final se protegen las Lagunas de Ambroz, la idea del Consistorio es incluir este humedal en el futuro Bosque Metropolitano. El éxito medioambiental y económico de la renaturalización del río Manzanares es un argumento más para la protección del paraje, que convertirían a Madrid en una de las pocas capitales del mundo con un humedal de estas características dentro del término municipal. ¿Tendrá Madrid un ecosistema húmedo como el ‘Parque de Salburua’ en Vitoria o el London Wetland Centre en la capital británica?

El acceso a las Lagunas de Ambroz, en el Distrito de San Blas-Canillejas, dista mucho de la imagen que se supone debería tener un entorno que los expertos definen como "maravilla de la biodiversidad”. Por el camino de Ambroz, polvoriento y atestado de camiones que transportan contenedores a una empresa de la zona, hay que sortear unos bloques de hormigón para acceder a una rampa de tierra que desemboca en una valla. Esta perimetra el descomunal socavón que ocupa la lámina de agua y donde se acumulan basuras y restos de vertidos ilegales. Un cartel advierte: "Atención. Zona Minera. Riesgo de ahogamiento". Desde este punto, otro camino circunda esa valla que, sin querer, protege un espacio que la Comunidad descarta, de momento, preservar. La empresa minera Tolsa ha pedido reactivar su actividad en la laguna grande, mientras las asociaciones proteccionistas denuncian el impacto en la zona y el abandono.

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