fractura en el consell por el adelanto

La apuesta de Ximo Puig rompe el gobierno de izquierdas y la alianza con Compromís

Los cinco consellers de Compromís se expresan contra el adelanto electoral y fuerzan al barón socialista a usar el voto de calidad del acuerdo del Botánico que propició el cambio en 2015

Foto: Ximo Puig y Mónica Oltra. (EFE)
Ximo Puig y Mónica Oltra. (EFE)

La decisión del presidente valenciano Ximo Puig de adelantar las elecciones autonómicas para hacerlas coincidir con las generales del 26 de abril ha provocado una ruptura total con sus socios de Gobierno, inmersos ya en plena precampaña. Los cinco consellers de Compromís, con la vicepresidenta Mónica Oltra a la cabeza, expresaron su posición en contraria de la propuesta del barón socialista y abandonaron la reunión de esta tarde del lunes en el Palau, lo que obligó a Puig a hacer valer el voto da calidad que le otorga el Pacto del Botánico y un informe jurídico aportado antes del inicio de las deliberaciones. La formación valencianista insistió en que no hay razones políticas para el anticipo y que la coincidencia con la cita de las generales supone una ruptura con el discurso de la singularización y la valencianización que hasta ahora había defendido el Ejecutivo de izquierdas.

Así lo expresó Oltra en una comparecencia posterior con los medios de comunicación en la que reprochó a Puig su decisión de anticipar de forma unilateral la cita con las urnas, una operación que los socialistas no esconden que tiene como objetivo tratar de concentrar votos bajo sus siglas a costa de sus actuales socios ante un escenario de posible victoria de la derecha respaldada por el ascenso de Vox. "Desde julio de 2015 hasta hoy hemos aprobado 5.746 decisiones en beneficio del pueblo valenciano, todas por unanimidad. Hoy se ha producido la única de las decisiones que no se ha tomado por unamidad. Nos quedamos con las anteriores. El Botánico es eso", señaló Oltra en clara referencia a la ausencia de acuerdo en el anticipo. La vicepresidenta reprochó a su socio de gobierno que haya esperado hasta el último momento para comunicarle sus intenciones y desveló que el 15 de febrero, cuando Sánchez anunció que convocaba para el 26 de abril, ambos hablaron y coincidieron en que lo mejor era mantener la fecha del 26 de mayo para las autonómicas.

"Si pienso en las próximas generaciones no puedo tomar otra decisión. A partir de ahora votaremos como actores de primera fila", dice Ximo Puig

Compromís argumenta su rechazo al adelanto por razones políticas, pero también jurídicas. Durante la reunión del Consell justificó su voto negativo por "reservas legales", aludiendo a la disposición adicional de la Ley Orgánica Electoral General (Loreg) que señala que las autonomías que celebraron elecciones el último domingo de mayo deben hacerlas coincidir con las europeas cuando estas confluyen en un periodo de menos de cuatro meses. Oltra hizo alusión a esa duda legal, afirmó que su formación no tiene intención de recurrir el decreto de disolución de las Cortes Valencianas, aunque recordó que otros partidos o coaliciones podrían hacerlo, sin referirse a ninguna en concreto.

Más allá de los argumentos políticos, en las filas socialistas se interpreta el recurso a la Loreg como una argucia legalista de Compromís para poner trabas al adelanto electoral. Sostienen que prevalece la reforma estatutaria de 2006 que saca a la Comunidad Valenciana de los territorios de régimen común y permite a su presidente fijar su propio calendario.

La falta de acuerdo en el calendario electoral se ha traducido, por tanto, en la ruptura del acuerdo de izquierdas y augura una campaña dura y sin concesiones entre las dos formaciones en su pugna por la hegemonía por el votanto de izquierdas en la Comunidad Valenciana, algo que puede beneficiar al bloque de derechas.

Sin embargo, el 'president' Puig, que tuvo palabras de agradecimiento y elogió la figura de Oltra fiel a su estilo florentino, se mostró en una comparecencia posterior a la reunión del pleno del Consell convencido de que ha tomado la mejor decisión para el autogobierno valenciano y los intereses de la autonomía. El barón socialista, que ha lanzado un órdago en el que se juega consolidar su mayoría o finiquitar la experiencia compartida del Consell de izquierdas, eludió profundizar en las preguntas relativas al rechazo de su propuesta por parte de su socio. El 'president' aseguró que ha empleado por vez primera la herramienta que le otorga el Estatuto de Autonomía reformado en 2006 para "continuar exigiendo los derechos que por justicia nos pertenecen y el lugar en España que como pueblo nos corresponde", dijo. "Si pienso en las próximas generaciones no puedo tomar otra decisión. A partir de ahora votaremos como actores de primera fila de la política española, en igualdad de condiciones con las comunidades autónomas que ejercen ese derecho".

En clave de posición política, Puig, que teatralizó toda la solemnidad de su anuncio usando como escenario el Saló de Corts del Palau, señaló que en un contexto general en el que los "partidos radicalizados" apuestan por el "enfrentamiento, el ruido y la inestabilidad", el adelanto de las elecciones "nos permite proyectar valores propios de diálogo, honestidad y eficacia hacia el resto de España". La frase apunta claramente a una estrategia de alineamiento con la campaña del PSOE a nivel nacional, que va estar basada en gran parte en oponer su proyecto al de las derechas y las propuestas más radicales de Vox. En ese escenario de apelación al voto útil es en el que pretende situarse Puig para tratar de concentrar papeletas de electores progresistas.

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