La convocatoria de primarias en Galicia tensa al PSOE en vísperas de las generales
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EL PARTIDO, EN MANOS DE LA GESTORA

La convocatoria de primarias en Galicia tensa al PSOE en vísperas de las generales

Dos veteranos dirigentes, Xoaquín Fernández Leiceaga y José Luis Méndez Romeu, compiten en un clima enrarecido por el inesperado protagonismo del defenestrado Besteiro

Foto: Xoaquín Fernández Leiceaga, en rueda de prensa en el Parlamento gallego en abril de 2009, cuando era portavoz del PSdeG. (EFE)
Xoaquín Fernández Leiceaga, en rueda de prensa en el Parlamento gallego en abril de 2009, cuando era portavoz del PSdeG. (EFE)

La tensión acumulada durante meses se ha desatado en el PSdeG en vísperas de las elecciones generales. Lo ha hecho en cuanto su gestora convocó, el viernes 29 y por sorpresa, las primarias para elegir candidato a la presidencia de la Xunta. Al día siguiente, un primer aspirante formalizaba su propuesta, el exportavoz parlamentario Xoaquín Fernández Leiceaga (Noia, 1961), con tanta premura que no ha podido evitar la etiqueta de oficialista. Lo hizo solo minutos después de que el comité federal avalara el reglamento del proceso. Los críticos con la gestora toman posiciones liderados por José Luis Méndez Romeu (A Coruña, 1951) en un clima enrarecido, en medio de una sospecha generalizada de que el defenestrado José Ramón Gómez Besteiro maneja los hilos del partido pese a su dimisión en marzo como secretario general.

En la cita de los militantes con las urnas, el próximo 28 de mayo, Leiceaga tendrá enfrente a uno de sus sucesores en el cargo de portavoz del PSdeG en el Parlamento de Galicia. A falta del recuento definitivo de avales, se cae de la carrera el sobrino pero rival político de Abel Caballero, Gonzalo Caballero (Ponteareas, 1975), que no ha conseguido reunir las firmas necesarias. La rivalidad se hace acompañar de críticas a la edad de Romeu o al supuesto trato de favor de la gestora a Leiceaga. Según publicó'Faro de Vigo', la víspera de que la presidenta interina, Pilar Cancela, anunciase la convocatoria de las primarias, ella y Besteiro se reunían en secreto en Madrid con el secretario de Organización federal, César Luena, mientras Leiceaga hacía lo propio con el secretario general, Pedro Sánchez.

La noticia de ambas reuniones, que Cancela tardó varios días en desmentir, confirma la sospecha extendida en amplios sectores del partido de que el que fuera su líder ejerce el control de la gestora. Besteiro, que dimitió por su implicaciónen dos casos de corrupción que suman diez presuntos delitos, fue durante su mandato uno de los dirigentes territoriales del partido que defendió con mayor firmeza a Pedro Sánchez ante los embates de sus críticos, un apoyo que se vio correspondido con el nombramiento de una dirección provisional liderada por quien fuera su mano derecha, que actúa a su vez en perfecta coordinación con Ferraz. En lo que afecta más directamente a las primarias, la filtración sitúa a Leiceaga en una situación incómoda, al hacerlo aparecer como el candidato de la cúpula del partido.

José Luis Méndez Romeu. (EFE)
José Luis Méndez Romeu. (EFE)

Concluido el plazo este viernes para la presentación de avales, Leiceaga y Romeu presentaron prácticamente las mismas, alrededor de 2.900, con ligera ventaja para el segundo. Gonzalo Caballero se quedó en 800, a 200 de las necesarias, que aún esperaba completar a través de apoyos a través de correo y de los emitidos desde las agrupaciones locales.

El nivel de ruido que está generando el proceso quedó perfectamente reflejado en un tweet lanzado al poco de abrirse el proceso por el diputado y exportavoz parlamentario Abel Losada. “¡¡¡Cómo me gustaría que algunos compañeros que hablan en los medios de otros compañeros de partido, criticaran alguna vez al PP y sus políticas!!!!”, escribió. Losada, próximo a Romeu, se refería a las declaraciones del presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, en las que afirmó que el PSOE “no es de portavoces de 60 y pico años ni de gente que lleva 50 años en un escaño”, en clara referencia a Romeu.

A Formoso también se le considera próximo a la gestora y a Besteiro. A ojos de muchos de sus compañeros era el preferido de Cancela y Ferraz, que habrían optado por Leiceaga ante la negativa del también alcalde de As Pontes, que tardó más de una semana en descartarse para las primarias. El panorama se divide así entre un Leiceaga tachado de oficialista y un Romeu apoyado entre otros por Vigo, siquiera tímidamente, y por Pachi Vázquez, antecesor de Besteiro en la secretaría general. Vázquez no tardó en responder al presidente de la Diputación también a través de Twitter: “A Valentin Formoso: las primarias entre Hillary Clinton (67 años) y Bernie Sanders (74 años) demuestran que democracia y edad no estan reñidas”.

Romeu, con una larga trayectoria política a sus espaldas, se ha limitado a responder a Formoso que el de esas declaraciones no fue “su mejor día”. Así se manifestó en la presentación oficial de su candidatura, pero previamente ya había arremetido contra las “subordinaciones” de la gestora en decisiones que, en su opinión, deben tomarse en Galicia. “Se trata de poner en pie una alternativa de Galicia, y esto no se puede decidir en una noche en Madrid”, defendió, en referencia a las supuestas entrevistas de Besteiro y Leiceaga en Ferraz, que calificó de “golpes de mando”.

La distorsión de Antón Losada

También criticó Romeu la falta de “seriedad” de la dirección federal al incluir el nombre del tertuliano Antón Losada en una encuesta de posibles candidatos a la presidencia de la Xunta, una decisión que muchos socialistas gallegos consideran una humillación. Losada fue alto cargo del BNG en el gobierno bipartito de la Xunta del que formaba parte el propio Romeu, en un período que se caracterizó por el abierto enfrentamiento entre Losada y sus socios del PSdeG.Y en ese enfrentamiento jugó un papel nada desdeñable Romeu. “Esto va de seriedad a los ciudadanos”, advirtió, para añadir: “No va a venir de fuera quien marque el camino, ninguna encuesta, ninguna reunión nocturna en ningún despacho. Quien crea que ese es el camino, le diría que está hondamente equivocado”.

El primer apoyo que ha recabado Méndez Romeu es el de Abel Caballero, erigido en barón desde su arrolladora victoria en las municipales de 2015 y al frente de la agrupación local más numerosa del PSdeG. Caballero, enfrascado en una gira para tratar de cohesionar el partido, aparece ahora como referencia para los críticos con la gestora. El alcalde de Vigo fue desoído por Cancela y por Ferraz cuando defendió evitar lo que muchos dirigentes y parlamentarios del PSdeG consideraban un despropósito: someter al partido a la tensión de unas primarias el 28 de mayo, a menos de un mes de las elecciones generales, cuando las autonómicas gallegas no serán antes de octubre. Desde su entorno se ponen estas escaramuzas iniciales como la demostración de que estaba en lo cierto.

La opinión de Caballero sirvió al menos para que Ferraz rectificara a la gestora en su intención inicial de acotar a tres días el plazo de presentación de precandidaturas. Al día siguiente de que Cancela afirmara que el plazo vencía el 2 de mayo, la dirección provisional tuvo que enmendarse y anunciar un aplazamiento hasta el día 13. El regidor vigués ha evitado pronunciarse a favor de ningún posible aspirante, aunque se le atribuye el intento de que Francisco Caamaño dé un paso al frente, lo que el exministro de Justicia ha descartado. De momento, uno de los concejales más próximos a Caballero participó en la presentación de la candidatura de Romeu, lo que, reconoció el alcalde, “tiene un significado”.

A favor de Leiceaga juega en estas primarias su prestigio en el ámbito académico y su perfil progresista, frente a un Romeu que carga en la mochila con su vinculación con Francisco Vázquez, exalcalde de A Coruña, y con la última etapa del gobierno bipartito de Emilio Pérez Touriño, la de mayor desgaste. Romeu, pese a todo, asegura que son sus rivales quienes representan no solo “el pasado”, sino también “las maniobras internas”. “Eso no tiene futuro en el partido”, añade. Por más que los implicados lo nieguen, el suyo con Leiceaga es un enfrentamiento entre los críticos y la oficialidad. Pero también representan Leiceaga y Romeu dos sensibilidades totalmente distintas en sus relaciones con el resto de la oposición al PP, una cualidad importante, dada la obligación de entendimiento en caso de que Alberto NúñezFeijóo pierda la mayoría absoluta. El actual portavoz parlamentario es refractario a los pactos con los nacionalistas, y mucho más con las Mareas, con las que según las encuestas estarán obligados a entenderse para desbancar a Feijóo. Todo lo contrario a Leiceaga, que fue concejal del BNG antes de militar en el PSOE.

Entre ambos solo intentó colarse un tercer aspirante. Para darle mayor colorido al asunto, se trata del sobrino de Abel Caballero, Gonzalo Caballero, un dirigente especialmente crítico con la gestión de su tío y eterno aspirante a un relevo generacional que nunca llega. Su equipo no tardó en revivir esas críticas, en esta ocasión convertidas en las supuestas presiones del alcalde vigués para evitar que su candidatura consiguiese los avales necesarios. El regidor ha pasado de puntillas sobre el precandidato. “Con independencia de que es un gran militante de este partido, y además mi sobrino”, puntualizó. Pero el entorno de ese sobrino no tardó en culpar al Ayuntamiento de Vigo de obstaculizar la recogida de avales. Y ahí estalló el cisma familiar. “El que me apunte a mí acaba en los tribunales”, amenazó Abel Caballero.

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