ARREMETE CONTRA SÁNCHEZ Y LOS 'INDEPES'

Aznar vuelve a dar un mitin en Barcelona tras 16 años y saca el hacha de guerra

El expresidente sí entró a fondo en el debate acerado de la alta política. Su discurso fue para sentar las bases de que se acabó el 'buenismo' y vuelve el PP a poner orden territorial

Foto: El expresidente del Gobierno José María Aznar. (EFE)
El expresidente del Gobierno José María Aznar. (EFE)

El expresidente del Gobierno español José María Aznar tiene el colmillo retorcido. Y este viernes lo volvió a demostrar en un acto del PP celebrado en Barcelona. Hacía 16 años que Aznar no era invitado oficialmente a un acto de esta naturaleza. Y no decepcionó. Sacó la artillería contra todos y contra todo: a Pedro Sánchez le recordó que es "el candidato secesionista, el candidato preferido por los que no condenan a ETA, el candidato de los que apoyan los decretos de los viernes. Todos ellos no quieren a Pablo Casado ahí. Su candidato, señores, se llama Pedro Sánchez", clamó ante varios cientos de personas que se acercaron al hotel donde estuvo acompañado por el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, y la candidata popular por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo.

Los tres pudieron realizar sin problemas un acto electoral en el Puerto de Barcelona. En contraste con la violencia callejera vivida el día anterior en la UAB, donde 200 ultras 'indepes' quisieron impedir la entrada de la candidata popular a un acto al que también estaban invitados políticos de otros partidos, el PP pudo realizar su acto sin problemas.

Aznar vuelve a dar un mitin en Barcelona tras 16 años y saca el hacha de guerra

El episodio de la violencia del campus universitario en Bellaterra, no obstante, le sirvió a Cayetana para trenzar un discurso victimista articulado exclusivamente en torno a ese hecho. Lanzó proclamas filosóficas y morales pero no se refirió en ningún momento a su programa electoral ni apuntó alguna propuesta concreta. Dijo: "La xenofobia ha entrado en el debate de la política catalana y ya forma parte del oscuro fondo de lo que llaman la revolución de las sonrisas. Han convertido su amor a Cataluña en el odio a la mitad de los catalanes".

Pero Aznar sí entró a fondo en el debate acerado de la alta política. Su discurso fue para sentar las bases de que se acabó el 'buenismo' y vuelve el PP a poner orden territorial. "El PP es un partido concebido y parido para defender las libertades, para servir a España y para ganar", avisó.

El pacto 'secreto' de Sánchez

A partir de ahí, plantó cara a sus enemigos y a sus fantasmas. Echó en cara a la izquierda que "no quiere hablar de Cataluña", pero, continúa "si no resolvemos la situación de Cataluña, no podremos resolver cualquier otra situación en España", dijo el expresidente. Vinculó al candidato socialista, Pedro Sánchez, con el nacionalismo. "Vino a Barcelona a celebrar una cumbre bilateral como si fuese a otro Estado y firmó un comunicado luego en el que no se nombraba a la Constitución. Entonces, dijo que a Quim Torra le gusta el diálogo y que rehúye el conflicto. Tiempo atrás, había comparado al mismo Torra como el ‘Le Pen español’. Hay gente que acierta cuando rectifica, pero hay otros que, cuando rectifican, se equivocan también".

Aseguró que los socialistas "están dispuestos a conceder la autodeterminación y a indultar a los golpistas. Por eso no quieren hablar de Cataluña". También recriminó "a la izquierda" que "no reconoce a la nación, sino a diversas naciones. Los socialistas ponen a los territorios por delante de los ciudadanos. Por eso no buscan la igualdad. Sánchez despeja dudas. Dice que la nación no es discutida ni discutible. Pero luego dice que España no es una nación, sino varias naciones, las que sean, para seguir seis meses más en el poder".

José María Aznar participa en un acto de campaña del PP junto a la número uno al Congreso por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)
José María Aznar participa en un acto de campaña del PP junto a la número uno al Congreso por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE)

Aznar se encontró como pez en el agua en 'territorio comanche'. Aprovechó el intento de boicot de los radicales a un acto el jueves en la UAB para sacar munición de grueso calibre contra el independentismo. “El fracaso tiene unos responsables muy claros: los golpistas, fabricantes de la gran mentira independentista”. Calificó a los líderes soberanistas de ser "sectarios, malversadores, los del insulto xenófobo, los que viven de la independencia, los nuevos supremacistas, los que alientan la violencia callejera y están por la batasunización de la sociedad".

Calificó también a los dirigentes independentistas de "estos peligrosos vendedores de humo que sólo siembran odio y resentimiento". Y advirtió de que siguen tensando la cuerda porque saben "que solo romperán España si primero fracturan Cataluña. Pero nosotros seguimos dispuestos a darles respuestas. El tiempo que sea necesario y con el esfuerzo y el sacrificio que sea necesario".

Los inventores del fascismo en Cataluña

Luego tiró de historia: "No podemos permitir que los golpistas de ayer vuelvan a ser los golpistas de hoy. ¿Quieren saber estos señores quiénes son los fascistas? Pues son ellos. Son los 'escamots', los 'camisas verdes' de Estat Català. Llevaban las camisas verdes para no ser confundidos con las camisas negras de Mussolini. Y eran de Estat Català y las juventudes de ERC. Esos señores son los que inventaron el fascismo en Cataluña. En el año 1934, ya quisieron dar un golpe de Estado contra la República. Entonces estaba como responsable de seguridad el señor Dencàs, que se autoproclamaba nacionalsocialista".

Aznar: "Los votos no cambian el pasado, pero sí pueden marcar una diferencia decisiva para el futuro de Cataluña y de España"

Josep Dencàs pertenecía a ERC y era consejero de Gobernación en 1934, cuando se proclamó el Estado catalán. El secretario de Orden Público era entonces Miquel Badia, otro supremacista convencido que llegó a movilizar 7.000 'escamots', una milicia paramilitar que iba con camisas azules. Dencàs armó con fusiles Remington a las juventudes de ERC y su campaña de represión contra la CNT y el obrerismo dibujó una de las épocas más tenebrosas de la historia de Cataluña. En vísperas de la proclamación de la República catalana, Dencàs mantuvo contactos con los diplomáticos fascistas italianos para una mutua cooperación. Tras fracasar su plan, huyó al exilio.

El expresidente español aseguró, tras esa anotación histórica: "Esa historia no se va a repetir. Estamos en el siglo XXI, no en fantasías medievales. Esto es la España democrática, no los Balcanes de la limpieza étnica". Su prioridad, la integridad territorial. "España construyó una historia ejemplar de convivencia. Y se empezó a construir en la época de la Transición. Nadie nos puede dar, pues, lecciones de integración. Pero unos hemos sido leales a esa Transición y esa integración y otros la han tratado a patadas". Pidió, pues, el voto para el PP . "Los votos no cambian el pasado, pero sí pueden marcar una diferencia decisiva para el futuro de Cataluña y de España. Nuestra unidad será su fracaso".

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