desvelada hace una semana por el confidencial

La GC busca en el Parlament la factura clave en la malversación del 1-0

Los agentes buscan la factura 20170090 TCN que pagó 17.690,20 euros al Teatre Nacional de Catalunya para el acto que sirvió de pistoletazo de salida al procés

Foto: Una mujer sostiene una urna del referéndum. (EFE)
Una mujer sostiene una urna del referéndum. (EFE)

La Guardia Civil se ha personado esta mañana en el Parlament de Cataluña para requerir la documentación sobre un posible delito de malversación desvelado esta pasada semana por El Confidencial: la factura 20170090 TCN que pagó 17.690,20 euros al Teatre Nacional de Catalunya para el acto que sirvió de pistoletazo de salida al procés. Allí, Carles Puigdemont se atribuyó un mandato democrático para colocar la voluntad popular por encima de la ley y anunció las bases de lo que sería la Ley del Referéndum. Era el 4 de julio de 2017 y Cataluña estaba a punto de cambiar para siempre y para peor.

La factura la abonó Junts pel Sí, el grupo parlamentario que integraban ERC y el PDeCAT y que fue el gran impulsor del proceso de ruptura con el Gobierno español. Un grupo parlamentario que ya no existe. Jordi Turull fue preguntado por este acto durante su interrogatorio ante el Tribunal Supremo. Su respuesta: "Fue un acto en el TNC sufragado por el grupo parlamentario". La cuestión clave radica en si el grupo parlamentario podía pagar ese acto o no.

Ahora, agentes de la Guardia Civil requieren a los servicios del Parlament todos los datos de este pago dentro e la investigación que se sigue en el juzgado 13 de Barcelona. En aquella presentación en julio de hace año y medio, además de Puigdemont, participaron la entonces secretaria general de ERC, Marta Rovira y el propio Turull, ambos como ponentes de la Ley del Referéndum. Oriol Junqueras, el principal encausado, también tuvo un papel protagonista. En ese momento el Tribunal Constitucional (TC) ya había advertido a los 'consellers' del Govern (4 de julio) sobre el riesgo de incurrir en desobediencia. Todas las cartas estaban ya sobre la mesa.

Esa factura se menciona en el 'Informe sobre la contabilidad específica de la subvención a los grupos parlamentarios' del Parlament correspondiente a 2017. Este informe lo lleva a cabo un servicio de auditoría independiente pero interno del Parlament y porque la existencia de dicha factura “se pone en conocimiento de la Mesa”. Así se hizo hace tres semanas. Para colmo, la factura se pagó el 3 de julio de 2017. Y ¿quién era el presidente de Junts pel Sí cuando se emitió dicha factura? Pues Jordi Turull, que presidía el grupo parlamentario.

La mención de la factura maldita aparece en el apartado 'Conclusiones y recomendaciones' y se refleja “a los efectos oportunos y en relación con la información solicitada en su momento por el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona”. Fuentes de los antiguos miembros de Junts pel Sí consultados al respecto creían que la factura ya se trasladó al juzgado, pero no estaban muy seguros. Con la llegada de los agentes de la Guardia Civil requiriéndola, está claro que nunca se envió.

Astucias del ‘procés’

En la vista oral, Turull, como el resto de los encausados, ha negado en todo momento que “ni un euro” de dinero público se hubiese destinado al 1-O. En julio de 2017 los independentistas celebraron esta maniobra como una de las muchas astucias que jalonaron el 'procés'. Se presentó la Ley de Referéndum en un teatro para proteger el Parlament y se tomó la decisión de que lo pagase el grupo parlamentario para blindar la responsabilidad legal de la Generalitat, de su 'president' Carles Puigdemont y de sus 'consellers'. El problema radica en que ese dinero, como apunta el informe, forma parte de la “subvención a los grupos parlamentarios”. Es decir, era dinero público, en contra de todo lo que han declarado los acusados en el sala de vistas del TS.

Vista general del hemiciclo del Parlament. (EFE)
Vista general del hemiciclo del Parlament. (EFE)

Aunque el pago a través del grupo parlamentario se hizo para proteger al Govern, ese mes de julio hubo una crisis de Govern y cayeron los tres 'consellers' menos entusiastas de la vía unilateral para romper con España, tal y como ya había dejado claro Puigdemont en el TNC. Así, Turull toma posesión como 'conseller' de Presidència el 14 de julio y tanta astucia se torna inútil. Por tanto, patata caliente para la Mesa. ¿Qué hacer? ¿Callar? ¿Enviar la factura al Juzgado número 13 cuando otros miembros de la Mesa serán juzgados en el TSJC también por los mismos hechos?

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios