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Mas pide a Montoro que abra el grifo del FLA y dé oxígeno a la Generalitat antes del 27-S
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llegará a la cita electoral con las finanzas exhaustas

Mas pide a Montoro que abra el grifo del FLA y dé oxígeno a la Generalitat antes del 27-S

Las arcas catalanas están exhaustas. De inmediato, la Generalitat deberá afrontar pagos para los que no tendrá fondos. La única e improbable salida es acelerar el Fondo de Liquidez Autonómica

Foto: Artur Mas (i) y el conseller Andreu Mas-Colell. (EFE)
Artur Mas (i) y el conseller Andreu Mas-Colell. (EFE)

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, llegará a la cita electoral del 27-S con unas finanzas públicas exhaustas. El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, ya ha advertido en público de lo precario de la situación. Se ha pedido al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) que abra el grifo pero el Ministerio de Hacienda que encabeza Cristóbal Montoro insiste en cumplir las reglas. Parafraseando el refrán: “Al independiente, la legislación vigente”.

Ni siquiera las cantidades casan. La Generalitat cifra el problema en 2.273 millones. Para el Ministerio de Hacienda la cuantía en disputa suma 2.235 millones. En ambos casos este desfase de más de 2.200 millones proviene del exceso de déficit con el que la Generalitat cerró 2014. La Generalitat no podía superar el límite del 1% del PIB de déficit. Pero al final cerró con 2,13%. Esa diferencia son los más de 2.200 millones que ahora pesan como una losa sobre la caja de la administración catalana.

Si no se llega a un acuerdo, y no parece que vaya a alcanzarse, las farmacias no cobrarán este mes de junio en Cataluña. Y tampoco se podrá pagar a los proveedores. Fuentes cercanas a la Generalitat aseguran que sólo está asegurada la paga de los funcionarios y la extra de verano. El resto, en el aire.

Fuentes de la conselleria de Economía han declinado hacer declaraciones. Pero el conseller Mas-Colell ha convocado a la Comisión de Economía del Parlament el próximo mes de julio para explicar la delicada situación de las arcas catalanas. Ese mes de julio también está previsto que se celebre un Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que el propio Mas-Colell intentará abrir una ventana especial del FLA para solventar el problema.

Calendario previsto

El FLA cubre el déficit autorizado, pero no el exceso. Mas-Colell planteó unos Presupuestos para 2014 con un plan de privatizaciones poco realista que no pudo cumplir. Esperaba obtener por esta partida más de 2.300 millones. Apenas consiguió 300 millones. Tras el fracaso, el problema es que el FLA sólo cubre el límite previsto. El resto, el exceso, se periodifica durante el año siguiente. Además, las administraciones autonómicas no consiguen en este momento que ningún banco les refinancie estas cuantías. El FLA es la única salida.

El FLA ya ha pagado 975 millones a la Generalitat que ha cobrado en este primer trimestre, pero esta cuantía no corresponde al exceso de déficit de 2014, sino al de ejercicios anteriores. Sin embargo, la pelota es tan grande que no ha sido suficiente. Este apoyo a la Generalitat no es una excepción. La Comunidad Valenciana también ha recibido los fondos de años anteriores a 2014, en concreto cerca de 2.000 millones de euros.

Próximos trimestres

En los próximos trimestres el FLA abonará los 2.200 millones a la Generalitat pero no de golpe sino en pagos fraccionados. Eso quiere decir que, como mucho, entre julio y septiembre recibirá unos 900 millones, no más antes del 27 de septiembre. Una partida muy escasa para las tensiones de caja que sufre Mas-Colell y menos para un período electoral: una administración ahogada no es la mejor carta de presentación para unas elecciones que Mas siempre ha planteado en clave plebiscitaria.

Con el Ayuntamiento de Barcelona a punto de caer en manos de Ada Colau, el último cartucho para dar oxígeno a la Generalitat también sale de la ecuación

La única baza que le queda a Mas-Colell pasa por plantear la situación como una maniobra del Estado central contra el margen de actuación de la Generalitat. Gran parte del problema es que los puentes entre Montoro y Mas-Colell están del todo rotos, lo que para nada facilita las cosas.

Para colmo, con el Ayuntamiento de Barcelona a punto de caer en manos de Ada Colau, el último cartucho para dar oxígeno a la Generalitat también sale de la ecuación. El FLA ha pagado este año al consistorio barcelonés 237 millones que se habían avanzado a la Generalitat por diversos conceptos. Ahora, con la derrota de Xavier Trias, la última entidad que daba liquidez a la Generalitat está a punto de cerrar, con lo que Mas queda más en manos del FLA, y por ende de Montoro, de lo que ya estaba.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, llegará a la cita electoral del 27-S con unas finanzas públicas exhaustas. El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, ya ha advertido en público de lo precario de la situación. Se ha pedido al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) que abra el grifo pero el Ministerio de Hacienda que encabeza Cristóbal Montoro insiste en cumplir las reglas. Parafraseando el refrán: “Al independiente, la legislación vigente”.

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