Ayuso teje un Gobierno de continuidad en plena sintonía con Génova
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TRES NUEVOS FICHAJES

Ayuso teje un Gobierno de continuidad en plena sintonía con Génova

La presidenta toma posesión del cargo este sábado con la plana mayor de Génova presente, incluido Pablo Casado, cuya autoridad ha desafiado por partida doble esta semana

placeholder Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (c). (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (c). (EFE)

Isabel Díaz Ayuso continúa como presidenta de la Comunidad de Madrid. Tras una bronca sesión ayer en la Asamblea, obtuvo el apoyo de Vox para salir investida de nuevo y protagonizó un discurso agresivo contra la izquierda que hace indicar que los dos próximos años de legislatura estarán marcados por la confrontación. La popular despejó las grandes incógnitas al desvelar las figuras que se sentarán en el Consejo de Gobierno madrileño, en el que continuarán sus seis consejeros y entrarán tres caras nuevas que ya son familiares para los ciudadanos de la región. Con la conformación del Ejecutivo, apuesta por la continuidad del núcleo duro, incorpora a dos perfiles de partido y evita fichajes o bajas que pudieran generar fricciones con Génova.

Sin tutelas, con autonomía. La consigna en la Puerta del Sol era clara. Tras el éxito sin matices de las elecciones del pasado 4 de mayo, Díaz Ayuso tendría las manos libres para configurar su próximo gabinete. Habiendo consolidado su liderazgo, eclipsando en ocasiones al propio Pablo Casado, la candidata del PP aspiraba a colocar las figuras que deseara para el tablero. Un Gobierno a su gusto después de haberse desprendido de Ciudadanos.

Foto: Aysuo, en la primera jornada del debate de investidura de ayer. (EFE)

Sin coalición que la limitara y con libertad garantizada para tomar sus decisiones sin el corsé del partido a nivel nacional, ha optado por un equipo que no levanta ampollas en la dirección nacional. Apunta a esta línea la continuidad de los seis consejeros que permanecían en el cargo. Sin grandes modificaciones en las carteras, Díaz Ayuso no solo ha evitado desplantes, sino que ha premiado a Enrique López, hombre de Génova, con el área de Presidencia como añadido a Justicia e Interior.

El exjuez de la Audiencia Nacional se ha consolidado en los dos últimos años como el hombre fuerte del PP nacional en Sol, el puente entre ambos, con una gran proyección en los medios de comunicación. La entrada de López en el Gobierno regional fue su primer paso hacia la política, que luego se vio consolidado con su incorporación como secretario de Justicia a nivel orgánico. A pesar de que tras la salida de Cs se llegó a especular con que fuera designado portavoz, este extremo no ha llegado a darse ni en marzo ni ahora.

El titular de Justicia ha sido probablemente tras Díaz Ayuso quien más presencia ha tenido en los medios desde 2019 dentro de los populares. Pero para esta función de la portavocía, la presidenta ha elegido a Enrique Ossorio, consejero de Educación, con un perfil más bajo, aunque con mayor experiencia en política. El también titular de Universidades y Ciencia es un rostro del gusto de Génova, que había apostado por la continuidad de los integrantes del Ejecutivo para los dos años venideros.

Las diferencias en algunos momentos de la pandemia con el encargado de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, también habían activado las alarmas en la dirección nacional. Pese a haber sido galardonado como número dos de la lista electoral, su nombre aparecía en todas las quinielas como cuestionado. Entre los populares entendían, sin embargo, que su cese o cambio de área habría supuesto una mancha en el camino de Díaz Ayuso y que habría sido muy difícil de explicar, ya que se entendería como una censura a la gestión sanitaria realizada frente al covid-19. Con su continuidad, se desactiva otro potencial conflicto entre las partes.

El hecho de que la legislatura sea solo para dos años y no para cuatro allanaba que los seis siguieran y así ha sido. Fuentes populares apuntan que por la configuración del Gobierno y los nombres escogidos, se trata de un gabinete "sin gallos" y pensado para gestionar de la mejor manera posible en los 23 meses que quedan antes de los próximos comicios. Este último mensaje encaja con las figuras nuevas que han sido elegidas, ya que para Cultura se repesca a Marta Rivera, que ocupó el cargo hasta marzo, y se hace lo propio con Carlos Izquierdo, que asume Administración Local y Digitalización, y con Concepción Dancausa, que toma Familia, Juventud y Política Social, ambos con responsabilidades previas de gestión.

Cantó, sin cartera

Quien se ha quedado fuera por el momento es Toni Cantó, fichaje de Génova para la lista electoral, que fue impuesto como número cinco, pero que finalmente fue apartado por la Justicia al no cumplir los requisitos. El ex de Cs había entablado buena relación con la presidenta durante la campaña y al no tener acceso a un escaño, su nombre comenzó a sonar como potencial consejero. Finalmente, no ha sido así, a pesar de que la dirección lo ve como un activo a destacar, pero es previsible que acabe encontrando acomodo en la segunda línea del Ejecutivo, que se conocerá en los próximos días.

Este sábado se espera el gran desembarco del PP en la toma de posesión como presidenta, que será en la Puerta del Sol y que concentrará al propio Casado y a los presidentes autonómicos del partido: desde Fernando López Miras hasta Juanma Moreno, según apuntan desde el Gobierno regional. Este viernes ya estuvo presente Teodoro García Egea, secretario general de la formación.

Foto: Isabel Díaz Ayuso antes del comienzo de la segunda jornada del debate de la sesión de investidura. (EFE)

Díaz Ayuso evita las fricciones por el momento, al menos en el nombramiento de su Gobierno y después de una compleja semana en lo orgánico en la que el líder del PP la desautorizó públicamente por sus palabras sobre el papel del Rey en los indultos a los presos del 'procés'. La presidenta inicia de este modo la nueva legislatura tras haber dado signos en el debate de investidura de un tono duro contra la izquierda, incluyendo guiños al electorado de Vox con las referencias a la eutanasia y al aborto.

La popular mostró sintonía con Rocío Monasterio, incluso pese al controvertido discurso de esta contra el diputado de UP Serigne Mbayé, exmantero y de nacionalidad española, al que señaló por llegar de forma irregular al país. "Me ha abochornado que tengan que tratar a su grupo político de esa manera", apostilló la popular, dejando claras muestras de seducir no solo a la formación, sino también a sus votantes, que según el Centro de Investigaciones Sociológicas la prefieren a ella. El PP ha tejido una estrategia para mantener buenas relaciones con los de Santiago Abascal, de los que necesitará al menos la abstención para sacar adelante medidas clave.

Isabel Díaz Ayuso
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