La Guardia Civil ha arrestado a un joven marroquí, de 23 años, que viajaba en el tren que hacía el trayecto Zaragoza-Pamplona como presunto autor de delitos de amenazas, alteración del orden público y agresión sexual, según detalla el Heraldo de Aragón. Los hechos, que tuvieron lugar el domingo, 15 de octubre, obligaron a detener el convoy, en el que viajaban 400 personas, durante una hora a la altura de la localidad zaragozana de Gallur.
Según informa el mismo medio, el individuo se levantó de su asiento y empezó a gritar que era del grupo terrorista Hamás, lo que sembró el pánico entre los allí presentes dada la situación de alerta actual por los atentados en Israel y el bombardeo sobre la población palestina de la franja de Gaza. Sucedió cerca de las 14.15 horas, cuanto todavía quedaba una hora para que el tren llegara a su destino.
Seguidamente, el joven profirió amenazas contra los viajeros y acabó acercándose a dos mujeres a las que puso sus genitales en la cara. Por su parte, fuentes de Renfe ratificaron que se registró un problema de orden público en el mencionado tren y los empleados avisaron a la Guardia Civil siguiendo el protocolo para estos casos.
Los agentes subieron al vagón en Gallur y arrestaron al hombre, cuya identidad no trascendió, por los mencionados delitos, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil. En la mañana de este lunes, 16 de octubre, ha pasado a disposición del Juzgado de Guardia de la capital aragonesa.
La Guardia Civil ha arrestado a un joven marroquí, de 23 años, que viajaba en el tren que hacía el trayecto Zaragoza-Pamplona como presunto autor de delitos de amenazas, alteración del orden público y agresión sexual, según detalla el Heraldo de Aragón. Los hechos, que tuvieron lugar el domingo, 15 de octubre, obligaron a detener el convoy, en el que viajaban 400 personas, durante una hora a la altura de la localidad zaragozana de Gallur.