Recta final de la legislatura catalana

Torra apuesta por retrasar la vista de su recurso y aplazar al máximo las elecciones

La opción por la que abogan desde Palau es recusar al nuevo juez que se designe para la causa y así retrasar el calendario electoral. ERC ha pedido una reunión para pactarlo

Foto: El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su equipo jurídico apuestan por retrasar al máximo la vista de su recurso ante el Tribunal Supremo, que la ha fijado para el próximo 17 de septiembre, según adelantó este jueves El Confidencial. El alto tribunal ha cogido con el pie cambiado a JxCAT y a Waterloo, que llevaban tiempo hablando de alargar la legislatura. Se habían planteado elecciones en primavera de 2021, incluso hablaban de hacer nuevos presupuestos de la Generalitat. Ahora, todo esto está en el aire y Cataluña entera se pregunta si no será Manuel Marchena quien acabe marcando la fecha de ir a las urnas.

La clave para Torra es convocar las elecciones él mismo, que la fecha no se fije de manera de automática tras ser inhabilitado por el Tribunal Supremo, que solo puede tardar unos 15 días después de la vista, dada la simplicidad del caso: Torra fue inhabilitado por negarse a retirar una pancarta de la fachada del Palau de la Generalitat pese a haber sido requerido para ello por la Junta Electoral.

ERC llevaba tiempo advirtiendo de la inminencia de las elecciones, pero Torra y JxCAT se negaron. No se ha reordenado el espacio posconvergente, no hay partido, no hay programa y tampoco hay candidato, más allá de lo que abandere Carles Puigdemont desde Bélgica. Y eso tampoco está claro. Por todo ello, la opción por la que abogan desde Palau es recusar al nuevo juez que se designe para la causa y así retrasar el calendario electoral. La tesis es la misma que defiende el entorno legal de Laura Borràs: que ningún independentista puede esperar un juicio justo del Tribunal Supremo después de la sentencia por el 1-O.

Fuentes de JxCAT apuntan que Torra intentará convocar elecciones entre la vista, que se buscará retrasar lo máximo posible, y el fallo. Pero en todo caso, se dibuja un otoño complicado para la formación independentista: además del recurso de Torra, está el proceso contra Borràs por, supuestamente, haber fragmentado contratos en su época al frente del Institut de les Lletres Catalanes. Y el caso del 3% en Torredembarra, en que ya han condenado al exalcalde de esta localidad Daniel Massagué.

La tesis es que todo esto forma parte de la “represión”, del 'lawfare', del ataque soterrado del 'deep state' contra el soberanismo. Como en 2017. Como siempre. Y utilizar todo esto como baza electoral. Se trabaja el relato, pero no otros aspectos clave de una campaña como es el candidato. Se planteará una campaña contra “un nuevo 155 judicial”, apuntan fuentes de JxCAT. Y con eso se espera quedar por delante de los republicanos, lo único que importa en esta formación.

ERC, a la espera

Para ERC, lo que ha ocurrido refuerza su posición. A su juicio, Torra ha de pactar con ellos la convocatoria electoral. Pere Aragonès, el vicepresidente de la Generalitat, envió ayer un mensaje de apoyo a Torra ante el recurso. En el fondo, ERC y Torra están más alineados de lo que pueda parecer: los dos quieren que se convoquen elecciones y que no lo haga el Supremo. ERC ha pedido un encuentro para intentar consensuar una posición.

ERC pidió ayer a Torra mantener un encuentro para volver a pactar un calendario electoral, justo lo que el 'president' lleva un mes intentando evitar

El problema está en JxCAT y en Waterloo. Allí no quieren elecciones. Las encuestas favorecen a ERC, no hay acuerdo entre el PDeCAT y la Crida, y Puigdemont está dudando no solo entre candidatos sino que tampoco sabe si presentarse él mismo, estando pendiente de un suplicatorio en el Parlamento Europeo por la reclamación que tiene del Tribunal Supremo español. Sin embargo, en JxCAT consideran que el 'expresident' es la mejor baza electoral.

La presión de Waterloo

El problema es que Puigdemont no tiene muy claro lo que quiere, pero sí tiene claro lo que no quiere. No quiere elecciones en octubre, no quiere tener que volver a presentarse para no volver a Cataluña, no quiere que Pere Aragonès pueda ejercer de presidente en funciones durante tres o cuatro meses, no quiere quedar como rehén de ERC en el Parlament para intentar una operación Madrenas, que además precisaría el apoyo de la CUP. Así que la única alternativa es pedirle a Torra que retrase la llamada a las urnas lo más posible, según fuentes de su entorno más directo en Bruselas.

Quim Torra guardó ayer un escrupuloso silencio sobre sus intenciones políticas. Tal vez a la espera de que en Waterloo se aclaren los designios.

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