seguirá como portavoz en el congreso

Duran deja la secretaría de CiU en vísperas de la entrevista entre Rajoy y Artur Mas

Josep Antoni Duran Lleida ha confirmado lo que anunció hace más de un mes: que tras darse un periodo de reflexión, ha decidido abandonar su cargo

Foto: Duran comunica a CiU su abandono (Efe)
Duran comunica a CiU su abandono (Efe)

Josep Antoni Duran Lleida ha confirmado lo que anunció hace más de un mes: que, tras darse un periodo de reflexión, ha decidido abandonar su cargo como secretario general de CiU. Lejos de suponer una ruptura o un adiós, Duran mantiene la Presidencia de Unió y seguirá siendo el portavoz de CiU en el Congreso. Eso sí, su decisión justo en este momento –cuando se está fraguando la ansiada cita entre el presidente del Gobierno y el de la Generalitat– se interpreta como un intento de marcar distancias con el president, algo que no ha sentado nada bien en círculos convergentes.

La decisión se ha hecho efectiva este lunes en la Permanente de Unió y le sucederá en la secretaría de CiU el conseller Ramón Espadaler. Posteriormente, la dimisión se hará oficial en la Ejecutiva de la Federación de CiU en presencia de Artur Mas y del expresident Jordi Pujol. "No siempre hemos estado de acuerdo en todo, pero siempre hemos acabado estando de acuerdo en todo", ha afirmado Mas en la rueda de prensa conjunta con Duran y Espadaler.

Duran llevaba barruntando la idea desde que se conocieran los pésimos resultados electorales del 25-M, cuando ERC superó por primera vez en número de votos a CiU. El presidente de Unió entiende que esos resultados fueron un nuevo síntoma de una deriva que comenzó cuando Artur Mas decidió convocar elecciones anticipadas y se dejó 12 diputados en la gatera. En vez de rectificar, el president intensificó su huida hacia delante y aceleró los pasos en su deriva soberanista, ante la cual Duran no ha dudado en manifestar en público su discrepancia. La catástrofe electoral del 25-M para CiU no hizo sino confirmar los peores temores de Duran. Entonces se abrió un 'periodo de reflexión' que culmina este lunes.

Duran deja CiU

Aunque el veterano político pretende desligar su decisión de la cercanía a la próxima entrevista entre Mas y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo cierto es que la mayoría de analistas no dudan en relacionar ambos hechos puesto que, según insiste una fuente de Convergència, "Duran no da puntada sin hilos. Y pretende presionar a Mas al tiempo que se desliga de la entrevista si la cosa, como pinta, sale mal".

Según El Periódico de Cataluña, “el líder democristiano dice y repite en público que su apuesta por la consulta soberanista es firme, pero en privado no oculta sus diferencias con una estrategia que, a su juicio, abocará a muchos catalanes a la frustración y a CiU, a una debacle electoral”. También ha criticado en numerosas ocasiones lo que él considera "inmovilismo" de Rajoy. En sus reuniones con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha reprochado que el 'tancredismo' del inquilino de la Moncloa echaba "a numerosos catalanes en brazos de ERC". 

El pasado mes de enero, Duran ya dejó la presidencia de la comisión bilateral Estado-Generalitat, que estaba prácticamente muerta desde 2012. Pese a que abandona un cargo que ha ocupado durante 13 años, mantendrá la presidencia de Unió y, lo que es más significativo, la portavocía de CiU en el Congreso de los Diputados.

Roces con Convergència

Duran anunció su decisión el pasado 8 de junio, y el secretariado permanente de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) se reunió entonces de manera extraordinaria para calibrar el alcance de la crisis abierta. El motivo que aducía Duran eran las continuas críticas a su gestión, tanto desde el núcleo duro de CDC como desde los socios de ERC, que ayudan a mantener el Gobierno de CiU en minoría. La gota que colmó el vaso fueron unas declaraciones del portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, en Ginebra, donde aludía a la abdicación del Rey como la forma de mantener “les enterprises” (así, en francés) de la Familia Real. Se refería a “la empresa” de la Corona, pero su traducción como “los negocios” de los Borbones era un torpedo en la línea de flotación de la Casa Real. Duran, sin embargo, nunca pidió una rectificación.

La decisión del secretariado permanente de CDC al órdago de Duran fue aplicar paños calientes en la herida y dejar que la tempestad amainara. “Respetamos y valoramos a los compañeros de Unió, con quienes caminamos conjuntamente a la hora de afrontar esta dura época de crisis y proceso”, señaló el vicesecretario general de Coordinación Institucional, Lluís Corominas. Y el secretario de Organización, Josep Rull, subrayó que los dos partidos “estamos totalmente comprometidos con los dos grandes retos que tenemos: superar la crisis y que el proceso salga bien”.

Recuperar la centralidad

Francesc Homs. (Efe)
Francesc Homs. (Efe)

Desde Unió se sabe que en caso de una ruptura y de afrontar unas elecciones en solitario, la formación democristiana puede sufrir una escisión interna de un pequeño sector independentista. Pero también son conscientes de que pueden recoger un porcentaje de electorado nacionalista no independentista que no está de acuerdo con la deriva radical de Convergència. “La centralidad es lo que nos ha dado votos durante décadas. En cuanto hemos abandonado esa centralidad y nos hemos escorado hacia el independentismo, no hemos dejado de perder votos: de los 62 diputados que teníamos en 2010, pasamos a 50 en 2012 y ahora las encuestas nos sitúan en una horquilla de 34 a 36. Es cierto que parte de ese electorado ha ido a ERC, pero hay otro porcentaje que ha quedado huérfano y hemos de recuperar”, explica a El Confidencial un miembro de la dirección de Unió.

"En la última encuesta, nuestro electorado aprueba a Artur Mas y luego el mejor valorado es Oriol Junqueras, de ERC, mientras que Duran se hunde", advertía entonces un integrante del núcleo duro de Convergència. Los democristianos (de los 50 diputados de CiU, 14 son de Unió) creen que sus posibilidades electorales, yendo en solitario a unos comicios, oscilan entre 7 y 12 escaños, lo que les podría dar la llave de la gobernabilidad de la Generalitat. Desde Convergència prefieren no comentar el tema del reparto de escaños para “no herir susceptibilidades”.

Pero, aunque todas las previsiones no sean más que política-ficción (jamás las dos formaciones se han presentado por separado a unos comicios), los esfuerzos de los nacionalistas por limar asperezas con Duran Lleida para evitar su espantá parecen haber fracasado. Aunque el hecho de que Duran se mantenga como portavoz de CiU en el Congreso parece recordar que ha sido siempre un experto en nadar... y guardar la ropa.

 

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