¿Cómo cuidar a un infectado de coronavirus en casa? Guía para los casos leves de COVID-19
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La atención domiciliaria, paso a paso

¿Cómo cuidar a un infectado de coronavirus en casa? Guía para los casos leves de COVID-19

Los pacientes leves de COVID-19 pueden recibir atención domiciliaria siempre y cuando no padezcan patologías previas o no vivan con población de riesgo, entre otros requisitos

Foto: Representación del contagio del coronavirus. (Pixabay)
Representación del contagio del coronavirus. (Pixabay)

El coronavirus sigue avanzando sin freno y ya ha contagiado a más de 94.000 personas en España, una cifra que supera a la de China, el país que vio nacer el brote. Más allá de doblegar la curva, el gran reto al que se enfrentan las autoridades sanitarias españolas es evitar el colapso de los hospitales, por lo que los casos leves de COVID-19 pueden recibir atención domiciliaria siempre y cuando cumplan requisitos como no padecer otras patologías, no convivir con población de riesgo o disponer de una estancia en la vivienda para su aislamiento.

Foto: Situación de la pandemia por coronavirus en Ourense. Foto: Efe

Este protocolo está coordinado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad y cuenta con la participación de distintas sociedades médicas, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y el Consejo General de Enfermería, entre otros. El manejo domiciliario del coronavirus también puede ser una opción en el caso de que un ingreso hospitalario sea inviable, por ejemplo, si la capacidad se ve limitada por la situación epidemiológica o por un rechazo del paciente a ser ingresado.

En cualquier caso, la organización de la atención domiciliaria será establecida por las comunidades autónomas en función sus niveles asistenciales, conjuntamente con salud pública, y el personal sanitario que asista a estos casos en casa debe llevar un equipo de protección individual que deberá desechar posteriormente en el centro de salud del que dependan. Pero, ¿cómo deben actuar las personas que convivan con un enfermo de coronavirus? Estas son algunas de las pautas a seguir:

¿Por dónde empezar?

  1. Asegurarse de entender las instrucciones sanitarias en cuanto a los medicamentos y los cuidados del paciente.
  2. Procurar que sea una única persona la que atienda al afectado.
  3. Seguir atentamente la evolución de los síntomas del paciente. Si la enfermedad empeora, llamar al servicio de salud.

¿Dónde debe estar el enfermo?

La persona afectada tiene que estar aislada de otras personas y de los animales, al menos, durante 14 días. Asimismo, debe disponer de una habitación exclusiva con un cuarto de baño de uso individual, si es posible. Si no lo es, se ubicará en una habitación a dos metros de distancia que tenga ventana. Hay que evitar corrientes y tener la puerta siempre cerrada.

La ropa de cama, las toallas y otros utensilios de aseo del enfermo deben ser de uso individual. También los platos, vasos, tazas y cubiertos. A este respecto, se aconseja colocar en la habitación un cubo de basura con pedal y una bolsa de cierre hermético para alojar cualquier desecho del paciente y otro para la ropa sucia. Para comunicarse con la persona afectada se puede recurrir a diversos medios: desde el teléfono al intercomunicador como los usados con los bebés pasando, incluso, por los walkie-talkies. La comunicación con los sanitarios para evaluar la evolución de la enfermedad será por teléfono.

¿Cómo evitar el contagio?

La persona que entre en la habitación del paciente infectado habrá de ponerse una mascarilla, usar guantes desechables y, si tiene, gafas y una bata. También procurará mantener una distancia de dos metros con el afectado. Si el paciente sale de la habitación y no puede usar mascarilla (porque le causa dificultad para respirar, por ejemplo), las personas que vivan con él deben ponérsela y permanecer a la distancia mínima de seguridad.

Foto: La mejor medida de prevención del coronavirus es extremar la higiene (EFE)

Por otra parte, el cuidador debe lavarse las manos antes y después de cada contacto con el paciente, de que este salga de su habitación, después de toser o estornudar, después de manipular pañuelos, antes de comer y después de realizar la limpieza de cualquier superficie. Este proceso debe realizarse con agua y jabón durante, al menos, 20 segundos o con un gel desinfectante que contenga entre un 60 y un 95% de alcohol.

¿Cómo limpiar la casa, la ropa o la vajilla?

Una parte fundamental para evitar la propagación del virus es la desinfección de los elementos con los que haya estado en contacto el enfermo. Para ello, conviene atender a los consejos dados por diversos organismos, instituciones y sociedades científicas como el Ministerio de Sanidad, la Comunidad de Madrid o la Organización Colegial de Enfermería:

  • Protegerse con mascarilla y guantes de un solo uso antes de comenzar la limpieza de la casa, así como de lavar la ropa y la vajilla.
  • Ventilar todas las habitaciones durante, al menos, cinco minutos al día.
  • Limpiar con un vaso de lejía por medio cubo de agua todas las superficies que se toquen con frecuencia (mesas, picaportes, teléfonos, teclados, tabletas, interruptores, llaves, grifos, inodoros...) y todas las que puedan tener sangre, heces o fluidos.
  • La ropa del paciente y de su cama debe mantenerse alejada del cuerpo de quien vaya a lavarla. Deberá ser trasladada de la habitación a la lavadora en una bolsa cerrada y no airearla. El lavado se hará por separado a una temperatura de entre 60 y 90 grados con el detergente habitual. No guardar la ropa hasta que se haya secado completamente.
  • La vajilla, cubiertos y otros utensilios de cocina se lavarán con agua caliente y jabón. Preferentemente en el lavaplatos, con un programa que alcance los 60 grados de temperatura.
  • Una vez realiza la limpieza, meter en una bolsa los guantes, mascarillas y demás artículos desechables usados y cerrarla antes de tirarla con el resto de la basura de la casa.
  • Finalmente, lavarse las manos durante 40 o 60 segundos.
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