Un condenado por matar a su esposa y su hijo, detenidos por el crimen del pantano
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el principal sospechoso es Jordi Magenti Gamell

Un condenado por matar a su esposa y su hijo, detenidos por el crimen del pantano

Paula y Marc desaparecieron el 24 de agosto en el pantano de Susqueda y sus cadáveres se hallaron en septiembre. Ahora, el presunto asesino y su hijo han sido detenidos en Girona

Foto: Los Mossos d'Esquadra y los bomberos, durante la búsqueda de Marc y Paula en el pantano de Susqueda el pasado 29 de agosto. (EFE)
Los Mossos d'Esquadra y los bomberos, durante la búsqueda de Marc y Paula en el pantano de Susqueda el pasado 29 de agosto. (EFE)

Los Mossos d'Esquadra han detenido a primera hora de este lunes al presunto asesino de Paula y Marc, los dos jóvenes que desaparecieron el pasado 24 de agosto en el pantano de Susqueda y cuyos cadáveres fueron encontrados a finales del mes de septiembre en dicho paraje. La detención se ha producido en Santa Coloma de Farners (Girona) y el sospechoso permanece en estos momentos en la comisaría de la localidad.

Fuentes de la policía autonómica confirman a El Confidencial que se trata de Jordi Magenti Gamell, un vecino de Anglés de unos 60 años que asesinó a su esposa en 1997, delito por el que fue condenado a 15 años de cárcel pero por el que finalmente solo pasó 12 entre rejas. Asimismo, estas mismas fuentes señalan que se ha producido una segunda detención en relación con el crimen, ya que los agentes también han arrestado al hijo del sospechoso, J. M., de 27 años.

En lo que se refiere a la posible relación de Jordi con Paula y Marc, los dos veinteañeros asesinados en el pantano de Susqueda, todo apunta a que no les conocía. El detenido frecuentaba dicha zona para pescar, por lo que los investigadores sospechan que podría haberse encontrado con la pareja en una de sus visitas al pantano. "No tenemos ninguna duda [de que ha sido él]", ha asegurado en este sentido Antonio Rodríguez, intendente jefe de la investigación criminal de los Mossos.

Así mató a Josefa en 1997

El 4 de diciembre de 1997, Jordi disparó cuatro veces con una escopeta a Josefa García Fernández, de 36 años. Aunque ambos habían estado casados hasta finales de septiembre de ese mismo año, Josefa sufrió el acoso de Jordi desde el mismo momento en que pidió el divorcio, y el 2 de octubre de 1997 denunció ante los Mossos d'Esquadra que este la había amenazado de muerte. Dos meses después de esta visita a comisaría, Jordi se presentó en la puerta de su casa, esperó a que saliera y le pegó cuatro tiros.

"Sobre las 16:15 horas del día 4 de diciembre de 1997, Jordi, portando una escopeta de caza semiautomática marca Browning, cargada con tres cartuchos, dos de ellos de bala de los que se usan para la caza del jabalí, se dirigió hacia Josefa cuando esta transitaba por la calle Ter de la localidad de Anglés. Con la intención de acabar con su vida, efectuó tres disparos que impactaron en el costado izquierdo del cuerpo de Josefa y la hicieron caer al suelo, procediendo Jordi a continuación a cargar la escopeta con otro cartucho de perdigones que portaba en el bolsillo, efectuando un nuevo disparo contra el cuerpo de Josefa que impactó sobre su espalda", señala la sentencia de la Audiencia Provincial de Girona a la que ha tenido acceso El Confidencial. Según se recoge en este documento, Jordi fue condenado a 15 años de cárcel y a pagar 15 millones de pesetas a su hijo, al que los agentes también han detenido este viernes por su posible relación con el crimen.

"Jordi, sabiendo que Josefa pasaría por la calle Ter para dirigirse a su casa, la esperó en el interior de su vehículo, un Citroën Saxo, que estacionó entre un tractor y una furgoneta para evitar así ser visto por Josefa. Cuando la vio pasar, salió rápidamente del coche, la llamó por su nombre y efectuó los disparos sobre su cuerpo, impidiendo con su actuación sorpresiva cualquier reacción defensiva de Josefa". En este sentido, cabe señalar que la sentencia recoge también que Jordi "padecía un trastorno mental que disminuía levemente su capacidad para poder controlar la voluntad sobre sus actos", aspecto que se tuvo en cuenta a la hora de condenarle.

El asesinato de Marc y Paula

El 24 de agosto, Marc y Paula —él de 23 años y ella de 21— dijeron a sus familias que se iban al pantano de Susqueda (Girona) a hacer una excusión en kayak. Después de dos días sin tener noticias de ellos, sus respectivos padres decidieron acudir a la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) de Premià de Mar para denunciar su desaparición, iniciándose así una búsqueda que se alargaría hasta el 26 de septiembre, cuando aparecieron sus cadáveres en dicho pantano.

placeholder Fotografia facilitada por los Mossos d'Esquadra de Marc H. L. y Paula M. P. (EFE)
Fotografia facilitada por los Mossos d'Esquadra de Marc H. L. y Paula M. P. (EFE)

La hipótesis que apuntaba a un crimen violento ya se barajó desde un primer momento, y es que los investigadores hallaron tanto su kayak como el coche en el que viajaban sumergidos en el pantano a los pocos días de su desaparición. A unos siete metros de profundidad y con las ventanas subidas, en el interior del coche no se encontró a ninguno de los dos, pero sí su documentación, lo que no encajaba con la idea de una huida voluntaria.

El hallazgo de sus cadáveres reforzó esta hipótesis, ya que ambos cuerpos aparecieron maniatados y lastrados con piedras, método que habría utilizado el asesino para hundirlos en el pantano. En lo que se refiere a la autopsia, el resultado forense determinó que Paula había muerto de un disparo en la cabeza, mientras que el cuerpo de Marc presentaba heridas de arma blanca y un orificio de bala en un lateral del cuerpo. De todos modos, el avanzado estado de descomposición que presentaban ambos cuerpos impidió que el examen determinara si habían sufrido una agresión sexual.

Aunque los investigadores prefieren no revelar por el momento nuevos datos sobre el detenido ni tampoco el posible móvil del crimen, cabe señalar que en un primer momento subrayaron su meticulosidad a la hora de matar a la pareja. A esto se suma que la principal línea de investigación con la que han trabajado en los últimos meses apuntaba a un asesino que conocía bien la zona, sospecha que encaja con el perfil del detenido.

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