Salvador Illa tiene un plan B: crear un Govern en la sombra si vetan su investidura
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El PSC marcará al independentismo

Salvador Illa tiene un plan B: crear un Govern en la sombra si vetan su investidura

Dudas socialistas sobre la oportunidad de recurrir al TC para forzar un nuevo debate de investidura que acabaría siendo fallido. Se quiere evitar el victimismo de Borràs y JxCAT

Foto: Salvador Illa. (EFE)
Salvador Illa. (EFE)

Barcelona. Mientras el independentismo se debate entre forzar una Generalitat que no funcionará por los recelos entre JxCAT y ERC o volver a las urnas este mes de julio, Salvador Illa baraja sus opciones. El plan B del PSC si la Mesa del Parlament, de mayoría soberanista, insiste en vetar su intención de poder presentar su proyecto de Ejecutivo para Cataluña en un debate de investidura es crear un Gobierno en la sombra que vaya marcando la acción concreta y también los errores que se puedan cometer desde Plaça de Sant Jaume.

La idea del "Gobierno en la sombra" se centraba de manera originaria en la economía, pero se va a extender a otras áreas como la sanidad, algo lógico tenido en cuenta de la cartera que viene Illa y con Cataluña sumida en la pandemia y el proceso de vacunación. Se trata de monitorizar área claves de la Generalitat e ir dejando sin espacio a los independentistas, tanto si Pere Aragonès sigue con su Gobierno en funciones como si logra constituir su propio Ejecutivo.

Foto: El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Esta idea ya dio algunos buenos réditos a los socialistas catalanes hace décadas, cuando los diputados Antoni Castells –que luego llegó a ser 'conseller' de Economía– y Martí Carnicer se convirtieron en la gota malaya de los 'consellers' económicos del pujolismo, por ejemplo denunciando los excesos de la deuda de la Generalitat. Salvador Illa Isla ha recalcado en una entrevista a la Agencia Efe que Cataluña necesita "ya" una nueva Generalitat que aborde los retos derivados de la pandemia del covid-19 y que se centre en tres prioridades: la lucha sanitaria contra el virus, la reactivación de la economía y la reconstrucción social "para no dejar a nadie atrás".

Illa solo cuenta con 33 escaños

En todo caso, fuentes del PSC aseguran que esto solo es un plan B. Porque la primera idea es intentar la investidura, a pesar de que no ha sido posible obtener ni el apoyo de los Comunes. Illa solo cuenta con los 33 escaños, mondos y lirondos, del socialismo catalán.

Se prevé que después de Semana Santa la presidenta del Parlament, Laura Borràs, retome la ronda de contactos con los partidos para establecer si hay otro candidato. Illa volverá a ofrecerse, pero es potestad del presidente de la Cámara tomar una decisión al respecto. Hay tiempo durante estos dos meses en los que ERC y JxCAT prolongarán su negociación. En teoría podría ser perfectamente posible. En la práctica se tema que Borràs no quiera dar a Illa un escaparate electoral como este, peligroso si hay un porcentaje de riesgo de repetición electoral.

Foto: La nueva presidenta del Parlament, Laura Borràs. (EFE)

Está previsto que Salvador Illa volverá a ofrecerse para un debate de investidura, pero con solo 33 diputados y asegurados 74 "noes" del soberanismo, muchos más de lo que ha obtenido Aragonès en su primer intento de esta semana.

El PSC estudia si acudir al Tribunal Constitucional (TC) en caso de que Borràs insista en su negativa, pero la formación se encuentra dividida al respecto. Por un lado, una parte del partido quiere hacerlo y consideran que Borràs estaría violando sus derechos fundamentales, en este caso el derecho a la participación política. Y más que lo hace después de haber permitido que Aragonès se presentase cuando contaba justo con los mismos escaños: 33. Por tanto, tendría todo el sentido pedir amparo al TC. Y habría altas posibilidades de éxito.

Reducir la crispación

Pero, otra parte, el partido no quiere aumentar la crispación. Salvador Illa insiste en que "hay que pasar página", la idea central de su campaña. Eso casa poco con seguir judicializando la política catalana y menos cuando no hay posibilidades reales de llegar a la presidencia de la Generalitat. Se ganaría la batalla jurídica pero se perdería la moral.

Hay dudas en el PSC sobre si pedir el amparo al TC por la investidura de Illa

También se quiere evitar que Borràs y JxCAT usen el victimismo, una de las armas políticas que les ha dado más juego en los últimos años. La decisión final no está tomada. Hay argumentos en los dos sentidos.

Marcar diferencias

El Gobierno en la sombra tiene otra ventaja. Es mucho más que un plan B. Marca una diferencia. Mientras cara a la galería uno de los principales focos de tensión entre ERC y JxCAT es el rol que ha de jugar el denominado Consell per la República, una entidad inexistente, Salvador Illa prefiere centrar a los suyos en la Generalitat, una entidad real con problemas reales. El verdadero poder ejecutivo de Cataluña, la Administración, por ejemplo, que está impulsando el proceso de vacunación. Se trata no solo de poner los pies en el suelo sino también de demostrar a los electores que hay partidos que se preocupan por los problemas del día a día.

Barcelona. Mientras el independentismo se debate entre forzar una Generalitat que no funcionará por los recelos entre JxCAT y ERC o volver a las urnas este mes de julio, Salvador Illa baraja sus opciones. El plan B del PSC si la Mesa del Parlament, de mayoría soberanista, insiste en vetar su intención de poder presentar su proyecto de Ejecutivo para Cataluña en un debate de investidura es crear un Gobierno en la sombra que vaya marcando la acción concreta y también los errores que se puedan cometer desde Plaça de Sant Jaume.

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