Precampaña y política de alianzas

Municipales en Barcelona: Colau se acerca al independentismo y Valls tiene un plan

Ernest Maragall compra este acercamiento de los comumes y así ERC ha firmado un acuerdo de voluntad política —traducción: simbólico— para unir los dos tramos del tranvía de la ciudad

Foto: La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. (EFE)
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. (EFE)

Las municipales de Barcelona, las más disputadas de España, están dibujando dos estrategias diferentes. Ada Colau y los comunes se están acercando al independentismo con diversos guiños que preludiarían un futuro pacto con ERC, que no se enuncia, mientras Manuel Valls afronta una estrategia contraria: deja muy claro cuál será su marco de alianzas futuras. Porque si algo tienen claro ambos candidatos, es que no podrán gobernar solos.

Así, en menos de una semana, Colau ha asegurado que Barcelona será un altavoz a favor de los presos de la causa que juzgará el Tribunal Supremo, que irá al juicio para apoyar a los acusados, que quiere debatir con Joaquim Forn a pesar de que este se encuentre encarcelado… Todo esto en menos de un mes. Detrás de esto están las encuestas que manejan los partidos. En ellas, la ERC de Ernest Maragall va ligeramente por delante, según explican fuentes políticas de las diversas formaciones municipales. Por ello, Colau, que ve que puede perder la alcaldía, se prepara para un pacto con los republicanos que le permita seguir en el poder. Colau no es independentista, Barcelona, por ejemplo, no se ha sumado a l’AMI, la Associació de Municipis per la Independència. Pero esto no va de soberanía sino de retener cargos.

Colau tiene un plan y no lo dice. Muchos de sus votantes serían contrarios a un pacto que dejaría al Ayuntamiento de Barcelona convertido en un altavoz del independentismo. Mientras, Ernest Maragall compra este acercamiento y así ERC ha firmado un acuerdo de voluntad política —traducción: simbólico— para unir los dos tramos del tranvía de Barcelona, uno de los proyectos estrella de Colau, del cual, en cuatro años, no se ha hecho nada.

El ex primer ministro francés y candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls. (EFE)
El ex primer ministro francés y candidato a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls. (EFE)

Al contrario que Colau, Valls explica claramente con quién pactará y con quién no. Lo repite allá donde va. No pactará con Vox por fascistas, no pactará con los comunes por populistas, y no pactará con los partidos independentistas, para él otra variante del populismo. “El populismo siempre le echa la culpa a alguien: a las empresas, al turismo, a Madrid. Esa no es mi filosofía”, explicó esta semana en un acto en el Círculo Ecuestre.

El discurso de Valls es más claro. Pero también tiene cartas ocultas. En el laboratorio de su plataforma, Barcelona Capital Europea, saben que sus perspectivas también dependen de otras fuerzas con las que tendrán que pactar. Por ahora, han llegado a un acuerdo con Lliures, formación catalanista pero no independentista. El plan de Valls es copar el voto del centro, desde socialistas desencantados hasta convergentes de toda la vida que añoran el orden. Por eso su discurso siempre está focalizado en un tema: la seguridad.

Campaña larga

“Decían que la campaña se me iba a hacer larga, todo lo contrario”, aseguró un Valls en el Ecuestre, entre un público que adora su alternativa, pero que no es mayoritario en la ciudad.

Los tres factores que pueden ayudar a Valls son la desunión del independentismo, que el PSC recupere posiciones y que el PP catalán consiga frenar a Vox

Para que la estrategia de ocupación de Valls funcione, necesita algunos factores externos que le acompañen, según explican fuentes de Barcelona Capital Europea. Estos factores exógenos son dos. Por un lado, que el PSC de Jaume Collboni se recupere en zonas en las que los de Valls consideran que no van a poder crecer: por ejemplo, en Sants-Montjuic, en Nou Barris y en Sant Martí-Poblenou. Cada uno de estos barrios tiene una problemática diferente, así, por ejemplo, en los últimos ocho años, Sants se ha convertido en barrio de referencia de ERC, mientras que en Poblenou hay mucho malestar contra Colau por la manera en que desplegó una zona libre de coches denominada Superilla.

Frenar a Vox

El otro factor incontrolado es frenar a Vox en Barcelona. Valls no pactará con Vox. Lo ha dicho por activa y por pasiva. Y la mejor manera de no pactar con Vox es que no llegue a tener representación. Esa misión, tal y como lo ve el equipo de Valls, corresponde al PP de Josep Bou. Para los populares catalanes, el objetivo es lograr el 6% de los votos y tres regidores. Pero para Manuel Valls eso supondría que Vox se quede fuera del consistorio. Y esa es la misión del PP. Valls, para tener una oportunidad, necesita que el PSC coma terreno a los comunes y que Vox quede fuera de juego.

Otro factor que jugaría a favor de Valls es si se mantiene la actual división de los independentistas, con cuatro candidatos más la CUP. De modo que la candidatura del ex primer ministro francés depende tanto de sus propias fuerzas como de lo que hagan sus rivales.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
19 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios