han enviado una carta a la presidenta

Cristina Cifuentes descarta verse cara a cara con los promotores del nuevo Eurovegas

Por el momento, las negociaciones las llevará la Consejería de Economía. La firma Cordish asegura que ya dispone de 600 millones de euros para iniciar la primera fase del proyecto

Foto: Cristina Cifuentes.
Cristina Cifuentes.

La empresa estadounidense Cordish no tira la toalla. Los responsables de la compañía, David S. Cordish y Joseph S. Weinberg, han enviado una carta [leer aquí] a la presidenta regional, Cristina Cifuentes, para reiterarle su intención de construir un gran centro de juego y ocio en Torres de la Alameda. En la misiva lamentan no haber podido reunirse "cara a cara" con Cifuentes (uno de ellos estuvo la semana pasada en Madrid) y aseguran que su compromiso sigue siendo el de invertir 2.200 millones de euros y generar 56.000 empleos. Los directivos de Cordish quieren reunirse personalmente con la líder autonómica, aunque lo tendrán difícil, ya que la idea del Ejecutivo es que las conversaciones se lleven desde la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda.

De momento, Cordish ha pedido al Gobierno regional los informes técnicos que sirvieron a la comunidad para tumbar el proyecto, para poder analizarlos y evaluar así una respuesta. La firma de Baltimore sigue teniendo la intención de que Madrid apruebe su iniciativa como Centro Integrado de Desarrollo (CID), lo que conllevaría para el promotor importantes ventajas fiscales y urbanísticas. Por lo pronto, el monopolio del juego durante 10 años, ya que en ese plazo la comunidad no podrá autorizar nuevos casinos en la región.

Uno de los puntos clave del proyecto es la financiación del mismo. La ley madrileña, aprobada en 2012, establece que la autorización de CID requiere que el promotor haya constituido previamente una empresa con un capital social totalmente suscrito y desembolsado de 12 millones de euros. La firma que Cordish ha creado en la comunidad, concretamente en Pozuelo de Alarcón, es Global Cities Madrid Live, y cuando se constituyó tenía un capital de 60.000 euros. La firma norteamericana asegura en su carta que el dinero no es problema y que su compromiso es "proporcionar suficiente patrimonio interno" para comenzar la construcción inmediata, "sin ningún tipo de contingencia por parte de un tercer banco o institución financiera".

Es decir, Cordish afirma tener ya 600 millones de euros para iniciar el complejo, que en una primera fase contaría con un hotel de 500 habitaciones, una zona comercial, restaurantes, cafeterías y bares, un área de juego, un centro de convenciones, conferencias y reuniones, y un aparcamiento. En esa primera fase también se levantarían un parque acuático y un lago de seis hectáreas. Porque Cordish quiere hacer su proyecto en varias fases, según ellos lo normal en un proyecto de esta magnitud. Ahí cree Cordish que pueden radicar la confusión y los malentendidos de su primera propuesta, que la Comunidad de Madrid no haya entendido que hacerlo en fases no supone descartar todo lo prometido en el complejo inicial. "El desarrollo del proyecto es de 2.200 millones", insisten.

Proyecto de Cordish.
Proyecto de Cordish.

Otro tema espinoso es la demanda de transporte que necesitará un proyecto de esta envergadura. Actualmente, Torres de la Alameda está comunicado con la capital y el aeropuerto por carreteras secundarias y una sencilla red de autobuses. El Ejecutivo autonómico ha calculado que tenía que acometer una inversión en infraestructuras viarias y ferroviarias de 340 millones de euros. A esto habría que sumar el coste de la nueva línea de autobuses para llegar al complejo y el refuerzo de los existentes, otros tres millones de euros. Un coste inasumible para la comunidad. "Se proyecta construir un apeadero de tren que conectaría con Atocha en 10 minutos, para lo cual se solicitará la colaboración de las autoridades competentes. Están previstas conexiones lanzadera con el aeropuerto, Ifema, las estaciones de Atocha y Chamartín y con diversos puntos del centro de Madrid", rezaba el dosier que entregó Cordish.

La firma de Baltimore asegura en su misiva que no han "pedido a la comunidad ni es necesario que haga infraestructuras en nombre del proyecto" y baja a los 15 millones de euros el gasto en inversiones de transporte, "según una investigación exhaustiva de nuestro equipo consultor". Cordish afirma que no ha pedido ninguna ayuda pública para realizar estas inversiones y que ellos se harán cargo de las mejoras que haya que acometer en las carreteras. El compromiso, recalcan, es completar el proyecto siguiendo la legislación actual, tanto a nivel nacional como regional, y promocionar "actividades culturales para la Comunidad de Madrid". Los dos directivos se ponen a disposición de la presidenta para tratar todos estos temas y concluyen "estar preparados" para participar en el concurso público que deberá licitarse si finalmente la comunidad decidiera tramitar el proyecto como un Centro Integrado de Desarrollo.

El balón sigue en el tejado de Cordish. La negativa de la comunidad es firme y es la empresa norteamericana la que deberá reformular su propuesta para que el Gobierno regional le dé el visto bueno. Sobre todo teniendo en cuenta que la firma estadounidense asegura haber invertido ya en los terrenos elegidos en Torres de la Alameda, 134 hectáreas que están bajo su "control", aunque, como ya publicó El Confidencial, gran parte del suelo es propiedad a través de opciones de compra del urbanista Leopoldo Arnaiz, investigado por estafa en un juzgado madrileño, y famoso por ser el arquitecto que recalificó el suelo para que el Banco Santander levantara su Ciudad Financiera en Boadilla del Monte.

Madrid

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